Gloria Elena Guzmán Celaya*

 

¿Has escuchado hablar de la relación entre la boca y el cuerpo? Lo que entra por la boca puede afectar al resto del cuerpo y viceversa. En otras palabras, la salud bucal es fundamental y está relacionada con la salud y el bienestar general.

Existe una relación entre la salud bucal y la salud general, ya que la boca está llena de muchas bacterias, de las cuales existen más de 400 tipos incluidas las relacionadas con las caries dentales, las enfermedades periodontales (de las encías) y los males sistémicos que afectan la salud. Por lo general, estas bacterias se mantienen bajo control con una buena higiene bucal, como el cepillado y el uso de hilo dental, así como con visitas periódicas al odontólogo. Cuando las bacterias perjudiciales crecen fuera de control pueden ocasionar infecciones en las encías y representar un punto de entrada de enfermedades al torrente sanguíneo.

La caries dental es una enfermedad infecciosa que tiene lugar por la acción de los ácidos que producen los microorganismos de la placa dental y que se caracteriza por la destrucción de los tejidos duros dentarios.

A estos factores se han añadido últimamente otros de menor importancia como la edad, el tipo de saliva y la inmunidad (“baja de defensas”). Los alimentos y los microorganismos atrapados en zonas retentivas (donde se empacan a la hora de comer) forman placa dentobacteriana o biofilm. Los ácidos atacan el esmalte produciendo primero la mancha blanca y posteriormente la cavitación (formación de un hueco) o destrucción del diente.

Además, cuando la caries da lugar a pérdidas de uno o varios dientes, estas ausencias, a su vez, conducirán a problemas masticatorios y digestivos, así como estéticos y de relación social. También es importante saber que una persona con alto riesgo de caries puede encontrarse en un momento dado con una mayor predisposición para padecer enfermedades sistémicas (diabetes, enfermedades del corazón, etcétera).

Es muy importante que a partir del primer diente de leche de los niños, el padre o la madre les induzcan el hábito del cepillado dental, ya que normalmente no les realizan lavado de dientes, lo que propicia la aparición de caries o enfermedad de las encías.

Una limpieza profesional —cada tres, seis u ocho meses— realizada por un odontólogo o periodoncista removerá la placa y el sarro en áreas difíciles de alcanzar, que son susceptibles a la enfermedad periodontal. Además, mostrará cómo debe realizarse el cepillado correcto.

Asimismo, la salud bucal puede evitar otras afecciones. Diversos estudios indican una relación entre padecimientos de encías graves y ciertas enfermedades que afectan el organismo, incluyendo la diabetes, el Alzheimer y males del corazón. De igual forma, diversas afecciones pueden repercutir en la salud bucal:

- La boca puede representar un depósito directo para la contaminación bacterial de los pulmones con posterior desarrollo de neumonía bacterial.

- Las personas con sistemas inmunológicos débiles tienen más probabilidades de adquirir infecciones micóticas (hongos) y virales en la boca. Un ejemplo de lo anterior son los “fuegos” labiales o el “algodoncillo”, que se puede presentar tanto en niños como en adultos.

- Algunos trastornos de la sangre, gastrointestinales como el reflujo, enfermedades respiratorias y afecciones también pueden afectar la salud bucal, ya que los ácidos desmineralizan el esmalte de los dientes y pueden causar lesiones cariosas.

- Los medicamentos que se toman para atacar otras afecciones pueden ocasionar boca seca, lo cual suele aumentar el riesgo de caries dentales, infecciones bucales de candidiasis y otros contagios bucales.

Por otro lado, las enfermedades cardiovasculares y los infartos —que causan 17.5 millones de muertes al año y en nuestro país representan la primera causa de muerte— se relacionan con la forma en que vivimos y con nuestras conductas poco saludables, como el ejercicio físico insuficiente, malos hábitos alimenticios o sobrepeso y obesidad.

Con respecto a lo anterior, los investigadores han descubierto que las personas que sufren enfermedades periodontales corren doble riesgo de contraer padecimientos de las arterias coronarias.

Con el incremento en el riesgo de problemas de salud del corazón, incluidos la hipertensión, los males del corazón y los infartos, lo más recomendable es llevar a cabo medidas preventivas, como platicar con el odontólogo o periodoncista acerca de las medidas preventivas para mantener una buena salud oral. ¡Recuerda que es muy importante cuidar tus dientes y tus encías!

 

* Cirujano dentista con especialidad en endoperiodontología. Colaboración de la Asociación Dental Mexicana, Federación Nacional de Colegios de Cirujanos Dentistas, A.C. (www.adm.org.mx).

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