Este año, la XXI Copa Mundial de Futbol se llevará cabo en Rusia del 14 de junio al 15 de julio de 2018. Las ciudades sedes de la Copa Mundial serán: Ekaterimburgo, Kaliningrado, Kazán, Moscú, Nizhni Nóvgorod, Rostov del Don, San Petersburgo, Samara, Saransk, Sochi y Volgogrado. Con motivo de esta gran celebración, a continuación te presentamos lo más relevante de las principales ciudades sede.

 

  

Rusia es, sin lugar a dudas, uno de los países más fascinantes del mundo. Ha sido la cuna de grandes pensadores, músicos, escritores, bailarines y líderes políticos. En todas sus ciudades hay jardines, plazas, museos y monumentos dedicados a diferentes personajes de la historia rusa; dinastías como la de los Romanov, zares como Pedro el Grande, y escritores y músicos mundialmente conocidos, así como ilustres mandatarios como Lenin, Stalin, Gorbachov, Yeltsin y Putin.

 

Moscú

Es la capital y la ciudad más poblada de Rusia. Además, es un importante centro político, económico, cultural y científico de Rusia y del continente. Está situada a orillas del río Moscova.

Entre los lugares más famosos de Moscú se encuentra el Kremlin, una antigua fortaleza donde trabaja el presidente de Rusia. Otro lugar imprescindible es la Plaza Roja, con su famosa Catedral de San Basilio, mundialmente conocida por sus cúpulas de colores. En esta plaza también está el Museo Nacional de Historia, el Mausoleo de Lenin y el GUM, uno de los centros comerciales más grandes del mundo. El metro de Moscú es famoso por sus obras de arte, sus murales, sus mosaicos, sus lámparas y su decoración en general. Se inauguró en 1935 y hoy es uno de los sistemas de transporte más profundos del mundo; por ejemplo, la estación Park Pobedy se encuentra a 84 metros bajo tierra y tiene las escaleras mecánicas más largas de Europa.

 

San Petersburgo

Es la segunda ciudad más poblada de Rusia. Fue fundada por el zar Pedro el Grande el 27 de mayo de 1703 con la intención de convertirla en la “ventana de Rusia hacia el mundo occidental”.​ Fue la capital del Imperio ruso durante más de 200 años. Tras la victoria bolchevique, la creación de la Unión Soviética y el fallecimiento de Lenin, San Petersburgo cambió su nombre a Leningrado, en honor del dirigente comunista. Al desaparecer la URSS junto con el comunismo, la ciudad fue renombrada San Petersburgo.

La colección del Museo del Hermitage cuenta con más de tres millones de piezas y es una de los más importantes del mundo. Cuando la emperatriz Catalina la Grande llegó al poder, estableció su residencia en el recién construido Palacio de Invierno y compró una colección de 225 cuadros de pintura holandesa y flamenca. El Museo del Hermitage se formó con la colección privada que fueron adquiriendo los zares durante varios siglos, a partir de la obra que inició Catalina. Otro lugar de gran importancia es la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, construida por Pedro I el Grande. Fue utilizada como necrópolis de la familia Romanov mientras que en su catedral se encuentran los emperadores rusos y sus familias.

Hay preciosas catedrales que no puedes dejar de visitar: la Catedral de San Isaac, la Catedral de la resurrección de Cristo o Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada y la Catedral de Kazán. A 29 kilómetros de San Petersburgo se encuentra el Palacio de Peterhof, construido por orden de Pedro I el Grande tomando como modelo el palacio de Versalles en Francia. El conjunto cuenta con dos parques con el complejo de fuentes más grande del mundo. Hasta la Revolución soviética, este palacio fue la residencia de verano de la casa real. Hoy en día esa construcción y los parques están abiertos al público, pues forman parte del Museo Estatal de Peterhof, Patrimonio de la Humanidad. Otro precioso palacio digno de verse es la Villa de los Zares, construida por órdenes del emperador Pedro I el Grande en 1710, para su futura esposa Catalina I. “El Jinete de Bronce” que mandó hacer Catalina la Grande, diseñado por el escultor francés Étienne Maurice Falconet, es considerado el símbolo de la ciudad. Es el equivalente a la Estatua de la Libertad de Nueva York. Otro de los lugares más emblemáticos de San Petersburgo es el teatro de opera y ballet Mariinsky, sede del famoso Ballet Kirov.

 

Ekaterimburgo

El primer emperador de Rusia, Pedro I el Grande, fundó la ciudad en 1723 como una fábrica-fortaleza situada junto al río Iset. Durante la Segunda Guerra Mundial, más de 50 empresas fueron evacuadas a Ekaterimburgo, así como la colección del Museo del Hermitage y el Teatro del Arte Chéjov de Moscú. El 17 de julio de 1918 el emperador Nicolás II, su esposa Alejandra Fiódorovna y sus hijos, las duquesas Olga, Tatiana, María y Anastasia, así como el zarévich Alekséi, fueron ejecutados por bolcheviques en la Casa Ipátiev, situada en esta ciudad.

