Si el 14 de febrero te pone triste porque no puedes salir de viaje en pareja, es momento de empezar a considerar las ventajas que tiene disfrutar de tu soltería y emprender alguna escapada acompañado de… ¡ti mismo! ¿Hace cuánto que no te das esa oportunidad?

 


Los viajes son considerados por muchas personas como momentos de esparcimiento, descanso y convivencia, pero también hay quienes los ven como una oportunidad de reflexión y reencuentro.

Aunque por lo regular se tiene la idea de viajar como una oportunidad de vacacionar con la familia o los amigos, hay quienes gustan de hacer esta actividad solos, ya sea para reencontrarse consigo o por el simple hecho de vivir una aventura a la que quieren hacer propia.

Cada vez son más las personas que se aventuran a viajar solas, y de ellas la mayoría (65 por ciento) son mujeres de 35 a 55 años de edad, de acuerdo con datos del sitio Universia.

Para estas personas, el viaje conlleva un propósito particular, que significa dejar atrás muchas cosas y preocupaciones de la vida y ver el mundo desde una óptica distinta.

Viajar solo genera confianza en uno mismo, además de que dota de distintas habilidades, como la capacidad de decisión en circunstancias adversas, la planeación, el ahorro y la organización.

Pero el viaje sin más compañía que la propia significa además darse la oportunidad de conocerse a sí mismo, de superar pruebas por sí solo y descubrir qué se quiere y hacia dónde se va.

Según especialistas en el tema, pasar tiempo a solas proporciona a una persona la oportunidad para meditar sobre lo que realmente la hace feliz y el rumbo que quiere dar a su vida.

Otra de las ventajas de realizar un viaje sin compañía es que se disfruta la sensación de libertad, ya que la persona no está sujeta a itinerarios que deban complacer a un grupo, por lo que al andar sola puede tomar decisiones y ajustar sus planes conforme a lo que le plazca, sin necesidad del consentimiento de nadie. Lo anterior ayuda a aprender a responsabilizarse de las decisiones.

De igual modo, si uno viaja solo puede llegar a ser más sociable, estableciendo nuevas amistades en cada destino que se visita, lo que además nos permite conocer otros pensamientos y otras perspectivas de gente que por lo regular no está en nuestro círculo habitual.

Inteligencia emocional, independencia y reflexión son cualidades que, a la larga, desarrollan las personas que viajan solas.


Los destinos

Una vez que alguien tomó la decisión de emprender un viaje sin compañía, lo más importante es elegir el destino.

Plataformas como Hundredrooms y Airbnb han compilado lugares adonde los usuarios suelen llegar solos. No es de sorprender que entre los países más visitados por los viajeros solitarios esté México, ya que tiene una gama muy amplia de opciones, siendo Cancún uno de los sitios más populares por la belleza de sus playas y su amplia oferta de diversión.

México ofrece experiencias para todos los gustos, que van desde metrópolis modernas hasta pueblos mágicos y ciudades provinciales llenas de cultura, naturaleza e historia.

Islandia es otra de las naciones preferidas de quienes viajan sin compañía debido a los imponentes paisajes con los que cuenta, los cuales invitan a la reflexión y a la meditación. Además, los islandeses, pese al clima frío en el que viven, suelen ser muy hospitalarios y poseen una vasta cultura que ofrecer a sus visitantes.

Para las mujeres, de quienes ya se ha dicho son la mayoría de los viajeros sin compañía, Airbnb ha detectado algunos destinos recurrentes, como Auckland, en Nueva Zelanda, donde la modernidad y el confort comulgan con la tranquilidad y la belleza de sus playas paradisiacas.

Carolina del Norte, en Estados Unidos, también es atractivo para las viajeras debido a la amplia cartelera de actividades culturales que se despliega a lo largo del año, así como los atractivos para disfrutar solas y espacios para conocer gente.

Por su parte, Ho Chi Minh, en Vietnam, destaca en los últimos años como un lugar adonde muchos viajeros llegan sin más compañía que su maleta. Las culturas de distintas épocas, que se refleja en los diversos estilos arquitectónicos de la ciudad, junto con paisajes naturales de ensueño, hacen de este destino el lugar ideal para encontrarse a sí mismo.

En Sao Paulo, los viajeros no sólo se encontrarán con el ambiente festivo de Brasil, sino que descubrirán una ciudad plagada de cultura, arte, diversión, modernidad y belleza, todo envuelto en un halo de aventura que caracteriza a esta ciudad cosmopolita.

Otro destino para viajeros solitarios es Johannesburgo, en Sudáfrica, conocida como la “cuna de la humanidad”, que se caracteriza por ser una ciudad viva, llena de rutas históricas y culturales y de diversión, así como por ser una de las metrópolis más desarrolladas del mundo, en un continente azotado por la pobreza y la desigualdad.

Finalmente, Colonia, en Alemania, atrae cada año a millones de viajeros solitarios que quieren tener la libertad y el espacio necesarios para admirar la arquitectura de una de las ciudades más bellas del planeta.

Pasear por las calles de este centro alemán y detenerse a tomar una cerveza en alguna plaza, sin prisa, es uno de los mayores placeres a los que puede aspirar un trotamundos.

Reza un dicho que “cada cabeza es un mundo”, y otro más, que “en gustos se rompen géneros”, y ambos encajan más que bien para los viajeros solitarios, ya que cada uno tomará su camino conforme mejor le parezca, por lo que estas ciudades son sólo una referencia, pero al final cada cual seguirá su brújula interior, lo que también significa una aventura en el momento de emprender un viaje sin compañía.

 


* Periodista por la UNAM y viajero por convicción. Ha trabajado en las redacciones de El Universal, 24 Horas y El Insurgente.

 

 

© Voy vengo 2016 Todos los derechos reservados - Política de Privacidad