Aracely Arizpe

 

Ningún papá o mamá está preparado para recibir de su hijo la noticia de que siente atracción hacia alguien de su mismo sexo, porque la sociedad en general aún rechaza a quienes no tienen una orientación sexual “normal”. ¿Sabes cómo reaccionar si tu hijo o tu hija tienen la confianza de acercarte a ti para darte esa noticia?

Hace algunos días llegó a mi casa una amiga que estaba destrozada. Su llanto venía desde el fondo de su alma. La abracé, pues pensé lo peor. ¿Su esposo? ¿Alguno de sus hijos? ¿Le habían diagnosticado cáncer? ¿Un accidente automovilístico? Le invité un café. Cuando empezó a tranquilizarse me miró a los ojos y, con palabras entrecortadas, dijo: “Mi hija me acaba de decir que es lesbiana”.

Cuando nos casamos, soñamos con tener una familia hermosa, ver crecer a nuestros hijos, satisfacer sus necesidades, proporcionarles estudios profesionales, llevarlos al altar y gozar a nuestros nietos. Pero este nuestro sueño, no es el de nuestros hijos. Y así como nosotros hicimos uso de nuestra libertad y actuamos como quisimos, ahora es momento de que ellos hagan su vida y busquen su felicidad personal, laboral y familiar, sin importar su orientación sexual.

Tomemos en cuenta que quizá nosotros dedicamos mucho tiempo a ser profesionistas, pero nadie nos preparó para ser padres. Algunos quizá tratamos de prepararnos tomando cursos o diplomados, leyendo libros, e incluso acudiendo a escuelas para padres. Pero la verdad es que sólo aprendimos a ser padres con la práctica, con base en el acierto y el error.

Es normal que algunos padres reaccionen con ira y con depresión, o que otros caigan en shock o en un proceso de negación. Y en el fondo todos experimentan miedo, culpa o duelo. Y aunque en este momento desearían que su hijo fuera “normal”, es decir heterosexual, ¡no lo será jamás!

Si su hijo tuvo la valentía de confesarles su orientación sexual, lo hizo como una demostración de amor, impulsado por la necesidad que tiene de que ustedes como padres le brinden su apoyo. Pónganse en sus zapatos: salir del clóset cuesta mucho trabajo. Hasta entonces ha experimentado soldad, angustia, miedo, menosprecio, duelo, tristeza, amargura e infelicidad. Y en este momento necesita una palabra de aliento, un hombro en el cual apoyar su cabeza y quizá hasta llorar.

Recuerden que la homosexualidad no es una enfermedad, pero la homofobia sí, y que como padres están obligados a brindar a su hijo un refugio seguro y protector donde tanto él como ustedes fomenten una relación abierta y sincera que les permita poco a poco aceptarse mutuamente como son. No se ahoguen en un vaso de agua: su hijo sigue siendo la misma persona. Lo único que cambiará son las expectativas que ustedes tenían de él. Deben permitirle que realice sus sueños. Se lo merece. Además, es parte de su libertad.

Ahora echen un vistazo hacia el pasado y observen detenidamente las luces intermitentes que aparecieron en la niñez de su pequeño como un aviso. Ustedes ya sospechaban la tendencia sexual de su hijo pero prefirieron ignorar esa realidad porque dolía y no estaban preparados para aceptar la verdad.

Por otra parte, hay padres que al notar actitudes femeninas en el varón o masculinas en una niña recurren a la represión, a los regaños y al acoso, con la idea de que de esta manera su patrón de conducta cambiará y que tarde o temprano se corregirá, pero sólo causan en el niño o adolescente más frustración, más impotencia y más miedo.

La adolescencia es la etapa en que la mayoría de las personas descubre su identidad sexual, tanto los heterosexuales como los homosexuales. Sin embargo, la orientación sexual empieza a desarrollarse desde los primeros años de vida. Y aunque muchas personas desconocen o aceptan la propia hasta la adultez, es mejor ayudar a su hijo gay a que la reconozca, para que salga del clóset sin miedos y con mayor rapidez y seguridad en sí mismo.

No pierdan el tiempo buscando el origen para encontrar un remedio, pues éste ¡no existe!, ya que se ha descubierto que la genética influye mucho en la orientación sexual de las personas.

Nuestra responsabilidad como padres es aceptar la orientación sexual de nuestros hijos y ayudarlos a hacerles frente a los obstáculos que se les presentarán en la sociedad homofóbica que aún prevalece, que los acosará de mil maneras; lo cual podremos evitar con una buena orientación y favoreciendo en ellos una autoestima alta.