En el centro histórico se encuentra una línea: la Línea Roja peatonal recorre los 30 sitios culturales más interesantes de la zona. En el museo Exposición Histórica se encuentra el Gran Ídolo de Shigir, la escultura de madera más antigua del mundo, que se talló hace 11,000 años. El lugar favorito de muchos turistas es la Plaza Histórica. Ekaterimburgo entró al Libro Guinness de los Récords como la ciudad con el mayor consumo de mayonesa por persona del planeta. El plato estrella de muchos restaurantes son los pelmeni de los Urales, los cuales se parecen mucho a los ravioles de Italia.

 

Nizhni Nóvgorod

Está situada en la confluencia de los ríos Oká y Volga, a 400 kilómetros de Moscú. Fundada 1221, es una de las ciudades comerciales y artesanas más antiguas de Rusia.

El Kremlin es el lugar de mayor interés y el orgullo de la ciudad. Se construyó a principios del siglo XVI como una fortaleza militar. En Nizhni Nóvgorod hay más de 120 asociaciones religiosas, incluidas ortodoxas, musulmanes, judías, evangélico-luteranas y budistas. La ciudad de Semiónov es considerada la patria de la pintura de Jojlomá, un tipo de artesanía elaborada en madera. Se pueden conocer mejor los oficios artísticos populares en la ciudad de Gorodéts. Allí está el museo Ciudad de Artesanos, que tiene todo tipo de objetos dedicados a la pintura, el bordado, los juguetes, el grabado de madera, la industria del melindre y el arte alfarero. El centro de la vida cultural son sus seis teatros.

 

Samara

Es la sexta ciudad más grande del país. Se encuentra situada a la orilla del río Volga, entre las desembocaduras del río Samara y Sok. Por su ubicación geográfica, sirve de enlace entre Europa central y Europa occidental con Siberia y Kazajstán. Por lo tanto, se ha convertido en un gran centro de transporte e industria para la Rusia europea. Samara fue fundada en 1586 como puesto de defensa, después pasó a ser fortaleza y hoy en día es el principal centro comercial de la región del Volga.

La ciudad tiene una vida nocturna muy activa con numerosos bares de música nacional e internacional.

La plaza Ploshchad Slavy, con su monumento a los caídos, es otro de los imprescindibles de la ciudad. La Catedral de san Jorge, de construcción reciente, parece una versión en miniatura de la Catedral del Salvador de Moscú. Por otra parte, justo enfrente del Volga se encuentra el convento de monjas construido en 1850 que alguna vez fue la residencia de más de 500 novicias. Otro de los lugares interesantes de Samara es el Bunker de Stalin, construido en secreto cuando la ciudad fue proclamada “capital de reserva”.

 

Kazán

Es la capital y la ciudad más poblada de la República de Tartaristán. Se encuentra a orillas del Volga, en la confluencia del río Kazanka.

Kazán es una de las zonas con mayor diversidad étnica de Rusia, pues tiene representantes de más de 115 nacionalidades que viven en la ciudad.

La ciudad cuenta con una hermosa fortaleza, el Kremlin de Kazán, declarada Patrimonio de la Humanidad. Aquí se encuentran la Catedral de la Anunciación y la inclinada Torre de Soyembika, que recibió su nombre de la última reina de Kazán y que constituye el símbolo de la ciudad. También son de interés las murallas y las torres construidas durante los siglos XVI y XVII, así como la Casa del Gobernador, ahora sede de la presidencia de la República de Tartaristán. Vale la pena visitar la catedral barroca de San Pedro y San Pablo y la mezquita de Marcani, ambas del siglo XVIII.

 

Rostov del Don

También conocida como la capital meridional de Rusia, la capital del Don, la puerta al Cáucaso, tiene más de un millón de habitantes. Por Rostov, tierra natal de los cosacos, pasa el río Don, cerca de su desembocadura al mar de Azov. Se comunica con el mar de Azov por un profundo canal, y con los mares Caspio, Báltico y Blanco, por medio del canal Volga-Don. Además, un oleoducto une la ciudad con los campos de petróleo del Cáucaso.

El terraplén del río Don, de casi dos kilómetros de longitud, que transcurre a lo largo de la calle Beregovaya, es el paseo más animado de la ciudad. Aquí se puede hacer un crucero por el río Don o pasear en bicicleta y disfrutar el arte y los monumentos locales. La Catedral de la Natividad de la Virgen Santa es un símbolo de la ciudad y una de las obras de arquitectura más reconocibles de Rostov del Don. El museo parque natural arqueológico Tanais es una de las tarjetas de presentación de la región. Fue creado sobre los restos de una ciudad antigua, fundada en el siglo III a.C. En la Plaza del Teatro se ubicará la zona Fan Fest durante la Copa Mundial. Rostov del Don es el hogar de Rostselmash, la mayor planta de vehículos agrícolas del país.

 

 

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