Las montañas pertenecientes al sureste de la Ciudad de México son parte de la alcaldía Milpa Alta, un lugar mágico donde se conservan tradiciones, sabores y productos orgánicos que nos da el campo.

 

 

El nombre de Milpa Alta proviene de la palabra náhuatl Milpan, que significa “campo cultivado”, y fue fundada por los frailes franciscanos en el siglo XVI.

Alberga 12 pueblos, razón por la cual durante todo el año se realizan más de 700 fiestas en honor de sus santos patronos. Su gran riqueza cultural se muestra en festividades como la Feria del Mole, la Feria de la Barbacoa, la Feria del Elote, la Feria Nacional de Globos de Cantolla y, por supuesto, el Día de Muertos.

Pero más allá de estas grandes expresiones culturales hay un tesoro en el campo: el paisaje nopalero y la ruta de la milpa, una propuesta que está surgiendo como producto turístico, ya que los restaurantes, los recorridos por los pasillos del mole y la contemplación de las nopaleras han ido en aumento para darle forma al “Tour del Nopal”.

Hoy en día se puede encontrar nopal recién cortado en los mercados y tiendas llenas de productos de este alimento pues, como acompañante de muchos platillos del barrio mágico como los tacos de cecina, los tlacoyos y las quesadillas, éstos no saben igual sin unos ricos nopalitos.

En la Ciudad de México se cosechan 254,610 toneladas de esta verdura, en una superficie de 2,918 hectáreas, la cual se consume de muchas formas pues es parte de la dieta de los mexicanos.

En las últimas cuatro décadas del siglo pasado los milpaltenses encontraron en la producción de nopal un cultivo muy rentable, sustituyendo al maguey pulquero, al maíz, al frijol, a la haba, al chícharo y a la avena forrajera. La ruta turística promueve esta zona rural, productora del ancestral alimento e incluye a los pueblos de San Juan Tepenáhuac, Villa Milpa Alta, San Pedro Atocpan y San Pablo Oztotepec. Los interesados en conocer el corazón agrícola de Milpa Alta pueden llegar al centro de San Juan Tepenáhuac. O bien, pueden empezar su recorrido en San Pedro Actopan y visitar sus santuarios, su mirador que se encuentra rumbo a la carretera libre hacia Oaxtepec y los pasillos del mole.

México es el principal productor mundial de nopal, el cual se exporta a países como Alemania, Bélgica, España, Francia, Honduras, Inglaterra, Estados Unidos y Suiza.

Aparte de grandes campos de nopaleras, en Milpa Alta hay otros productos, como el maíz, el amaranto y algunas agaváceas que forman parte importante de este paisaje.

Por su parte, en Villa Milpa Alta se encuentra el Centro de Acopio de Nopal Verdura, donde se pueden encontrar nopales al mayoreo y al menudeo, de tamaño cambray, mediano y grande, así como una gran cantidad de frutas y verduras frescas recién cosechadas.

La Feria de la Barbacoa es otro atractivo de esta alcaldía. Los barbacoyeros la preparan con el mejor ganado y el sabor que le proporcionan las pencas de maguey es único.

Milpa Alta es una buena opción para visitar sus pueblos y sus barrios mágicos, sus tours del nopal y el paisaje nopalero. Aparte de comer nopales se puede degustar una buena barbacoa, una gran variedad de moles de sabores y alegrías de amaranto como postre. Milpa Alta un rincón de la ciudad que espera la visita de los amantes del sabor.

 

El nopal

Símbolo de la dieta mexicana, el nopal posee un gran aporte nutricional y medicinal. Es la industria del futuro. Las nopaleras de larga vida se encargan de concentrar su sabor en los platillos más deliciosos: ensalada de nopal con cebolla, nopal asado, tortita de nopal capeada y muchos más.

Milpa Alta, como principal productor de nopal, también produce las riquísimas tunas y los xoconoxtles que retoñan de las nopaleras, parte de las bondades de esta maravillosa planta que durante muchos años ha sido protagonista de la gastronomía mexicana.

 


 

* Editora en TourismoGourmet.com, medio digital especializado en turismo gastronómico y estilo de vida.

 

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