Si te propusiste iniciar 2020 de modo saludable, comenzaste a correr o a ir al gimnasio, pero el dolor después del entrenamiento te impide moverte durante varios días, seguramente estás experimentando los clásicos dolores musculares de aparición tardía. Aquí te decimos por qué se producen y cómo evitarlos.

 

Los dolores musculares de aparición tardía, o delayed onset muscle soreness (DOMS, por sus siglas en inglés), se pueden definir como sensaciones locales de malestar muscular ocasionadas por haber realizado un esfuerzo muscular excesivo. Generalmente involucran pérdida de fuerza, limitación del movimiento, inflamación local y rigidez muscular. Estos síntomas suelen aparecer de 12 a 24 horas después de haber realizado ejercicio y pueden alcanzar su nivel máximo a las 48 o 72 horas y desaparecer por sí solos entre el tercero y el cuarto día (tiempo que tardan en repararse las microrrupturas musculares).

 

¿Todas las personas los padecen igual?

No, el malestar dependerá directamente de la intensidad a la que se sometieron los músculos durante el ejercicio.

Son más comunes en los siguientes casos:

  • En quienes se inician en el mundo del deporte (práctica de ejercicio no habitual).
  • En aquellos que cambian de rutina o integran nuevos movimientos al ejercicio.
  • Al incrementar la duración de los ejercicios.
  • Al exponerse regularmente a contracciones musculares excéntricas (aquellas en las que el músculo desarrolla tensión, alargando su longitud).

 

Tips para evitar el dolor muscular después del ejercicio

  • Evita iniciar en el mundo del atletismo a velocidades muy altas.
  • Procura no levantar cargas excesivas de peso, en especial si no son acordes con tu grado de acondicionamiento.
  • Realiza estiramientos al finalizar tu entrenamiento.
  • Si ya padeces dolor, aplica fomentos de agua caliente, analgésicos, masajes o terapia física.

 

¿El delayed onset muscle soreness se puede considerar una lesión muscular?

Si bien no debe confundirse con la fatiga que se experimenta durante el ejercicio, el DOMS involucra una microrruptura fibrilar que puede ser catalogada como un tipo de lesión muscular.

 

¿El ácido láctico es el culpable?

En la Antigüedad este dolor era atribuido a la acumulación de cristales de ácido láctico; sin embargo, actualmente no existe evidencia científica que respalde esa relación, en parte debido a que el ácido láctico no se produce en el músculo y no está presente en concentraciones significativas.

En realidad su nombre correcto es lactato y es un sustrato energético y no un producto de desecho, por lo cual no puede considerarse causante del dolor muscular inducido por el ejercicio.

Es importante recalcar que con tiempo, constancia y un buen entrenamiento pronto te olvidarás de estos dolores y recobrarás las ganas de seguir con esa rutina que te ayudará a lucir de la mejor forma posible. ¡No te desanimes!

 


 

* Especialista en medicina del deporte. Contacto: www.fitmed.com.mx y @fitmedmx.

 

© Voy vengo 2016 Todos los derechos reservados - Política de Privacidad