@JulietaGrajales es conocida por su papel telenovelas mexicanas como La Taxista, El Chema y La Impostora. En el 2019 comenzó a aparecer en la telenovela de Amazon Video, La Bandida. En esta colaboración para Voy&Vengo nos habla de la intimidad, uno de los tesoros más grandes que tenemos, a pesar de que a mucha gente le da miedo mostrarse en esa profundidad.

 

La intimidad es esa conexión de alma con alma, que requiere dejar que nuestra pareja descubra qué nos mueve, qué nos inspira, qué nos dirige, de qué huimos, cuáles son nuestros miedos, nuestras fantasías, nuestros sueños... Para conseguir esto, tenemos que ser valientes y quitarnos nuestras máscaras; entregarnos a la otra persona en transparencia. Sólo de esa manera obtendremos lo mismo a cambio.

La intimidad también es para con nosotros. Cuando estamos en una relación, a veces se nos olvida dar esos espacios de intimidad a nuestra pareja; aceptar y entender que no somos dueños o dueñas de esa persona. Está bien si tu pareja desea estar sola o solo, está bien si no quiere hacer las mismas cosas que tú. También es importante respetar los tiempos de cada uno; darse distancia para extrañarse y desearse. Es esencial no vivir como autómatas de la costumbre y redescubrirse día a día para salvarse de la monotonía. 

Diría un amigo: “Tener sexo con intimidad es apagar las luces y descubrir a tu pareja entre caricias y besos, imaginándose.” Para mí, también es maravilloso verse y disfrutarse mutuamente.

En toda relación hay diferentes tipos de intimidad: física, emocional, espiritual e intelectual:

 

La intimidad emocional

Son los acuerdos que se establecen en pareja, la buena comunicación, la cercanía de compartir sentimientos personales, sin sentirnos juzgados o incómodos.

 

La intimidad física

No es sólo el sexo. Es consumir el juego más sutil de la seducción, compartir en un beso el sabor de un vino. Es construir un mundo de sensaciones. En pocas palabras: ponerse creativos y usar nuestra imaginación.

 

La intimidad espiritual

Comienza con el respeto mutuo, con la idea de apoyar a la persona que amas para que se convierta en una mejor versión de sí mismo.

 

La intimidad intelectual

Se establece mediante la conversación y las vivencias. Es tener la mente abierta y estar dispuesto a aprender nuevas cosas.

 

Por otro lado, un gran momento de intimidad también puede ser leer un libro. Meditar. Escribir en un diario qué te gustaría ir transformando de ti. Hacer tu deporte favorito. En resumen: Sentirte en plenitud.

Qué belleza poder tener esa intimidad contigo mismo y con el otro. ¿A poco no?

 

© Voy vengo 2016 Todos los derechos reservados - Política de Privacidad