San Francisco es una de las ciudades más visitadas en Estados Unidos ya que cuenta con múltiples atractivos, como sus calles empinadas y sus casas pintorescas, sus festivales, sus galerías, sus estadios, sus tiendas, sus paseos por la bahía y sus visitas a la antigua prisión de Alcatraz y al imponente Golden Gate, entre otros. Y para los amantes de la literatura, esta ciudad es algo más que todo lo anterior. ¡Descubre de qué se trata!

 

 

San Francisco es más que una ciudad glamorosa y cosmopolita: es la capital de la Generación Beat, un grupo de escritores estadounidenses de la década de 1950 que en sus obras atraparon las inquietudes de los lectores jóvenes a lo largo de casi 70 años, como el rechazo a los valores estadounidenses clásicos, el uso de drogas y la libertad sexual.

Las calles de esta ciudad californiana fueron punto de reunión del grupo iniciado por Allen Ginsberg, William Burroughs, Jack Kerouac y Lucien Carr, a quienes se les unirían Neal Cassady, Herbert Huncke, John Clellon Holmes, Carl Solomon, Philip Lamantia, Gregory Corso, Lawrence Ferlinghetti y Peter Orlovsky.

De acuerdo con Kerouac, la palabra beat, con la que se identificó este grupo, “quería decir derrotado y marginado pero a la vez colmado de una convicción muy intensa”.

Se trató de “una generación de hipsters locos e iluminados que aparecieron de pronto y empezaron a errar por los caminos de América, graves, indiscretos, haciendo dedo, harapientos, beatíficos, hermosos, de una fea belleza beat”, como los describió el autor de En el camino (On the Road). Esta novela de Kerouac es precisamente uno de los pilares de la cultura beat y un referente literario de los viajeros en todo el mundo.

El libro está basado en una serie de viajes que Kerouac realizó por Estados Unidos y México entre 1947 y 1950, acompañado de varios de sus amigos beat, principalmente Neal Cassady.

Las andanzas de este grupo de artistas pueden rastrearse en la región de North Beach, en San Francisco, donde se encuentran dos importantes “templos” de esta generación: el Museo del Beat y la City Lights Books.

El primero contiene un importante acervo de fotografías, videos, textos y objetos que preservan la memoria de la Generación Beat. La mayoría de esos objetos fueron donados por familiares y amigos de este grupo de escritores.

Por su parte, la librería, que también es una editorial, fue fundada en 1953 por Lawrence Ferlinghetti y Peter Martin con el fin exclusivo de vender libros de edición rústica de Estados Unidos y financiar la revista Marvin, donde se publicaban textos de los escritores beat.

Cuatro años después de su apertura, City Lights Books se volvió famosa a raíz de un juicio por obscenidad al que se enfrentó Ferlinghetti tras publicar el poema Aullido, de su amigo y poeta Allen Ginsberg, ya que las autoridades acusaron al editor de “corromper” a la juventud con este texto.

 

Perlas esparcidas por la ciudad

Pero estos recintos y la región de North Beach no sólo son dignos de visitarse en San Francisco por los amantes de la Generación Beat. Existen diversos puntos en la ciudad que se han convertido en lugares de culto para los lectores.

En el número 29 de la calle Russel sigue en pie la que fue casa de Neal Cassady y su esposa Carolyn, donde la pareja recibió a Jack Kerouac.

Ése fue el hogar donde Kerouac comenzó a dar forma a su emblemática novela y el escenario de uno de los tríos más conocidos de la literatura norteamericana del siglo XX: el del escritor y los Cassady.

El Hotel Marconi, en el 554 de la avenida Broadway, es otro punto de referencia para los lectores de este grupo de intelectuales, ya que durante un par de meses estuvo hospedado ahí el poeta Allen Ginsberg, sin trabajo y apenas con unos dólares para subsistir.

De Ginsberg también se recuerda su paso por la cafetería Foster’s, en el 235 de la calle Montgomery, donde no sólo se refugiaba para escribir acompañado de varias tazas de café, sino que también ahí se prometió amor eterno con el actor y poeta Peter Orlovsky.

Pero es en un departamento en el 1010 de esa misma calle donde Ginsberg escribió la primera frase de su más célebre poema, Aullido, una de las piezas más afamadas de la poesía estadounidense: “He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos, famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles”.

En el 610 de la calle Vallejo está el Caffe Trieste, un espacio que ha fungido como punto de encuentro de escritores y artistas como Gregory Corso, Howard Hart, Allen Ginsberg, Bob Kaufman y Jack Kerouac. Cuenta una leyenda que en una de las mesas de este lugar Francis Ford Coppola escribió el guión de El padrino.

El café Vesuvio, en North Beach, también es imprescindible: sus cristales y sus paredes están tapizadas con fotografías y artículos periodísticos de las décadas de 1950 y 1960. Su barra libre solía congregar a los escritores de esta época.

Washington Square Park es otro de los puntos de referencia beat. Aquí varios miembros de esta generación pasaron largos ratos. Incluso, algunos como Jack Kerouac llegaron a dormir en sus bancas absolutamente ebrios.

Sin embargo, el lugar fue inmortalizado en la novela Big Sur, donde el propio Kerouac narra un momento de paz y elocuencia que vivió sentado frente a la iglesia blanca que corona este parque.

Finalmente, no se puede ignorar el Jack Kerouac Alley, un pequeño callejón de unos 200 metros, entre el barrio chino y North Beach, un espacio que la ciudad de San Francisco ha dedicado al escritor emblemático de la Generación Beat.

Entre la City Lights Books y el café Vesuvio se ubica la esquina considerada el rincón más beat de la ciudad, donde se encuentra grabada la frase: “El aire tan suave, las estrellas tan brillantes, la promesa de cada callejón era tan intensa que pensé que estaba en un sueño”, palabras del propio Kerouac.

Cada rincón de San Francisco deslumbra por su belleza y por la gran cantidad de atracciones que encierra una ciudad como ésta. Pero sin duda para los lectores de la Generación Beat esta urbe guarda un sabor único, bohemio e inigualable.

 

Los imprescindibles del beat

A 70 años de su conformación, la Generación Beat sigue atrapando a lectores jóvenes en todo el mundo. Éstos son algunos de los libros que hay que leer para conocer mejor a este grupo de escritores y su filosofía.

  • En el camino, de Jack Kerouac.
  • Aullido, de Allen Ginsberg.
  • El feliz cumpleaños de la muerte, Gregory Corso.
  • El almuerzo desnudo, de William Burroughs.
  • Vamos, de John Clellon Holmes.

 


 

* Periodista por la UNAM y viajero por convicción. Ha trabajado en las redacciones de El Universal24 Horas El Insurgente. Twitter: @JvanRamos.

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