Tú puedes convertirte en tu propio estilista si aprendes a identificar qué necesita tu cuerpo. En realidad no es difícil lograr una figura armoniosa; todo es cuestión de proporciones y de aprender a manejarlas poniendo volumen donde hace falta y quitándolo de donde sobra. 

 

A diferencia de las tallas de la ropa, las personas no estamos fabricadas en serie: la figura humana tiene diferencias que la hacen más atractiva e interesante. Sin embargo, estas variaciones hacen que no cualquier prenda le vaya bien a cualquier persona. Lo anterior sólo es posible con los modelos que tienen unas medidas estandarizadas y que además cuentan con el apoyo de un estilista, esto es, la persona que encuentra la armonía entre las siluetas y las prendas de vestir.

 

La silueta femenina

El primer paso para conocer tu cuerpo consiste en detectar tus puntos focales que, además del rostro, en el caso de las mujeres, es el busto, las caderas y los glúteos. Cuando identifiques en cuál de estas partes eres más agraciada podrás buscar prendas que por su diseño llamen la atención a tus atractivos para que tus puntos menos agraciados pasen a un segundo plano. 

Después de lo anterior es necesario que identifiques tu silueta, que no es más que una abstracción geométrica del contorno de tu cuerpo muy usada por los diseñadores. Así tenemos que las siluetas más comunes son las siguientes:

  • La silueta de “reloj de arena”, que es la considerada perfecta porque existe la misma proporción entre hombros y caderas, mientras que la cintura es esbelta. Este tipo de silueta no representa mayor problema porque no hay nada que corregir y le queda cualquier tipo de ropa. Si tu estás en este grupo, felicidades.
  • La silueta de “triángulo” es aquella en la que los hombros tienen una mayor proporción que la cadera, por lo cual la parte superior del cuerpo es más notoria que la inferior. Lo indicado en este caso es disminuir el volumen en la parte de arriba usando prendas con pocos detalles y colores oscuros. Mientras que en la parte de abajo se debe hacer lo contrario: llevar prendas llamativas, voluminosas y coloridas. Los escotes en V ayudan a largar la línea del cuello y dar la apariencia de hombros más proporcionados.
  • La silueta de “pera” es justo lo contrario del caso anterior: se trata de mujeres en quienes las caderas sobresalen notoriamente aunque tengan un talle esbelto. Para ellas lo mejor es usar prendas llamativas en la parte superior del cuerpo y ser muy discretas con la inferior. Para estas chicas los vestidos y las faldas con corte en A son lo ideal para disimular. Las siluetas y las mangas llamativas también constituyen una buena opción para equilibrar esta silueta.
  • La silueta de “O” concentra el volumen en el centro del cuerpo, pues las mujeres de esta categoría tienen el vientre y el busto prominentes, lo que hace parecer el talle más corto de lo que es. Lo indicado en estos casos es utilizar prendas que formen una sola línea de los hombros a las caderas, como los sacos rectos o los vestidos a la cadera. Los talles altos y los cortes sueltos son ideales para esta silueta, que debe de evitar a toda costa el uso de ropa entallada.

 

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