Los alimentos nos aportan todos los nutrientes que necesitamos, entre los cuales destacan las vitaminas y los minerales, indispensables para mantener saludables a nuestros órganos. En la naturaleza existen frutas y verduras que son benéficas para algunos órganos en particular, de las cuales te hablamos en este artículo.

 

Cerebro

La principal energía que necesita el cerebro para funcionar es la glucosa, que proviene de alimentos ricos en carbohidratos: cereales, leguminosas, frutas y verduras. Pero, además, requiere vitaminas, minerales, ácidos grasos y proteínas, así como triptófano para sintetizar un neurotransmisor denominado serotonina que está relacionado con las emociones, la depresión y el control de la temperatura, el hambre y el sueño.

  • Aguacate: previene el Alzheimer.
  • Jitomate: contiene antioxidantes y licopeno.
  • Nuez: tiene alto contenido en ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega 9, antioxidantes y antiinflamatorios que mejoran la memoria.
  • Plátano: es una fuente natural de triptófano.
  • Fresa: favorece la salud neuronal.
  • Arándano: mejora el aprendizaje.
  • Huevo: previene la degeneración.
  • Avena: actúa como neuroprotector y antidepresivo.

 

Ojos

Los ojos necesitan una gran cantidad de vitaminas para mantenerse saludables, pero se recomienda, sobre todo, la ingesta de vitamina A.

  • Espinaca: contiene grandes cantidades de betacarotenos, indispensables para la formación de vitamina A.
  • Melón y mango: ricos en vitamina A y, por lo tanto, benéficos para la salud ocular.
  • Naranja y mandarina: contienen vitamina C y antioxidantes que previenen las cataratas.
  • Zanahoria: alta en vitamina A, contiene betacarotenos y es antioxidante.
  • Perejil: contribuye a la salud visual.
  • Leche y sus derivados, y huevo: mantienen íntegra la conjuntiva del ojo.

 

Pulmones

La vitamina C, los antioxidantes y los betacarotenos mantienen saludables a estos órganos.

  • Cítricos y jugos de cítricos, kiwi, brócoli y pimiento verde: contienen vitamina C.
  • Germen de trigo, cereales, aceites vegetales, margarina, almendra, cacahuate y aguacate: ricos en vitamina E.
  • Melón, mango, zanahoria, pimiento y espinacas: contienen betacarotenos.

 

Piel

Todo el cuerpo está recubierto de piel y es necesario mantener ésta en perfecto estado.

  • Frutas y vegetales de color naranja, rojo y verde: la piel brillante de estas frutas y verduras indica que son ricas en carotenoides (los pigmentos que están en nuestra piel) y en vitamina C.
  • Cereales integrales, nueces y semillas: son ricos en minerales como zinc, selenio y vitamina E.

 

Huesos

La vitamina K ayuda a aumentar la masa ósea de nuestro cuerpo, la vitamina D mantiene fuerte el hueso y el calcio es imprescindible para mantener la salud ósea.

  • Lácteos: fuente fundamental de calcio.
  • Frutas: todas las que aporten vitamina C.
  • Apio: alto en calcio y vitamina K.
  • Espinaca: fuente de calcio.
  • Huevo y pescado: ricos en vitamina D, en calcio y en omega 3.

 

Corazón

La lecitina de soya, el omega 3 y el licopeno, entre otros, ayudan a controlar los niveles de colesterol en sangre y mantienen la salud de las arterias, reduciendo el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

  • Manzana: actúa como antiinflamatorio y ayuda a prevenir los coágulos sanguíneos.
  • Vegetales de hoja verde: favorecen el buen funcionamiento del corazón.
  • Avena: contiene betaglucano que ayuda a reducir el colesterol total y el colesterol LDL.
  • Aceite de oliva: reduce los niveles de colesterol LDL.
  • Salmón: fuente de omega 3.
  • Jitomate: rico en licopeno.
  • Nuez: contiene grasas monoinsaturadas, vitamina E, entre otras sustancias, que ayudan a mantener bajos los niveles de colesterol.
  • Aguacate: alto en vitamina E.   

 

Intestinos

Para mantener en buen estado los intestinos se deben consumir alimentos altos en fibra, así como alimentos integrales de fácil digestión, los cuales ayudan a mejorar el estado de la mucosa. Los lácteos fermentados (probióticos) aportan las bacterias necesarias para conseguir una flora intestinal en perfecto estado y evitar enfermedades que pueden adquirirse por medio de los alimentos.

  • Fibra y vitaminas: manzana, uva, piña, mango fresa, papaya, sandía, nopal, espinaca, ejote, etcétera.
  • Cereales integrales: fibra y vitaminas del complejo B.
  • Yogurt.

