Aracely Arizpe Ocañas

Cada dos minutos muere en el mundo una mujer de cáncer de cuello uterino causado por el papiloma humano, y cada año se producen cerca de 500,000 nuevos casos y 275,000 muertes, según el Instituto Global de Barcelona. ¿Sabes qué hacer para prevenirlo?

 

 

Hace un par de años, la señorita que trabajaba con nosotros salió embarazada, por lo cual, por ser como de la familia, decidimos brindarle nuestro apoyo. Con el paso de los meses noté que tenía un problema del cual no quería informarme. Le propuse llevarla con mi ginecólogo; así, en su cuarto mes de embarazo, podría decirle cuál era el sexo de su bebé y revisar que todo marchara bien. El diagnóstico de esa cita médica fue ¡papiloma humano!

Por supuesto, entré en pánico. De inmediato pensé en mi familia, en mis nietos, en mí: ¿estábamos en peligro? Así que rápidamente comencé a investigar y descubrí la siguiente información que quiero compartir contigo, para que estés alerta y puedas prevenir esta peligrosa enfermedad que se propaga como pan caliente.

¿Qué es el papiloma humano?

El papiloma humano, o VPH, es un grupo de diversos virus que pertenecen a la familia de los Papillomaviridae y representa una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en la actualidad, tanto como la clamidia y el sida.

Hay más de 100 tipos de virus de papiloma humano. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) afirma que los tipos de VPH 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 66 son de alto riesgo oncológico y pueden dar lugar a cáncer cervical, de vulva, de vagina y de ano en las mujeres, o a cáncer de ano y de pene en los hombres, dependiendo del tipo de virus que hayas contraído y del tiempo que tardaste en acudir con un especialista para atenderte.

El principal síntoma de esta enfermedad es la aparición de algunas verrugas o condilomas, también llamadas crestas de gallo por su forma, que pueden causar ardor, dolor, comezón e irritación. En Estados Unidos este mal es conocido como enfermedad de las verrugas, ya que éstas se presentan en los genitales de ambos sexos y son muy visibles.

Si ya eres portador de alguno de estos virus los pronósticos son los siguientes: pocos enfermos logran eliminar el virus por completo, otros lo mantienen inactivo siempre, y en otros avanzará, dependiendo de su organismo y de su sistema inmunológico. En este último caso las verrugas seguirán creciendo en los genitales y el especialista tendrá que cauterizarlas cada vez que se presenten, ya que no hay cura para este desorden.

Si estás embarazada y eres portadora de este virus, por el bienestar de tu bebé es recomendable que des a luz mediante cesárea.

Todos los demás virus sólo establecen infecciones subclínicas en el epitelio de la piel y en las mucosas o exceso de flujo vaginal con mal olor, lo que también puede causar ardor, comezón e irritación. La mayoría de estas infecciones en personas jóvenes son temporales: 70 por ciento desaparecen en un año y 90 por ciento en dos años.

A diferencia de la clamidia, la enfermedad del VPH es asintomática. Esto quiere decir que no sabrás que tienes la enfermedad hasta que se manifieste físicamente, lo cual puede ocurrir después de meses o años, dependiendo de tu sistema inmunológico. La bacteria avanzará en tu aparato reproductivo causando, primero, esterilidad y, después, cáncer.

Todos los VPH se transmiten por contacto piel a piel, es decir, sólo por contacto sexual. Sin embargo, a diferencia de la clamidia, puedes contagiarte en un sanitario, por lo que es recomendable, si tienes la necesidad de compartir un baño, esterilizarlo antes de usarlo; traer contigo un antibacterial, aplicarlo sobre el asiento del excusado y esperar unos segundos, que serán suficientes para no infectarte, ya que los virus y las bacterias son tan frágiles que morirán al primer contacto con el alcohol.

