Hermosillo, Sonora, es un paraíso de sol. Los calurosos días y las noches tranquilas a la luz de las estrellas son un privilegio de este destino lleno de aventura, naturaleza y adrenalina. ¡Te invitamos a descubrirlo!

 

 

La ciudad de Hermosillo se fundó hace 300 años. Era llamada Villa del Pitic, pues ahí habitaban las etnias oriundas de esas tierras. En 1828 se le impuso el nombre de Hermosillo, en honor del general jalisciense José María González de Hermosillo, quien llevó la tarea de la insurrección nacional a las tierras sinaloenses.

El estado de Sonora se fundó pocos años después y se decidió que Hermosillo fuera su capital. Hoy en día, llegar a esta gran ciudad sonorense nos permite recordar su pasado tras recorrer las calles del centro histórico, entrar a la capilla de Nuestra Señora del Carmen, admirar los murales del Palacio de Gobierno y vivir la experiencia de este nuevo norte que lo tiene todo.

 

¿Cómo comenzar una aventura?

Visitar el Mar de Cortés es una buena idea para tomar el sol, comer mariscos frescos y practicar sandboarding.

En Bahía de Kino la vegetación cambia desde que uno se va acercando al desierto. Uno puede admirar el Bosque de los Sahuaros, lugar que alberga grandes cactus de más de 50 años de edad, y donde corren fuertes vientos que producen un eco espectacular en el silencio de las montañas. También es asombroso conocer las dunas de arena limpia de este desierto, único en su tipo, pues en el fondo del paisaje arenoso se vislumbra un azulado mar que espera al visitante, ya sea que llegue caminando o a bordo de una tabla, pues allí se practica el sandboarding, un deporte extremo que consiste en deslizarse por las altas dunas que desembocan en el mar a una velocidad excitante. No olvides llevar bebidas hidratantes, ropa ligera y mucha protección contra el sol, porque el calor del desierto es muy extremoso.

El sandboarding es una actividad para los amantes de la velocidad y la adrenalina. Se cree que tuvo su origen a finales de la década de 1970, cuando unos jóvenes de Santa Catarina, Brasil, comenzaron a deslizarse sobre las dunas de la playa en espera de que las olas del mar fueran lo suficientemente altas para surfear. Por otra parte, se asegura que provino de Europa, cuando la temporada de invierno llegaba a su fin y era imposible practicar el sky y el snowboarding, por lo que los jóvenes empezaron a buscar superficies donde pudieran replicar estos deportes y descubrieron las dunas.

A partir de aquella década el sandboarding ha tenido una evolución lenta, a diferencia de otros deportes, ya que sólo hasta mediados de la década de 1990 se realizaron las primeras competencias: el Sand Master Jam (desde 1996) y el Sand Sports Super Show (desde 1999).

La práctica del sandboarding tiene mucha influencia del snowboarding, desde la tabla hasta el equipo que se utiliza para su práctica, así como también los estilos, los trucos, los movimientos y las modalidades: boardercross, slalom, slopestyle y big air.

 

¿Qué ofrece el desierto?

Después de una gran experiencia en la arena, es recomendable visitar el centro de Kino, donde el turista puede comer almejas y callos de hacha frescos, directo de la concha, mientras recorre el pequeño malecón. Hay varios restaurantes, como El Pargo Rojo, donde sirven mariscadas completas para compartir. Su sabor y su frescura son excelentes. En este lugar también hay casas de descanso para pasar el fin de semana en el Mar de Cortés, recorriendo el desierto de arriba a abajo y disfrutando este paraíso de sol.

Si el visitante busca otro tipo de experiencia, puede contratar un tour a la Isla Tiburón (la isla más grande de México), a la Reserva de la Biosfera del Pinacate y al Gran Desierto de Altar, así como a la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California.

Conocer el desierto es una aventura extraordinaria: sus rojos amaneceres vistos sobre la fría arena del desierto, sus tardes calurosas y sus noches frescas y llenas de luz en medio de la nada. Es increíble que la noche tenga tanto significado en este destino de escasa sombra.

 

City Tour

Si quieres conocer Hermosillo y disfrutarlo al máximo, súbete al Trolebús que parte del centro y recorre las vías más importantes de la ciudad, diversos edificios históricos y la antigua Villa de Seris, que hace mucho tiempo fue un asentamiento de indios y en la actualidad es una de las colonias más antiguas de la ciudad, donde pueden encontrarse casas que se dedican a la preparación y la venta de las famosas “coyotas”.

En el centro está el Centro Cultural Musas, donde el visitante podrá apreciar las artesanías de las tribus antiguas. No es extraño encontrar arcos con flechas o tambores de piel, instrumentos que fueron parte de la forma de vida antigua de Sonora. También el Museo de las Culturas Populares Indígenas tiene un acervo interesante con objetos que muestran el pasado glorioso de las etnias locales. Hay otros puntos de interés, como el Museo Biblioteca de Sonora, el Centro de Artes y el Museo Regional.

Al caer la tarde es recomendable tomar un refrescante clamato con cerveza, acompañado de carne seca, mientras comienza la vida nocturna, ya que lugares como El Mil Amores y El Boca Seca, entre otros clubes nocturnos, abren sus puertas para que los visitantes se diviertan hasta el amanecer.

Si buscas una experiencia original, acude a presenciar un juego de béisbol en el imponente estadio de Hermosillo, catalogado como uno de los más grandes de México.

 

Street Food

Los hermosillenses son fanáticos de los burritos y de los dogos (hot dogs). Estos dos antojitos son los reyes de las calles, pues se preparan en varias versiones y con muchos ingredientes. Y los food trucks no se quedan atrás. Además, el parque La Ruina ofrece toda una experiencia de comida callejera bien hecha que deleita el paladar.

 

Carne asada

Es bien sabido que Sonora se pinta sola en lo que a consumo de carne se refiere; sobre todo porque Hermosillo es considerada la capital mundial de la carne asada, pues es un hábito muy común de la gente del lugar asistir a una carne asada y conocer a nuevos amigos, festejar cualquier acontecimiento y convivir con la familia. Pero si el visitante no tiene la oportunidad de asistir a un convivio de este tipo, existen muchos restaurantes de cárnicos reconocidos internacionalmente por la calidad de sus cortes, como Palominos, Mochomos, Sonora Steak Hause, Está Cabral, La Siesta, Holy Cow y muchos más.

En estos lugares la especialidad son los cortes de carne marmoleados, las tripitas de leche y los frijoles meneados. Y, por supuesto, las grandes tortillas de harina, ideales para hacer taquitos de rib eye.

 


* Editora en TourismoGourmet.com, medio digital especializado en turismo gastronómico y estilo de vida. Fotos: cortesía de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Hermosillo.

 

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