 

Estómago

  • Jengibre: estimula el páncreas, favorece la secreción de enzimas digestivas que facilitan la digestión, ayuda a calmar los dolores estomacales y previene las náuseas y los vómitos.
  • Avena: ayuda a mantener un aparato digestivo saludable y es rica en nutrientes que mejoran la digestión.
  • Piña: es una excelente fuente de bromelina, enzima encargada de la degradación de proteínas en el estómago.
  • Kiwi: contiene actinidina que, al igual que la bromelina, interviene en la degradación de proteínas.
  • Miel: cuenta con propiedades antimicrobianas y antisépticas.
  • Papaya: contiene papaína, enzima que degrada estructuras complejas de proteínas, mejorando el proceso digestivo.
  • Manzana: contiene pectina, que favorece la digestión. 

 

Páncreas

  • Alcachofas: ricas en cinarina, un hipoglucemiante natural.
  • Apio: disminuye el colesterol y nivela la cantidad de glucosa en sangre.
  • Arándanos: son vasoprotectores por su alto contenido de antocianósidos.
  • Cebolla: disminuye los niveles de glucosa.
  • Leguminosas (lentejas, garbanzos, judías, frijoles, habas, etcétera): contienen fibra y carbohidratos complejos que ayudan a controlar la insulina segregada por el páncreas, el cual se encarga de regular los niveles de glucosa en sangre.
  • Algas: contienen zinc, que interviene en la secreción de insulina.

 

Hígado y vesícula biliar

  • Alcachofas: limpian el hígado, pues contienen silimarina, que es antioxidante.
  • Brócoli: es rica en azufre y ayuda a desintoxicar el hígado.
  • Garbanzos: aportan aminoácidos, los cuales forman las enzimas que intervienen en el metabolismo hepático.
  • Espárragos: ricos en agua y azufre, favorecen la eliminación de tóxicos por la orina y la formación de aminoácidos azufrados, necesarios en el proceso de limpieza.
  • Aceite de oliva: ayuda a disminuir la inflamación y los cálculos de la vesícula, ya que aumenta la secreción de bilis y facilita la digestión de las grasas.

 

Vejiga

La vejiga tiene la función de almacenar la orina producida para después expulsarla.

  • Arándano: contiene taninos y vitamina C y ayuda a evitar infecciones bacterianas en el tracto urinario.
  • Papaya: es alta en betacarotenos, ayuda en la prevención de infecciones y protege el sistema inmunológico.
  • Espárragos y apio: tienen acción diurética y antiinflamatoria.
  • Chía: es antiinflamatoria y rica en omega 3 y 6.
  • Agua.

 

Riñones

La principal función de los riñones es eliminar las sustancias de desecho del organismo a través de la orina.

  • Leguminosas: son fuente de proteínas, fibra, minerales (potasio y calcio y, en menor cantidad, yodo, fósforo, hierro, magnesio y cromo), folatos y vitaminas del grupo B (excepto la B12).
  • Potasio: plátano, manzana, naranja, melón y fresas ayudan a mantener la salud renal.
  • Frutas y verduras frescas: poseen una función depuradora de los riñones ya que, además de contener agua, son ricas en potasio, que aumenta la producción de orina
  • Agua.

 

Aparato reproductor femenino

El útero y los ovarios son responsables de liberar el óvulo cada mes para su eventual fertilización.

  • Aguacate: disminuye el riesgo de cáncer de útero y ovarios, ya que da equilibrio hormonal a las mujeres; posee ácido fólico, indispensable durante el embarazo o en los primeros meses de gestación.
  • Naranja: tiene un compuesto llamado D-limoneno que ha demostrado ser efectivo en la prevención del cáncer de mama, ya que los cítricos facilitan el drenaje linfático de las glándulas mamarias; además, contiene hesperidina, útil para reducir el colesterol (la hesperidina en conjunto con el magnesio ayuda a bajar la presión alta).
  • Fibra: evita la formación de fibromas uterinos y ayuda a eliminar las toxinas y los niveles de estrógeno elevados.

 

Aparato reproductor masculino

El déficit de ciertos nutrientes, como el ácido fólico, el zinc y los antioxidantes, afecta de distinta manera la capacidad reproductiva masculina. Alimentos ricos en vitaminas y antioxidantes ayudan a revertir algunos daños oxidativos provocados por toxinas ambientales.

  • Vitamina C: naranja, limón, papaya, fresa, manzana, piña y sandia.
  • Vitamina E: por sus aceites esenciales: nueces y semillas, espinaca y col.
  • Vitamina A: leche y derivados, hígado, huevo, carne y pollo.
  • Ácido fólico: verduras de hoja verde, legumbres y cereales integrales.

 


* Nutrióloga.

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