Ana Laura Solano*

 

Si te encuentras en el punto en que comienzas a preguntarte hacia dónde va tu relación de pareja, quizá ha llegado el momento de “agarrar al toro por los cuernos” y tomar decisiones radicales.

 

En casi toda relación, al cabo de unos cuantos meses ocurre que uno o ambos miembros de la pareja sienten la necesidad de acercarse al otro para “hablar” y definir qué va a suceder con esa relación. Algunas de las preguntas que comúnmente aparecen en esa plática son: ¿somos sólo amigos o hay algo más entre nosotros? ¿Ya somos una pareja o esta relación sólo es casual? ¿Cuál es el nivel de compromiso de cada uno?

Para Raúl y Gina, esta conversación se produjo a los cuatro meses de haber iniciado su relación. Habían empezado a salir por casualidad, sin grandes expectativas sobre lo que podría llegar a suceder. Pero no pasó mucho tiempo antes de que Raúl se enamorara de Gina, una mujer vivaz y alegre. A pesar de su determinación inicial de tomar las cosas con calma, Raúl empezó a vislumbrar un futuro largo y feliz con ella. Y aunque él estaba convencido de lo que sentía por ella, no estaba muy seguro de que Gina sintiera lo mismo por él.

Así que una noche, mientras cenaban, Raúl le lanzó la pregunta: “¿En qué punto de la relación nos encontramos?” Sin embargo, Gina desvió la mirada y guardó un momento de silencio para medir su respuesta: “No te podría decir con certeza qué nos depara el futuro, pero en este momento no quisiera estar ni salir con nadie más que contigo”, le dijo finalmente. Y sonriendo, agregó: “Novios, pareja comprometida, o en una relación, llámalo como quieras, pero cuenta conmigo”.

La respuesta de Gina se convirtió en un parteaguas de esa incipiente relación. Y así debería ser para toda pareja que aspira a que su relación se convierta en algo serio. Sin embargo, no siempre es fácil tener una conversación sobre este tema, ya que uno de los miembros de la pareja podría salir corriendo al sentirse presionado por el otro.

Si has llegado al punto de tu relación en el que te gustaría dar un paso adelante, pero te angustia preguntarle a tu pareja si siente lo mismo que tú, quizá estas ideas puedan ayudarte.

 

Aborda el problema con claridad

Es muy vago preguntar: “¿Hacia dónde va esta relación?” Trata de ser lo más directo posible. Quizá te interesa saber si puedes cruzar la línea entre “salir informalmente con alguien” y “entrar en una relación exclusiva”. Si te sientes listo para dejar de salir con otras personas, quizá ha llegado el momento oportuno para preguntarle a tu pareja si está dispuesta a hacer lo mismo.

 

Elige la situación correcta

Sondear los sentimientos de otra persona puede ser algo muy intenso, así que ten cuidado acerca de dónde y cuándo hablar. Escoge un lugar privado en el que los pensamientos y los sentimientos pueden expresarse sin ser expuestos al público. Iniciar la conversación en una cafetería llena de gente o con el tiempo medido porque tienen algún otro compromiso no es la mejor idea.

 

No te asustes si la respuesta no es lo que esperabas

La otra persona puede no estar preparada para asumir un compromiso definitivo de amor eterno y fidelidad. Si ése es el caso, no asumas que se trata de un rechazo total. Prepárate para escuchar la respuesta de tu pareja y para hablar del tema, pero evita entrar en una discusión. Si descubres que estás tratando de hacer que tu pareja dé más de lo que está dispuesta a dar, quizá estás presionando demasiado.

 

Dale espacio

No exijas una respuesta inmediata. A veces, cuando las personas se sienten presionadas a responder, se ponen nerviosas. Su mente y sus emociones empiezan a girar muy rápido como para que las palabras tengan sentido. Elimina el agobio al sugerirle que se tome algún tiempo para pensarlo y pueda darte su respuesta más adelante.

 

No exijas actualizaciones continuas

Nos hemos acostumbrado a ver en programas de televisión y escuchar en la radio información y actualizaciones continuas: resultados deportivos, noticias, alertas meteorológicas… Pero las relaciones no funcionan así y no puedes esperar actualizaciones inmediatas. Es conveniente que periódicamente sondees el grado de compromiso que tienes con tu pareja. Pero ojo, esto debe ser “periódicamente”: una o dos veces al año puede ser suficiente. Buscar constantemente una reafirmación del estatus de la relación sólo es signo de inseguridad.

 

Por último, recuerda que hablar acerca de cómo ven tú y tu pareja su relación es una parte natural y necesaria para dar un paso hacia adelante o decidir no hacerlo. Sin embargo, siempre debes tener presente que el tacto, la comprensión y la búsqueda del momento adecuado harán que esa plática sea positiva y productiva.

 

* Versión en español del artículo “Where’s This Relationship Going?”, publicado en eHarmony.com.

 

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