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Entre la moda masculina y el deporte existe un intercambio en todos los niveles, desde las piezas más elaboradas de sastrería hasta los outfits casuales. Lo anterior ha provocado que prendas diseñadas ex profeso para actividades como la navegación, por ejemplo, se incorporen al guardarropa urbano. Aquí te mostramos algunas.

Hoy es muy común encontrar en las tiendas piezas que, por su complejo diseño, bien podrían pertenecer a una expedición náutica. Un claro ejemplo de lo anterior es el de los top sailers, el tipo de calzado que estuvo de moda en los años ochenta del siglo XX y que, como todos los estilos generados durante esa década, están de vuelta.

Lo que pocos saben es que estos zapatos fueron concebidos especialmente para caminar en la cubierta de los veleros: sus suelas poseen un dibujo que permite que el agua pase de manera que el zapato se adhiera a la superficie con la que están en contacto, evitando así un resbalón fatal. Esto demuestra que la ropa que tiene su origen en alguna actividad deportiva es de una construcción mucho más elaborada, en la que los criterios estéticos se suman a los funcionales, por lo cual cada detalle tiene una razón de ser.

Ahora bien, no todos pueden escapar a la rutina y lanzarse a vivir la aventura de navegar hacia el horizonte, pero sí es posible ponerle un toque de estilo náutico al look de verano. Para lograrlo es necesario armarse de piezas básicas que incluyen, por ejemplo, un par de pantalones de lino; los que se ciñen mediante una jareta son los más cómodos y todo un clásico de la navegación. Otro icono son las playeras tipo Polo realizadas en piquet, tejido de algodón en colores tan llenos de vida como el amarillo, el anaranjado o el rojo. Eso sí, con dibujos y vivos en blanco o azul marino que las relacionan con el uniforme de los marineros.

No pueden faltar los suéteres a rayas y las chaquetas impermeables fabricadas con materiales inteligentes para mantener el cuerpo aislado de las inclemencias del medio ambiente, tanto útiles en la cubierta de un velero como para protegerse de los aguaceros en la ciudad.

Sólo para el tiempo libre

Ahora bien, hay que tener en mente que existen prendas de los uniformes de los clubes de navegación que son parte del guardarropa formal, como el blazer. En esencia, imitar los estilos de las prendas especialmente para hacerse a la mar pertenece a la moda para vestir en el tiempo libre. Estos preciados momentos para relajarse no son para andar en fachas sino, al contrario, para ser original.

Los mejores diseñadores del momento constantemente utilizan términos como elegancia desenfadada para referirse a una forma de vestir sofisticada pero también espontánea. Saber aprovechar la moda casual tiene que ver con la habilidad de mezclar las prendas. Este talento para encontrar la relación entre prendas que aparentemente no tienen nada en común se define como mix & match.

El secreto para lograr lo anterior radica en cuidar ciertos aspectos estratégicos como la combinación de colores, que las prendas tengan el corte adecuado y que sean funcionales. Verificado lo anterior, lo demás puede dejarse al impulso, ya que en el contexto de la moda casual, cuando se aplica un poco de ingenio, prácticamente todo se vale.

 

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