No hay nada más doloroso que la pérdida de un niño o un joven a manos del suicido. Este 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, es importante tomar conciencia sobre la necesidad de ayudar a este grupo de la población tan vulnerable.

 

El suicidio infantil y juvenil ha aumentado en los años recientes. La depresión suele ser una de sus principales razones; también la falta de oportunidades y de apoyo familiar. El 10 de septiembre se busca concientizar a la sociedad de este grave problema que va en aumento y que es importante resolver desde el núcleo más importante del niño: su familia.
Actualmente se calcula que la depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud. La depresión es la principal causa mundial de discapacidad y afecta más a las mujeres que a los hombres. En el peor de los casos, la depresión puede llevar al suicidio.
Aunque el suicidio es relativamente raro entre niños, la cantidad de suicidios e intentos de suicidio aumenta significativamente durante la adolescencia. Hay datos que revelan que los jóvenes realizan por lo menos 25 intentos de suicidio, antes de conseguirlo. El suicidio es la tercera causa de muerte en jóvenes de 15 a 24 años de edad, de acuerdo con el Centers for Disease Control and Prevention de los Estados Unidos.

 

Niños y jóvenes en riesgo de suicidio
La adolescencia puede ser un periodo de cambios y de mucho estrés para los jóvenes. Ellos pueden sentirse presionados por adaptarse socialmente y por tener un buen desempeño académico. La adolescencia también es una época en la cual definen su identidad sexual y sus relaciones sociales y empiezan a mostrar una necesidad de independencia.
Si todo lo anterior les provoca conflictos y empiezan a presentar problemas de salud mental, como ansiedad, depresión, trastornos bipolares o insomnio, corren mayores riesgos de pensar en el suicidio.
Además, los niños y los jóvenes que sufren cambios fuertes en su vida como el divorcio de sus padres, el cambio de casa o de país, problemas financieros, abuso sexual, cuando un padre se va de casa y aquellos son víctimas de intimidación o abuso, corren mayores riesgos de pensar en el suicidio.
El número de suicidios varía entre niños y niñas. Ellas piensan e intentan suicidarse dos veces más que ellos y tienden a hacerlo por medio de sobredosis de drogas o cortándose las venas. En cambio, los niños fallecen por suicidio cuatro veces más que las niñas, tal vez porque suelen usar métodos más letales, como armas, colgándose o saltando desde sitios altos.

 

Tener cuidado en casa es esencial para evitar el suicidio
Los jóvenes y los niños suelen quitarse la vida con armas o con medicamentos que encuentran en su propia casa. De aquí la importancia de no tenerlos en casa y supervisarlos continuamente. A continuación, unos datos que hay que considerar para prevenir el suicidio:

  • El riesgo de suicidio aumenta significativamente cuando los niños y adolescentes tienen acceso a armas en su casa. Por eso cualquier pistola en el hogar debe estar descargada, bajo llave y fuera del alcance de niños y adolescentes.
  • La sobredosis con medicamentos de venta libre, de receta médica y sin receta, también es un método muy común, tanto para el intento de suicidio como para lograr suicidarse. Es importante supervisar cuidadosamente todos los medicamentos en el hogar.
  • Es indispensable tomar en cuenta que los adolescentes pueden intercambiar diferentes medicamentos de receta médica en la escuela, con sus amigos o con sus vecinos.
  • El suicidio en adolescentes con frecuencia ocurre después de un evento estresante en la vida, como problemas en la escuela, la ruptura con un novio o con una novia, la muerte de un ser querido, un divorcio o un fuerte conflicto familiar.

 

El acompañamiento de los padres es vital
Muchos adolescentes que logran o intentan suicidarse dan algún tipo de advertencia a sus familiares o a sus amigos. Por lo tanto, es importante que los padres conozcan las señales de advertencia de manera que los adolescentes con tendencias al suicidio puedan obtener la ayuda que necesitan.
Algunos adultos piensan que los jóvenes que dicen que se van a lastimar o a matar lo dicen sólo para llamar la atención. Es importante darse cuenta de que si se ignora a los adolescentes que llaman la atención, podría aumentar la posibilidad de que se lastimen.
Observa bien a un adolescente retraído y con depresión. Comprender la depresión en adolescentes es muy importante, ya que puede parecer diferente a la creencia común acerca de la depresión. Por ejemplo, puede presentarse como tener problemas con amigos, obtener bajas calificaciones, dormir demasiado y estar de mal humor o muy irritable.
Es importante mantener abierta la comunicación con niños y jóvenes y expresarles siempre apoyo, amor y preocupación. Demuéstrale que tomas en serio sus preocupaciones. Es indispensable no minimizar lo que el adolescente está enfrentando, ya que esto podría aumentar su sentimiento de desesperanza.
Si el adolescente no se siente cómodo hablando contigo, sugiérele que paltique con una persona más neutral, como otro pariente, un maestro, un entrenador, un consejero o un médico.
Recuerda que conflictos continuos entre un padre y su hijo pueden empeorar la situación para un joven que se siente aislado, incomprendido y que cree que no vale nada. Consigue ayuda profesional para resolver los problemas de la familia de manera constructiva. Informa al profesional de salud mental si existen antecedentes de depresión, abuso de alcohol o drogas, violencia en la familia u otros factores estresantes en el hogar, como un entorno de constante crítica.
Si te enteras de que tu hijo piensa en el suicidio, busca ayuda inmediatamente. Tu médico puede recomendarte un psicólogo o un psiquiatra.
En caso de emergencia, llama a los siguientes números telefónicos:
- Locatel: 5658-1111
- Centros de Integración Juvenil: 5212-1212
- Emergencias: 911

 

Factores que aumentan el riesgo de suicidio

  • Cuando hubo un intento previo de suicidio.
  • Un trastorno psicológico, especialmente depresión, trastorno bipolar y consumo de drogas y alcohol.
  • Sentimientos de angustia, irritabilidad o agitación.
  • Sentimientos de desesperanza o complejo de inferioridad, que con frecuencia se manifiestan con la depresión.
  • Antecedentes de depresión o de suicidio en la familia, así como de abuso emocional, físico o sexual.
  • Falta de un grupo de apoyo y relaciones deterioradas con padres y amigos.
  • Sentimientos de aislamiento social.
  • Hacer frente a la bisexualidad o a la homosexualidad en una familia o en una comunidad que no lo apoya o en un ambiente escolar hostil.

Es importante tener mucho cuidado si un joven…

  • Menciona el suicidio o la muerte en general.
  • Insinúa que ya no estará más en este mundo.
  • Externa sentimientos de desesperanza o de culpa.
  • Se retrae de los amigos o de la familia.
  • Escribe canciones, poemas o cartas sobre la muerte, la separación y la pérdida.
  • Empieza a regalar objetos valiosos a hermanos y a amigos.
  • Pierde el deseo de participar en actividades que antes disfrutaba.
  • Tiene dificultades para concentrarse o para pensar con claridad.
  • Muestra cambios en hábitos de alimentación o de sueño.
  • Participa en acciones de riesgo.
  • Ha perdido el interés en la escuela o en los deportes.


 

* Comunicóloga por la Universidad Iberoamericana. Divide su tiempo entre su pasión de escribir, su familia y su blog: www.tudosisdiaria.com.

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