Guaymas-San Carlos es uno de los mejores destinos de playa del norte mexicano. Ahí se encuentra la granja de perlas del Mar de Cortés, tesoro único en el mundo.

 

El banco de perlas del Mar de Cortés es el único del continente americano donde se producen las mejores perlas tornasoles, las más valoradas por conocedores de piedras preciosas y joyas. Guaymas-San Carlos tiene el privilegio de ser el único productor de este tesoro orgullosamente mexicano.

Ubicado en el centro de Sonora, Guaymas-San Carlos se encuentra rodeado por las aguas del Mar de Cortés y es el escenario perfecto para el cultivo de perlas. Sus corrientes de agua fría y su gran profundidad son ideales para que las ostras que viven allí nos regalen cada uno de sus tesoros.

Las perlas de México tienen un gran parecido con sus similares de países como Australia y Tahití, aunque algunos expertos aseguran que las ostras mexicanas producen perlas aún más bellas, debido a que tienen un mayor brillo, gran colorido y tonos tornasolados que son difíciles de conseguir, lo que las convierte en las perlas más exóticas del mundo.

Una perla es un sedimento natural producido por un molusco para defenderse de objetos extraños, principalmente de parásitos que quieren entrar a la ostra para alimentarse de ella y matarla. Por lo común, las perlas están compuestas de miles de capas de nácar concentradas, constituidas por cristales de aragonita (forma cristalina del carbonato de calcio), la proteína conquiolina y un poco de agua. Mientras más nácar natural secrete la ostra, más grande y gruesa será la perla, la cual no es una esfera perfecta, ya que por ser un mecanismo de defensa ante los parásitos, el nácar toma la forma de éstos. Así que una perla natural no es más que un parásito cubierto de varias capas de nácar que lo inmovilizan y lo solidifican. Al morir, la ostra se abre y deja salir ese objeto solidificado al fondo del mar. Las perlas poseen una estructura muy similar a la de las cebollas, pues de la misma manera que a una cebolla se le pueden quitar las capas, a una perla también se le pueden retirar sus recubrimientos de nácar.

Las perlas de cultivo son esféricas. El procedimiento para obtener piezas casi perfectas es tan laborioso como la supervivencia de la ostra. Todo comienza con la crianza de ostras endémicas de las aguas del Mar de Cortés en redes de cultivo, limpiándolas cada tres o cuatro meses y retirando cualquier parásito agresor que amenace invadirlas. Cuando son adultas se les injerta una esfera de algún tipo de concha que posee la suficiente dureza para no romperse. Este injerto simula al agresor de la ostra y activa su mecanismo de defensa natural. Entonces la esfera se va cubriendo de miles de capas de nácar que secreta la ostra durante un periodo de cuatro años de arduo trabajo. Antes de que muera la ostra de manera natural y se abra, el hombre rescata la perla que se aloja en su interior y aprovecha la ostra como alimento.

En ocasiones, las perlas pueden poseer capas superficiales de mala calidad, por lo cual sus atributos disminuyen, pues llegan a tener manchas, puntos y escaso brillo. Entonces se se procura “remover” estas imperfecciones con la esperanza de que al descubrir las capas subsecuentes sean de mejor calidad. A este proceso se le llama peeling. El peeling sólo se puede realizar con perlas que cuentan con una capa gruesa de nácar, lo cual descarta a la gran mayoría de las perlas de cultivo.

En esta granja de perlas las ostras se encuentran protegidas y tienen la oportunidad de reproducirse exitosamente. Requieren estar juntas para hacerlo, por lo cual debe haber al menos 10 ostras en un metro cuadrado. En la actualidad, en su entorno natural es muy raro que se dé esta circunstancia. Sin embargo, en la granja pueden estar juntas entre 30 y 150 ostras por metro cuadrado, lo que les proporciona una excelente probabilidad de que se reproduzcan y se propaguen por toda la región, pues las minúsculas larvas se dispersan hasta 120 kilómetros a la redonda.

El banco de perlas está abierto al público, por si un turista quiere conocer el proceso de producción de las perlas del Pacífico.

 

Perlas del Mar de Cortés

Bahía de Bacochibampo, s.n.

Tecnológico de Monterrey

Fraccionamiento Lomas de Cortés

Guaymas, Sonora.

www.cortezpearl.mx.

 

 


 

* Editora en TourismoGourmet.com, medio digital especializado en turismo gastronómico y estilo de vida.

 

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