Tener varios perritos en casa puede ser muy gratificante, ya que juntos pueden pasar momentos muy divertidos. Sin embargo, muchas personas piensan en los cuidados y atenciones que requieren como una gran carga. Sigue estas sencillas recomendaciones y verás que no es una tarea imposible.

 

 

El perro es un descendiente directo de los lobos. Hace miles de años el ser humano logró hacer una especie de trato con ellos, mediante el cual los lobos no lo atacaban y a cambio éstos recibían comida y resguardo. Poco a poco el lobo se fue domesticando, y manipulando la especie, el hombre produjo lo que hoy conocemos como el perro doméstico.

Sin embargo, el lobo y el perro tienen comportamientos diferentes. El lobo cuida a su manada y respeta a cada uno de sus integrantes. La jerarquía se gana por la habilidad para cazar y defender a los suyos, y aunque la cacería se da en conjunto, hay un líder que elige la presa y organiza el ataque.

Los lobos respetan y cuidan a sus cachorros, y de igual manera respetan a los lobos más viejos, los obedecen y los siguen. Si éstos llegan a fallecer, tomará su lugar el que le siga en edad.

En la manada de perros también existe un líder, el más fuerte, que no necesariamente tiene que ser el más adulto. Este perro puede imponer orden sometiendo a los rebeldes; tolera a los cachorros, aunque al crecer éstos pueden disputarle el liderazgo de la manada. Es común que los canes ancianos sean desplazados por los más jóvenes, al extremo de ser atacados por éstos. Al morir el líder, no hay otro que asuma su lugar, por lo cual la manada se divide en grupos, cada uno liderado por un perro en especial.

Por otro lado, lo que se dice acerca de que las hembras son más dóciles que los machos es mentira. La verdad es que éstas son más protectoras que aquéllos y sus peleas entre sí llegan a ser tan intensas que suelen dañarse gravemente. Los machos, por su parte, tienden a llevar una relación más tranquila entre sí, ya que el alfa somete fácilmente a su compañero y conviven en relativa paz.

 

Cómo introducir un perro nuevo a la manada

Si tenemos un perro adulto y llevamos a casa un nuevo cachorro, el primero lo recibirá con gusto, pues su naturaleza lo orilla a crecer en manada. Debemos dejar que se conozcan. El perro adulto le enseñará al pequeño qué hacer y cómo hacerlo, y le señalará sus límites.

Por otro lado, introducir otro perro adulto a casa requiere mucha tranquilidad de nuestra parte. Si el nuevo perro es sociable, debemos dejar que el can de casa lo huela y juegue con él. Un perro nervioso que se integre a la manada puede ser un blanco fácil para un ataque; cargarlo y acariciarlo para que nuestros perros sepan que éste también nos pertenece es una manera fácil de que lo acepten. Podemos arribar con el nuevo huésped en una jaula para que nuestras mascotas habituales comiencen a conocerlo; pero el tiempo de resguardo no debe ser muy largo, ya que, al intentar juntarlos, podría producirse un ataque. Si tenemos más de dos, es recomendable presentar al nuevo integrante primero con el líder y después con los demás. Un perro anciano recién llegado a la manada debe ser vigilado estrictamente durante los primeros días, ya que es el más débil. Si es sociable, seguramente será aceptado en poco tiempo.

 

Cómo actuar a la hora de comer

Cuando llega un nuevo perro a la manada debemos darle su alimento por separado, en un espacio alejado de donde se alimentan los demás, para evitar un pleito entre ellos. Aproximadamente dos días después el nuevo miembro de la familia deberá comer cada vez más cerca de los otros perros, hasta lograr que coma junto a ellos. Es importante darles de comer en un mismo horario y colocar varios platos de comida simultáneamente, así como una charola con sifuciente alimento. Lo anterior les proporcionará opciones para comer en diferentes lugares y evitar que peleen por un plato en especial. Utilizar un silbato para avisarles que van a comer hará que estén pendientes de ese acto y que coman en orden. Pronunciar sus nombres cada vez que les damos un premio o el plato de alimento, los hará esperar su turno.

 

Juegos, juguetes y hora de dormir

Cada perro de la manada buscará el lugar en el que se acomode mejor para dormir y descansar. El líder siempre optará por la cama más cómoda o por el lugar en el que pueda permanecer más tiempo con nosotros. Debemos dejar que ellos elijan y colocar sus camas siempre en el mismo sitio. De esa manera evitaremos que peleen, pues cada uno sabrá qué espacio le corresponde.

Cada una de nuestras mascotas tiene diferentes habilidades en el juego, por lo que debemos estar pendientes de cuál es la actividad preferida y el juguete favorito de cada quien: una pelota, un trapo, etcétera. No debemos obligar a nadie a jugar un juego que no le gusta.

 

El paseo

Sacar a pasear a varios perros puede ser difícil al principio, ya que deben acostumbrarse a andar a nuestro paso, sin enredarse y sin jalarnos. Nunca intentes sacarlos a todos juntos si no sabes cómo se comportan. Comienza con dos; si notas que uno más se lleva bien con ellos, llévalo, y así progresivamente.

No lleves más perros de los que puedes controlar. A veces se ponen nerviosos con los ruidos o con otros perros, y podrían pelearse. Es mejor sacar a un grupo, y regresar y sacar a otro, que intentar sacar más de cinco perros a la vez. Si el líder está acostumbrado a los paseos y es obediente, haz que los demás paseen con él para que aprendan; después puedes rotarlos de grupo, hasta que ellos y tú se sientan cómodos. Puedes auxiliarte con accesorios como un halter de entrenamiento, que no es un bozal sino un freno parecido al que utilizan los caballos, o bien un leader leash, que es una correa que se abrocha al cuello y se sujeta a la altura de la cadera.

Un silbato puede ser una excelente herramienta para enseñarles cuándo deben cruzar la calle. Al llegar a la esquina di: “Alto” y jala las correas hacia ti. En el momento en que quieras cruzar, haz sonar el silbato y avanza. Los perros se acostumbrarán a que, si no escuchan el silbato, no deben moverse.

Lo más importante es que todos tus perros sepan que son amados, por lo cual las caricias y los mimos deben repartirse por igual. Convivir con más de tres perros es fácil cuando se sienten parte de la manada… de la que tú eres el líder.

  


 

* Protectora independiente de animales sin hogar desde hace más de 20 años.

 

 

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