Luis Fernando  Ordoñez Rodríguez*

La caries es un proceso patológico no reversible, que se caracteriza por la destrucción parcial o total del diente u órgano dentario. Hay causas y factores de riesgo generales y locales que contribuyen a la formación de caries: alimentación, herencia, higiene bucal deficiente, obturaciones mal adaptadas, diversas enfermedades, composición y cantidad de saliva,  etc.

En relación a la alimentación, esta debe ser balanceada, rica en vitaminas y minerales (frutas y verduras) y aportar proteínas (leche, carne y huevos). La dieta rica en hidratos de carbono favorece el proceso de la caries dental, especialmente la sacarosa (azúcar).

En el caso de los dulces y golosinas, siempre existe una batalla destinada a perderse. Pero los niños y adolescentes pueden comer dulces siguiendo algunas sencillas reglas:

  • No comer dulces en exceso, reduciendo con ello el consumo de azúcares.
  • Cuando se consuman dulces, procurar que esto sea después de las comidas.
  • Nunca masticar los dulces, sólo chuparlos.
  • Procurar evitar el consumo de refrescos embotellados o industrializados; siempre es mejor jugos o aguas frescas preparadas en casa.
  • Evitar dentro de lo posible la comida chatarra: frituras, panquesitos, etc.
  • Consumir sólo chicles sin azúcar (existen varios en México).
  • Cepillarse los dientes después de cada alimento o consumo de dulce.
  • Visitar al odontólogo cada 6 meses, para una limpieza, aplicación de fluoruro, sellado de fosetas y fisuras y una revisión minuciosa.

En cuanto a los hábitos de higiene, se les debe inculcar a los niños desde pequeños el hábito de cepillarse los dientes. Algunos padres de familia tienen problemas con la higiene bucal de sus hijos, pero esto puede facilitarse si lo hacen juntos. Recordemos que los hijos tienden a imitar a sus padres y si lo hacen juntos, puede incluso ser divertido y creará un lazo entre padres e hijos. Recordemos que no podemos enseñar lo que no sabemos o no hacemos.

A partir de la adolescencia se les puede enseñar a utilizar el hilo dental, para retirar residuos de alimentos que el cepillo dental no puede.

El enjuague bucal se puede implementar  a cualquier edad, existen en el mercado, algunos enjuagues bucales con fluoruro y sin alcohol, que son los recomendables.

Lo más importante es la prevención, a través de buenos hábitos alimenticios,  de higiene bucal y comprender que al odontólogo no hay que temerle cuando se siguen estos sencillos consejos y se le visita con frecuencia, ya que será un amigo de la salud y cuidado de nuestra boca y dentadura.


* Miembro del Colegio de Cirujanos Dentistas de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas A.C.

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