Isaac Torres Quiroz*

Con la llegada de diciembre, los centros comerciales se llenan de visitantes que disfrutan los adornos navideños, la presencia de Santa Claus y los grandes árboles decorados con millones de luces. En pocas palabras, se convierten en el lugar por excelencia para recorrer. Pero, ¿qué tanto conocemos sobre estos espacios?

Algunos historiadores ubican los inicios del centro comercial en el Gran Bazar de Estambul, construido en el siglo XV que, por sus características de mercado cubierto, sus más de 58 calles de extensión y sus 4,000 tiendas, llamó la atención de propios y extraños. Sin embargo, el primer espacio construido especialmente para este fin data de 1785. Se trata del Gostiny Dvor en San Petersburgo, una construcción de aproximadamente 50,000 m2 con 100 tiendas.

Sin embargo, no es en Europa ni en Estados Unidos donde podemos encontrar el centro comercial más grande del mundo, sino en los Emiratos Árabes Unidos: el Dubái Mall, que cuenta con 1,200 tiendas y seis pisos de área comercial. Entre sus grandes atracciones, podemos mencionar una pista de hockey sobre hielo, un zoológico y un acuario. Este lugar recibe más de 40 millones de visitantes al año, es decir, más que muchas ciudades turísticas por excelencia, por lo cual también es catalogado como el centro comercial con más afluencia del mundo.

Existen diferentes tipos de centro comercial. Uno es el fashion mall, un espacio con tiendas departamentales de gran renombre que funcionan como “anclas”, generalmente ubicadas en los extremos, con varios locales entre ellas en los que se vende ropa o artículos de uso personal. Suelen contar con un gran complejo de cines.

Otro tipo es el power center, que cuenta con varios locales de gran tamaño, tipo bodegas, en los que se localizan tiendas de autoservicio especializadas, como supermercados, establecimientos de herramientas y grandes papelerías, entre otros.

El community center es otro tipo de centro comercial, cuyo nombre se debe a que suele dar servicio a un sector geográfico específico, como una colonia o un grupo de colonias. Estos espacios suelen ser visitados una o dos veces a la semana con fines específicos, ya que cuentan con un supermercado que funciona como tienda ancla y con algunas tiendas en las que se venden artículos de uso común, como vinaterías, bancos, etcétera. Muchos de estos centros comerciales cuentan con salas de cine de tamaño mediano.

Otro tipo es el town center, en los que suelen encontrarse pequeñas tiendas de servicios, como tintorerías, mercerías y papelerías, entre otras. No cuentan con tiendas ancla ni con cines y son espacios que suelen visitarse varias veces a la semana.

Por último, tenemos el strip mall, esto es, centros comerciales que aprovechan la calle para generar un recorrido, no cuentan con estacionamientos cubiertos, sus fachadas se remeten para dar cabida a espacios en los que puedan estacionarse los autos frente a cada local, normalmente son tiendas de servicios, y los segundos pisos se aprovechan como oficinas y consultorios. Este tipo de centro comercial también ha sido explotado, en algunas ciudades, para generar calles comerciales en las que suelen hallarse tiendas de moda de gran renombre.

Hoy en día, a lo largo del mundo entero, los centros comerciales han buscado ofrecer muchas más amenidades a sus visitantes, es decir que su función ya no es meramente la compra de artículos, pues los grandes y más importantes malls cuentan con pistas de hielo, zoológicos, rampas de nieve para saltar en esquís o albercas, entre muchas otras actividades, que los convierten en espacios únicos y dignos de ser visitados.

Para algunos expertos, los centros comerciales más importantes del mundo, ya sea por su tamaño o por las amenidades que ofrecen, son el de Beijing; el Istanbul Cevahir en Turquía; el Westfield en Londres; el Wafi Mall en Dubái; el Mall of America en Minnesota; el Zlote Tarasy en Varsovia; el centro comercial Dubái; el West Edmonton Mall en Alberta, Canadá; el Grand Canal Shoppes en Las Vegas, y el Mall of the Emirates, también en Dubái.

Desafortunadamente, hoy en día el centro comercial ha venido a sustituir, en gran medida, los espacios públicos, las calles, las plazas y los parques, ya sea por la comodidad que implica estar bajo techo con clima artificial o por la inseguridad que se vive en algunas ciudades. Por esto, muchas familias prefieren salir a caminar a estos lugares y tomar un helado, comprar algo que haga falta en el hogar o simplemente pasar el rato.

Así que ya lo sabes: si en estas fechas decembrinas visitas uno o varios centros comerciales, trata de identificar de qué tipo son, pero, sobre todo, disfruta el recorrido y sus alegres adornos navideños para convertir esa visita en una experiencia grata. Y claro está, ante todo, cuida tu economía.

NOTAS

 

* Arquitecto por la Universidad Iberoamericana.

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