Si eres amante de los animales y deseas tener una mascota en casa, deberás seguir ciertas reglas que harán que su vida sea placentera, y tu convivencia con ella, satisfactoria.

 

 

En los últimos años se han establecido leyes que protegen a los animales, algunas de las cuales consideran, por lo menos, mantener a las mascotas con los cuidados básicos, como alimento, agua y techo. Pero existen más reglas que hay que seguir para ser un dueño responsable.

 

1. La alimentarás

Como ser vivo, al igual que una planta, que necesita agua y nutrientes, nuestra mascota deberá recibir una alimentación sana, basada en comida especial, ya que ésta se elabora especialmente para satisfacer las necesidades de su organismo. Es posible complementar su dieta con parte del alimento que consumimos, como pollo, carne, cereales, frutas y verduras. Además, es importante que revisemos con el veterinario qué alimentos no son óptimos para él por ser tóxicos. Debemos ofrecerle siempre uno o varios baldes de agua fresca y limpia para que beba cuando lo necesite.

 

2. La mantendrás limpia

Mantener a nuestra mascota limpia y libre de parásitos no sólo es importante para su salud, sino también para la nuestra, ya que puede tener pulgas, garrapatas u otro parásito, y así como a ella le causan molestias, a nosotros pueden provocarnos alergias y enfermedades. Hay que tener la casa limpia, recoger las heces de la mascota varias veces al día y lavar el patio por lo menos una vez al día. Existen varios productos como la creolina o cloros especiales para eliminar olores desagradables y que podemos mezclar con agua. El hecho de mantener una casa limpia, libre de olores desagradables, hará que nuestra mascota se acostumbre a los lugares limpios y evite defecar y orinar en todos lados.

 

3. La llevarás al veterinario

Las revisiones frecuentes de su salud y el seguimiento puntual de sus vacunaciones y sus desparasitaciones harán que tu perro esté protegido de enfermedades mortales, las cuales puede adquirir durante los paseos por la calle y los parques. Llevarlo a revisión con el veterinario no tiene que ser una experiencia traumática. Puedes llevarlo de vez en cuando sólo de visita para que logre establecer un vínculo afectivo con su médico.

 

4. Le darás educación

Es muy importante que desde el momento en que llega a casa aprenda que hay reglas que debe seguir. Recuerda que entrenar a un perro es un trabajo cotidiano. La constancia en su adiestramiento logrará que poco a poco conozca los límites con los cuales debe comportarse. Si tienes dudas sobre su conducta o necesitas asesoría para su domesticación, puedes acudir con un entrenador o un etólogo profesional.

 

5. La socializarás

Las frases: “No existen perros agresivos” o “Tu mascota es reflejo de ti mismo” proyectan cómo educamos a nuestras mascotas. Como cualquiera de nosotros, los animales tienen un carácter que los identifica; pueden ser desconfiados, tranquilos, flojos, activos. Depende cómo los tratemos. Un problema de comportamiento, como miedo o agresividad, debe ser tratado con paciencia y cariño. Los paseos diarios les ayudarán a conocer a otros animales y a otras personas, lo cual, a la larga, hará que nuestras mascotas se conviertan en seres sociables.

 

6. Le darás paseos y momentos de juego

No existe nada más maravilloso que tener una mascota que sienta apego por nosotros mediante ese vínculo especial que la convierte en nuestra mejor amiga. Pasear y jugar con ella es una de las claves para lograr lo anterior. En esos momentos de convivencia el animal puede explayar toda su energía. No es necesario dedicar demasiado tiempo a este tipo de actividades con él, pero es indispensable hacerlo nosotros mismos, ya que si contratamos a alguien para que lo haga, el apego lo generará con esa persona, pues relacionará la experiencia grata del juego con su cuidador o su paseador.

 

7. Perdonarás sus desastres

Es irritante llegar a casa y encontrar un desastre de cosas rotas y suciedad por doquier. Pero muchas veces nosotros tenemos la culpa de que sea así, pues dejamos objetos frágiles al alcance de nuestra mascota y no le enseñamos qué puede hacer y qué no. Recuerda que el animalito puede sufrir ataques de ansiedad cuando se queda solo en casa. Por eso, además de enseñarle reglas, debemos dejarle juguetes y una ventana con las cortinas corridas, para que pueda entretenerse con algo mientras regresamos. El desastre no lo provoca con la intención de molestarnos.

 

8. La considerarás parte de tu familia

Una mascota te supone parte de la manada en la que tú eres el líder. Nunca olvides que ese animal no es un objeto inanimado, sino un ser que siente, para quien tú eres lo más importante de su vida. Considerar a un animal como parte de tu familia no es una locura. Por todo lo que puede darte, una mascota merece ser parte de tu grupo y de tu vida.

 

9. La amarás incondicionalmente

Dale el amor que necesita y la vida digna que merece. Te recompensará, pues se ha demostrado que las personas que tienen una mascota, viven más, disfrutan más, duermen mejor y tienen una vida más sana. ¿No crees que amar a un animalito que daría la vida por ti vale la pena? Jamás lo abandones.

 

10. La acompañarás y la cuidarás hasta el último de sus días

Tu mascota te acompañará durante muchos años de tu vida. Cuando ya no sea tan vigorosa y juguetona, como cuando era joven, ya no podrá realizar largas caminatas y comenzará a tener dolencias; su vida se volverá más sedentaria y entonces necesitará que la cuides con atenciones especiales. Y cuando llegue el momento de decirle adiós, trata de estar con ella, acompañándola en esa transición.

 

 


 

* Protectora independiente de animales sin hogar desde hace más de 20 años.

 

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