La primavera viene acompañada de un cambio mágico en el ambiente: los árboles reverdecen, las flores se abren, los frutos brotan y todos los seres vivos forman parte de la sinfonía de la fertilidad. En la temporada más colorida del año vale la pena deleitarse con los jardines más hermosos que podemos recorrer en México.

 

 

10. Jardín Botánico de Chapultepec

En medio del caos y el escándalo de una de las ciudades más pobladas del mundo se halla un santuario natural donde es permitido abrazar a tu árbol favorito en la sección Arboretum. El jardín alberga cerca de 400 especies, entre agaves, suculentas y orquídeas. Deleita tus sentidos en el Jardín Sensorial, donde se aviva el olfato con el aroma de las flores, que puedes tocar con los ojos cerrados y escuchar el agua que brota de las fuentes. Revisa su calendario de actividades, pues por lo menos una vez al mes hay picnics nocturnos, donde puedes escuchar a un DJ y comprar una canasta que incluye vino, mantel, velas LED, copas, chapatas, manzanas y chocolates por 320 pesos. La entrada es gratuita y puedes ir de martes a domingo de 10:00 a 16:00 horas. Consulta: http://chapultepec.cdmx.gob.mx/.

 

9. Jardín Botánico del Instituto de Biología de la UNAM

Este es el segundo jardín botánico más antiguo de México. En él puedes conocer más de 1,700 especies de plantas representativas de la diversidad vegetal que crecen en desiertos, bosques y selvas. También es posible apreciar más de 300 especies amenazadas o en peligro de extinción. Es un espacio muy interesante para conocer más acerca de cómo la investigación contribuye a la conservación y el uso sustentable del medio ambiente. Además, sus colecciones constituyen un acervo excepcional para el estudio y la preservación de las especies. Es posible programar un recorrido guiado para un grupo. Visítalo de lunes a viernes de 9:00 a 17:00 horas. Consulta su página de Facebook, JBUNAM, para conocer las actividades de su cartelera.

 

8. Jardín Botánico Francisco Javier Clavijero

Este jardín se localiza en la profunda vertiente húmeda del Cofre de Perote. Su ecosistema de 38 hectáreas de bosque se halla al sur de Xalapa, Veracruz, en una antigua plantación de café. Se fundó en 1975 como una reserva dedicada al estudio y la difusión de los usos medicinales de las plantas que se encuentran en la región y en sus alrededores. Su nombre hace honor al sacerdote jesuita Francisco Javier Clavijero, autor de la Historia antigua de México. Desde 1989 forma parte del Instituto de Ecología, A.C., y actualmente exhibe cerca de 6,000 ejemplares pertenecientes a 700 especies de plantas.

 

7. El Charco del Ingenio

A sólo unos minutos de San Miguel de Allende, Guanajuato, se encuentra El Charco del Ingenio, un jardín botánico y reserva natural que posee una extensa colección de cactáceas y de otras plantas raras de México. Descubre la reserva a través de sus senderos y sus diversos puntos de interés. Disfruta las exhibiciones de plantas, los miradores, los santuarios de aves, las ruinas históricas y un jardín con actividades especiales para niños. En este jardín se llevan a cabo programas de investigación y de educación ambiental, así como otros encuentros culturales. Consulta su cartelera para asistir a una ceremonia tradicional de temazcal o a uno de sus talleres: elcharco.org.mx.

 

6. Jardín Botánico Cosmovitral

Ubicado en el corazón de Toluca, este impresionante jardín es custodiado por un edificio con hermosos vitrales. Está dividido en microclimas con sus respectivas plantas y sus flores pertenecientes a casi 400 especies de México, Centro y Sudamérica, África y Asia. Destaca por su particular diseño de paisajes, que pretende mostrar cada planta en su hábitat original. Hay orquídeas, rosas, aves del paraíso, azucenas, cactus, bambús, árboles bonsái y plantas y arbustos de distintas partes del mundo. Recorrer este jardín puede ser abrumador pues abunda la belleza a su alrededor. El juego de plantas y el trabajo de los vitrales te dejarán sin aliento. Sus vitrales poseen temáticas majestuosas. Tan sólo en su techo tiene las 12 constelaciones de nuestra galaxia: la vía láctea. Del lado izquierdo se muestra la noche, la oscuridad, la decadencia, y del lado derecho, el día, la luz, el ascenso. Y el remate, principio o final, se corona con un enorme círculo de fuego, con el hombre en el centro, el hombre de fuego, obra del artista Leopoldo Flores. Antes de la Revolución mexicana este espacio fue un mercado popular, que, inaugurado en 1933, tuvo esa función durante 40 años, hasta que fue trasladado a otro lugar.

