Seguramente en algún momento de tu vida has escuchado o dicho uno de los tantos refranes mexicanos que hay, pero ¿alguna vez imaginaste que éstos pudieran ayudarte a mejorar tus finanzas? Pues sí, aquí te compartimos algunos que te ayudarán a lograr ese objetivo.

 

 

No dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy

Si eres de las personas que dicen: “Comenzaré a ahorrar cuando me den mi aguinaldo o cuando me aumenten el sueldo”, ¡estás cometiendo un gran error!, porque cuando eso por fin sucede, ya tienes comprometido el dinero. El ahorro es un hábito que se fortalece con el tiempo, por lo que es importante que comiences desde hoy y no lo dejes para después.

Consejo. Así como destinas una parte de tu presupuesto para la comida o para el pago de servicios, aparta una cantidad fija (semanal, quincenal o mensual) para ahorrar. No importa el monto, siempre y cuando seas constante; posteriormente podrás incrementar poco a poco la cantidad a ahorrar.

 

Agua que no has de beber, déjala correr

Este refrán aplica en el caso de que tengas contratadas muchas tarjetas de crédito o servicios que no usas de forma recurrente, pues aunque no lo creas generan gastos innecesarios. Las tarjetas de crédito te cobran comisiones por anualidad y en ocasiones se tienen contratados servicios que no se utilizan.

Consejo. Si tienes varias tarjetas de crédito, evalúa las tasas de interés, las comisiones y los beneficios de cada una, y quédate con la que más te convenga. También evalúa los servicios que tienes contratados y quédate sólo con los que sí utilices.

 

Más vale pájaro en mano, que ciento volando

Este refrán en finanzas es lo equivalente a gastar dinero que aún no recibes. Es decir, compras cosas pensando que en un futuro recibirás el dinero para pagarlas; sin embargo, no tienes la certeza de que lo recibirás.

Consejo. Hasta no tener el efectivo en la “mano” lo ideal es no endeudarse, ya que si surgen imprevistos será más difícil saldar las deudas. Elabora un presupuesto donde incluyas tus deudas. De ese modo sabrás cuál es tu capacidad de pago y así no te excederás. Recuerda gastar menos de lo que ganas.

 

No todo lo que brilla es oro

Esta frase la puedes aplicar cuando te ofrecen un producto que suena genial, pero por dejarte llevar por la emoción resulta que no era la mejor opción para ti. Por ejemplo, aceptar créditos que no necesitas, sólo por la facilidad con que te los dan.

Consejo. Antes de contratar un producto o un servicio financiero evalúa tus necesidades y después compara opciones para encontrar el adecuado. Revisa a fondo costos y condiciones y pregunta cualquier duda que tengas.

 

Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente

Este refrán aplica a cualquier pago que debas realizar por algún crédito o servicio contratado, pues al no cumplir con tus obligaciones de pago en la fecha establecida, además de generar intereses, recargos y comisiones, afectará tu historial crediticio.

Consejo. Para estar al corriente en tus pagos y dejar de preocuparte por fechas de vencimiento puedes domiciliar tus pagos a tus cuentas bancarias.

 

El que no arriesga, no gana

En finanzas esto quiere decir que no debes tener miedo de contratar productos financieros nuevos, como inversiones, créditos o seguros, pues al no hacerlo podrías dejar pasar oportunidades de incrementar tu patrimonio, o, en el peor de los casos, podrías perderlo si se presentara alguna eventualidad.

Consejo. Antes de contratar un producto o servicio financiero que no conoces infórmate acerca de él y busca instituciones financieras autorizadas. Asesórate sobre sus beneficios y sus riesgos, compara opciones y pregunta cualquier duda que tengas.

 

Ni todo el amor, ni todo el dinero

Este dicho popular puedes aplicarlo al invertir tu dinero; es decir, que al realizar una inversión no es recomendable poner todos tus recursos en un solo instrumento, pues un cambio en el mercado o una mala decisión podrían hacer que perdieras tu dinero.

Consejo. Diversifica tus inversiones colocando tu dinero en distintos instrumentos de inversión, basándote en tus metas y en los plazos que tengas para cumplirlas. Recuerda que hay instrumentos de alto y bajo riesgos.

 

Al nopal sólo lo van a ver cuando tiene tunas

Este refrán habla de que muchas veces sólo te acuerdas de las personas o las cosas cuando las necesitas. En finanzas sucede lo mismo: ¿cada cuánto tiempo revisas tú historial crediticio? Generalmente sólo nos acordamos de él cuando necesitamos un crédito y no recordamos que para mantener un historial sano es necesario pagar puntualmente los créditos y los servicios que tenemos.

Consejo. Solicita de manera gratuita, cada 12 meses, tu reporte de crédito especial (buró de crédito); así sabrás cómo están tus finanzas y podrás detectar si has sido víctima de robo de identidad o de algún otro fraude.

 

Como ves, los refranes no sólo sirven para dar ejemplos de situaciones de vida, también los puedes utilizar para mejorar tus finanzas, todo es cuestión de adaptarlos al mundo financiero y dejar volar un poco la imaginación.

 

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