Sigan estos tips si su hijo reconoce que es gay:

- Muestren su amor incondicional. Abracen a su hijo con fuerza, tómenlo de las manos y bésenlo. Díganle: “Te amo, te acepto como eres, estoy contigo”. Aunque les duela, será una gran muestra de amor para él.

- Tengan cuidado con sus sentimientos. No importa cómo se sienten en ese momento. Primero piensen en lo que está sintiendo su hijo. Denle las gracias por ser honesto con ustedes y por incluirlos en su vida. Piensen que es mejor que él se los confiese antes que ser los últimos en enterarse.

- Recuerden que aquí no hay víctimas ni culpables. Eviten buscar responsables sobre la homosexualidad de su hijo o, peor aún, autoculparse de la situación. La orientación sexual es genética, no inducida por nadie. Ustedes no hicieron nada mal, así que, al mal tiempo, buena cara.

- Proporciónenle ayuda incondicional. Ofrézcanle ayudar en todo lo que necesite, para que pueda sobrevivir en el medio hostil. Pero no invadan su espacio vital sugiriéndole que acuda con psicólogos o psiquiatras. Quizá los necesitarán más ustedes. Él irá pidiendo lo que necesita sólo si ve la suficiente disponibilidad y el gran amor de su parte.

- Optimicen la comunicación. A partir de hoy la comunicación es vital en sus vidas, así que aprendan a escuchar a su hijo y muestren interés en sus sentimientos como lo harían con cualquier otra persona ante una situación delicada. Recuerden que la confianza debe ser recíproca: mientras más confíen en él y se comuniquen, más seguridad y autoestima le brindarán.

- No hagan distinciones entre sus hijos. Traten a todos con los mismos beneficios. Díganles que el hecho de que alguien sea homosexual o lesbiana no cambia su relación, porque el amor de padres jamás está en juego y porque la orientación sexual sólo es parte de la identidad de las personas. ¡Aunque a veces lo parezca, enterarse de que su hijo es gay no desatará el fin del mundo!

Como padres tendrán que poner límites y orientar la vida sexual de sus hijos, sean heterosexuales u homosexuales, para que adquieran una vida responsable y con valores. Por eso les sugiero lo siguiente:

- Responsabilidades. Como cualquier hijo, tendrá un horario de salidas y llegadas, y realizará sus tareas escolares (obtener buenas calificaciones) así como domésticas (mantener en orden habitación). Deben premiar la puntualidad, la obediencia y los éxitos escolares, y castigar la irresponsabilidad.

- Patrones de comportamiento y de comunicación. Háganle ver que su forma de comportarse y de comunicarse será clave para ser aceptado o rechazado por la sociedad. Debe cuidar su forma de vestir, su tono de voz y su lenguaje corporal. Lo anterior es fundamental para evitar el acoso y la discriminación. Recuerden que todo habla de cómo son las personas y adónde quieren llegar.

- Escolaridad. Es importante que su hijo tenga metas y objetivos a corto, mediano y largo plazos, y que sepa que su orientación sexual no es un obstáculo para que sea un gran profesionista y gran ser humano.

- Sexualidad. Si su hijo es gay, lesbiana, bisexual, etcétera, ustedes tienen una mayor responsabilidad de educarlos. Es de suma importancia hablar con él para evitar la promiscuidad y acerca del uso del preservativo para evitar enfermedades venéreas. Procuren vacunarlo contra el virus del papiloma humano inmediatamente. Una vez que empiece su actividad sexual, deberá visitar al ginecólogo o al urólogo para prevenir cualquier tipo de enfermedad venérea, cáncer o sida.

- Exclusividad. Así como nosotros hicimos votos de fidelidad, debe educar a su hijo para que haga un contrato de exclusividad cuando encuentre a su pareja ideal con la cual tenga una relación estable por el resto de su vida. Recuerden que el Distrito Federal, Quintana Roo, Campeche, Coahuila, Colima y Jalisco son las únicas entidades de nuestro país donde legalmente se puede obtener un acta civil que avale esta unión.

Finalmente, recuerden que hay muchas personas gays cerca de ustedes. Y muchos son individuos exitosos gracias al apoyo que han recibido de su familia: ocupan excelentes puestos en grandes empresas con buenos sueldos, y su orientación sexual no fue un obstáculo para lograr sus metas. Así que no se preocupen por el futuro de su hijo gay. Con su apoyo, tendrá todas las herramientas que necesita para ser un triunfador, dejar huella, realizar sus sueños y formar una familia feliz. ¡Buena suerte!

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