 

5. Parque Bicentenario

Una vieja refinería de gasolina fue recuperada para transformarse en un inmenso parque con jardines inspirados en las cosmovisiones prehispánicas. En 1933, antes de la expropiación petrolera, la compañía El Águila puso en operación la Refinería 18 de Marzo, que ocupaba 60 hectáreas y que con el tiempo creció a 174. En 1938 fue nacionalizada por Lázaro Cárdenas. Cerró sus operaciones en 1991 como consecuencia de la contaminación que propició en el subsuelo y del riesgo para la salud de los habitantes. En 2007 su terreno fue donado para construir un parque dedicado a los héroes de la Independencia de México. El Parque Bicentenario está segmentado en jardines que, tomando en cuenta la cosmogonía mexica, se dividen en cinco elementos. Los mexicas consideraban que el universo se formaba por 13 cielos, la Tierra llamada Tlalticpac en el centro y sus nueve inframundos. El jardín Tierra representa a Tlalticpac, lugar creado por los dioses para el hombre; el jardín Agua representa a Ateotl, o “Agua Divina” que se eleva como una gran pared unida con los cielos; el jardín Viento hace honor a los cuatro puntos cardinales y al centro en el que convergen esas fuerzas, el punto de unión entre el mundo superior, el mundo inferior, las aguas y los vientos; el jardín Sol representa al dios Tonatiuh, y Natura es el jardín botánico que hace honor a la vastedad de la naturaleza.

 

4. Wirikuta, San José del Cabo

Inspirado en la inmensidad del territorio sagrado de los huicholes, o wixarikas, de San Luis Potosí, este jardín botánico se localiza en el puerto Los Cabos, en San José del Cabo, Baja California Sur. Contiene más de un millón de plantas, un laberinto de mil bugambilias, pirámides de granito y un bello diseño que cautivará tus sentidos. Es posible recorrerlo en una bicicleta vintage que puedes rentar, aunque también existe un tour muy interesante para conocer más sobre las especies, su uso, sus propiedades y su impacto cultural. Explorarlo bajo la dirección de uno de sus guías te ofrecerá conocimientos extras que aportarán mucho a tu visita. Su diseño busca recrear un centro ceremonial huichol, aunque también es posible apreciar esculturas de Leonora Carrington y de Manuel Felguérez. Asimismo, en su seno se construyeron tres pirámides con incrustaciones de cuarzo y de granito. Vale la pena realizar el tour por las plantas exóticas de México, Estados Unidos y África. También cuenta con un mercadito orgánico que es imprescindible visitar.

 

3. Jardín Etnobotánico de Oaxaca

Éste es un lugar imperdible durante tu visita a Oaxaca. Fue creado en 1993 a propuesta del maestro Francisco Toledo y de la asociación civil Pro Oax. Posee 2.3 hectáreas y forma parte del Centro Cultural Santo Domingo que ocupa el antiguo convento construido en los siglos XVI y XVII para los frailes dominicos. Solía ser la huerta del claustro y de mediados del siglo XIX hasta 1994 se usó como cuartel militar. Actualmente es una muestra viva de cientos de plantas y árboles originarios de Oaxaca, así como de su gran variedad de climas, tanto áridos como húmedos, lo mismo que de sus zonas tropicales, templadas y frías. El jardín es famoso por el pequeño estanque rodeado de cactus, donde no puedes dejar pasar la oportunidad de tomarte una fotografía con un toque muy mexicano.

 

2. Xilitla

El jardín natural más espectacular de México se encuentra en Xilitla, un hermoso pueblo mágico con calles que albergan casonas elegantes envueltas en su esencia tropical. Se trata de un pueblo cafetalero que conjunta la majestuosidad de una ciudad próspera y la riqueza ambiental de lo que se llegó a conocer como la “Atenas Huasteca”. Entre una vegetación abundante se encuentran Las Pozas, un jardín en medio de la selva con esculturas oníricas inspiradas en Leonora Carrington, Salvador Dalí y Remedios Varo. Este palacio, único en su especie, fue creado por el artista inglés Edward James, quien solía descansar en esta selva. Su recorrido se realiza entre esculturas surrealistas que se comunican mediante laberintos y caminos sinuosos. Destacan las creaciones “La Escalera al Cielo” y “El Camino de las Siete Serpientes”, donde cada camino representa un pecado capital. Esta selva es la última zona de su tipo en el continente americano si se recorre de sur a norte. Sus cascadas, sus montañas y su abundante vegetación lo convierten en un lugar ideal para el turismo de aventura. El paraíso escultórico de Edward James posee un encanto particular, pues todas sus esculturas están incompletas y su propuesta desafía al tiempo y al espacio. Este jardín conserva varias cascadas que hacen de este lugar una experiencia onírica, la más bella e impresionante de las cuales es “La Cascada del General”.

 

1. Jardines de México

Este paraíso de flores se localiza en Morelos. Destaca por ser el parque temático de jardines florales más grande del mundo. Este santuario multicolor está conformado por ocho jardines temáticos: el estilo japonés, el estilo italiano, el laberinto escultórico de los sentidos, el jardín de las cuatro primaveras, el jardín tropical, el jardín de cactáceas, el abanico de flores y el jardín infantil con-sentido, un espacio donde los niños pueden jugar y aprender sobre el medio ambiente y la naturaleza. Sus condiciones climáticas son excepcionales. Se espera que pronto haya un hotel con 150 villas y una escuela de jardinería.

 

 

 


 

 

* Periodista por el Instituto Tecnológico de Monterrey, escritora y feminista por vocación.

 

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