El doctor Roberto González Habib, egresado de la Universidad de Nuevo León con el título de médico cirujano partero, con especialidad en ginecología y obstetricia, recomienda vacunar a nuestros hijos sin importar su sexo a partir de los nueve años de edad. El IMSS ya tiene esta vacuna. Los adolescentes, los jóvenes y los adultos deben practicarse un examen previo para poder aplicarse esta vacuna, que consta de tres dosis y cuyo costo varía de 3,500 a 5,500 pesos.

El especialista afirma que los principales motivos por los cuales se han propagado tanto las enfermedades venéreas es la promiscuidad, la falta de uso del preservativo y la idea de que “eso jamás me va a pasar a mí”.

Desgraciadamente, las personas que mantienen relaciones sexuales con desconocidos son muy vulnerables a estas enfermedades, dado que el aparato reproductivo es muy propenso a adquirirlas. Por lo tanto, es recomendable asistir por lo menos una vez al año con tu ginecólogo, para realizarte el examen del Papanicolaou; con tu urólogo, para que te haga un examen genital con el propósito de evitar cualquier tipo de enfermedad venérea, así como con el dentista.

El doctor González Habib aconseja que, sin importar tu género, si eres casada o soltera, joven o adulto, liberal o tradicional, es preferible que no corras riesgos y te vacunes lo más pronto posible. Las vacunas contra el papiloma humano son Cervarix y Gardasil. Pero sólo un especialista podrá prescribir la mejor opción para ti, ya que se han presentado muchos casos de efectos adversos de estas vacunas, que pueden afectar principalmente el sistema nervioso central y el sistema inmunológico. Por lo anterior es importante que visites a tu ginecólogo o a tu urólogo para que, juntos, elijan la vacuna correcta, según tu edad y tu estilo de vida.

Por otra parte, los adolescentes no suelen pensar en las consecuencias de sus actos por falta de experiencia, por lo que los padres tenemos la obligación de educarlos de manera responsable sobre sexualidad. Hablarles de la castidad y del valor de su cuerpo es una prioridad en estos momentos de caos sexual. Si bien iremos a contracorriente, no debemos darnos por vencidos. Tendremos que empezar a darles este mensaje desde los nueve años de edad, de la misma manera en que los educamos a cuidar sus dientes. De este modo formaremos una nueva generación de personas seguras de sí mismas, con la suficiente autoestima que los ayudará a decir no a las tentaciones, a defenderse y protegerse, y a adquirir una vida más saludable gracias a la comunicación entre padres e hijos.

Educar a nuestros hijos en la abstinencia no quiere decir que no les hablemos sobre el preservativo y la forma como debe usarse. Tarde o temprano lo utilizarán. Así que hagamos a un lado los prejuicios y hablemos con nuestros hijos sobre sexo; investiguemos cuáles son sus dudas y sus inquietudes, y qué saben sobre el tema por medio de sus amigos. Respondamos claramente sus preguntas, procurando hacerlo lo más concretamente posible, buscando sobre todo que nuestras respuestas sean verdaderas. Mientras tengan más información, nuestros hijos tendrán más opciones para elegir y practicar su sexualidad al llegar a su adultez.

Consejos para usar el preservativo

1) Según los especialistas, los más confiables son los de látex o poliuretano.

2) El virus del papiloma humano se extiende por todo el cuello del útero, la vagina, los labios vulvares y las ingles en las mujeres, y el pene, el escroto y las ingles en los varones. Recuerda que el preservativo sólo cubre el pene. Si vas a practicar sexo casual, asegúrate de que la persona no tenga verrugas ni granos, inflamación, irritación o manchas rojizas en sus genitales, porque éstos son signos de una infección.

3) Asegúrate de que la persona utilice el preservativo de manera correcta. Si no sabe cómo o cuándo ponérselo o quitárselo correrás el riesgo de que se quede dentro de tu vagina.

4) El preservativo se debe usar una sola vez y desecharse en el sanitario.

5) Finalmente, es mejor que compres tus condones y le pidas a tu pareja ocasional que se lo ponga delante de ti. Verifica la fecha de caducidad y recuerda no guardarlo durante mucho tiempo en la bolsa o en la guantera del coche porque puede deteriorarse o perforarse.

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