Claudia Shizuru

Si tu mascota está preñada y no sabes qué hacer, no te preocupes. Se trata de un proceso natural que simplemente requerirá un poco de atención especial durante el periodo de gestación y en el parto.

Si tu mascota está preñada, lo primero que debes saber es si copuló con más de un macho, de lo contrario no podrás tener la certeza de que las características y la raza de la hembra sean heredadas al 100 por ciento a sus cachorros. Tanto en perros como en gatos, la ovulación se puede producir cada vez que se cruza el macho con la hembra, por lo que en cada saco embrionario crece un cachorro con características de cada uno de los padres. El periodo de celo de las gatas puede ser de más de un mes. Y en el caso de las perras, de aproximadamente un mes cada seis meses.

El periodo de gestación de perros y gatos dura aproximadamente de 60 a 65 días. La cantidad de cachorros que se desarrollen en el útero de las hembras dependerá de la raza y la talla de la madre. Hay que tener en cuenta que si la hembra se cruza con un animal mucho más grande que ella, o mucho más pequeño, los cachorros podrían tener problemas de desarrollo, por ejemplo, extremidades sin desarrollar o deformes, o pueden resultar cruzas extrañas, como cabezas grandes en cuerpos pequeños, y viceversa, órganos internos demasiado grandes, como el hígado o corazón, situación que a la larga pueden propiciar problemas graves de salud.

Durante los primeros días, antes de que notemos que físicamente tiene algún cambio, la hembra comenzará a presentar algunos cambios de humor. Podría aislarse y volverse un tanto agresiva o, por el contrario, buscará mantener contacto con su amo. En el caso específico de los gatos, una señal inequívoca de que la hembra está embarazada es que comienza a dar vueltas y a frotarse contra algunas superficies suaves.

Si nosotros planeamos la cruza de nuestra mascota, debemos desparasitarla antes de la monta, o durante los primeros 15 días después de ésta. Las siguientes semanas no debe aplicársele ninguna vacuna viva, ya que podría afectar el desarrollo de los cachorros, el cual es muy rápido: a partir de los 16 días de la monta y hasta las cuatro semanas, el cuerpo de las crías ya casi estará formado, incluidos sus órganos internos y sus extremidades y sus ojos.

Cerca de la fecha del parto es recomendable darles una dieta especial. En el caso de las gatas, una dieta a base de leche y pescado (sardina, arenque o atún) ayudará en caso de que la hembra tenga problemas de estreñimiento. En el caso de las perras, una dieta a base de harina de hueso, pescado y aceite de hígado de bacalao, así como alimento para cachorro, aportará vitaminas A y D, importantes para mantener fuerte a la madre lo mismo que a los cachorritos.

La preparación del lugar para que se realice el parto es muy sencilla. En ambos casos, una caja con techo o una casa especial, que sea suficientemente grande para que la madre pueda estar cómoda, una base de papel periódico, de preferencia en tiras, y una manta de dubetina o polar.

Si tenemos otros animales, debemos aislar a la hembra de ellos, asignándole un cuarto donde pueda estar tranquila, sin ruido, con una temperatura de 22 °C, un ambiente familiar en el que su dueño le haga compañía, todo para que el parto llegue a buen fin.

Necesitamos mantenerla en un solo lugar, cerrando puertas y ventanas, pues, por instinto, ella buscará un espacio para tener a sus cachorros y nosotros debemos evitar que el parto se realice en un sitio que pueda representar un peligro para ella y sus crías.

A la hora del alumbramiento, debemos dejar que tanto perras como gatas comiencen a parir solas. No se sabe cuánto tiempo durará el parto: podría ocurrir en intervalos de 15 minutos, o bien de una hora. Muchas veces el parto se prolongará todo el día.

Al momento de salir de su útero, la madre comenzará a lamer a su cachorro, para quitarle de encima el saco embrionario, y al mismo tiempo lo ayudará a tomar su primer respiro.

A veces las madres se “comen” a los cachorros, pero esto ocurre sólo si la cría está en mal estado o nació muerta. Es falso que sea simple “canibalismo”. Es más un acto natural de supervivencia. Además, podemos ayudar a la hembra con el parto y con la limpieza de sus cachorros. Es un mito que, si uno los toca, la madre rechazará a sus cachorros.

Finalmente, es muy importante saber que un parto muy prolongado o difícil puede requerir cirugía de urgencia, por lo que se debe llamar de inmediato al veterinario si la madre comienza a tener problemas para expulsar a un cachorro.

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