En marzo, mes en que se celebra el Día Internacional de la Mujer, es un orgullo escribir sobre una mujer mexicana que está triunfando en el mundo de la arquitectura: Frida Escobedo.

 

La trayectoria de Frida Escobedo es larga, a pesar de que ella es muy joven. A finales del año pasado fue elegida para diseñar el Serpentine Pavilion que se encuentra en los jardines de Kensington, en pleno corazón de Londres. Antes de Frida Escobedo sólo una mujer había merecido esta distinción: Zaha Hadid, la gran arquitecta iraquí, fallecida en 2016. Además, Frida es la primera mexicana en conseguirlo y, al mismo tiempo, la más joven de la lista.

Para realizar su proyecto, nuestra compatriota aprovechó la situación geográfica del pabellón, ya que lo atraviesa el meridiano de Greenwich, así que lo tomó como eje norte-sur de su intervención arquitectónica. Posteriormente hizo un triángulo que se convierte en reloj gracias a la interacción del edificio con los rayos del sol, logrando que la obra se transforme constantemente, de acuerdo con la luz. Seleccionó piezas horizontales de cemento e integró el agua a modo de espejo. El trabajo de Frida muestra una fusión de elementos típicos de la arquitectura mexicana que toma referencias locales de Londres. El pabellón parte de un patio rodeado por dos volúmenes rectangulares construidos a partir de una celosía, la cual se ha vuelto un elemento muy característico en el trabajo de la mexicana.

 

Trayectoria

Frida Escobedo nació en la Ciudad de México en 1979 y abrió su estudio de arquitectura en 2006. Se licenció como arquitecta y urbanista en la Universidad Iberoamericana e hizo una maestría en arte, diseño y dominio público en la Graduate School of Design en Harvard. Desde 2007 ha sido profesora en la Universidad Iberoamericana. Ha participado como jurado por la Harvard Graduate School of Design, el Boston Architectural College y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, campus Querétaro.

Desde 2006 trabaja de manera independiente en cada una de sus múltiples facetas, que van desde vivienda mínima hasta pabellones museográficos e instalaciones.

Siempre propiciando el trabajo colaborativo, así como disfrutando y explotando el potencial de las propuestas y los valores ornamentales populares, a partir de procesos de reapreciación de lo local y lo marginal, Escobedo ha realizado obras en las que la pureza de los materiales, la explosión del color, las texturas y la expresión diáfana del espacio coadyuvan en el proceso de resignificación arquitectónica, donde, para exaltar la modernidad, se hace uso de lo local y artesanal. Un ejemplo de esto es el Hotel Boca Chica, en Acapulco, diseñado en colaboración con José Rojas.

La intervención del patio del museo experimental El Eco, creado en la década de 1950 por Mathias Goeritz, apostaba a la reconfiguración espacial a partir de planos múltiples no estáticos, los cuales generaban diferentes tipos de escenarios para realizar encuentros, charlas y presentaciones. Éste fue su primer trabajo y la punta de lanza profesional hacia horizontes mucho más complejos y amplios. Durante la inauguración de la intervención en El Eco, Herzog & De Meuron, en un proyecto llamado “Ordos 100 Models”, elaborado junto con Ai Weiwei, la invitaron a diseñar una vivienda para Mongolia.

En 2010 recibió su primer gran trabajo público: la restauración de La Tallera de David Alfaro Siqueiros. Este edificio, de invaluable valor simbólico, fue creado en 1965 por Siqueiros adaptando elementos a las necesidades de su producción pictórica de gran formato. Después de la creación de una plaza cívica en la Trienal de Arquitectura de Lisboa, durante la celebración del Año Dual México-UK 2015, Escobedo fue electa por un jurado de expertos del museo Victoria & Albert, para realizar una intervención en la fuente del Jardín John Madejski, donde conceptualizó el encuentro de dos culturas milenarias a través de un trabajo titulado “Sabes que no puedes reconocerte tan bien como en un reflejo”. En esta propuesta articulaba la retícula del lago de Tenochtitlán, generando tanto apropiación como una visión nostálgica del pasado y mirando hacia el futuro por medio de diversas capas de identidad cultural. En 2018 la Serpentine Gallery escogió a Frida Escobedo como responsable del diseño del pabellón y simultáneamente ganó la beca que otorga el Instituto Real de Arquitectos Británicos (en inglés Royal Institute of British Architects, RIBA). Recibir esta beca representa un honor de por vida, que permite a los destinatarios usar las iniciales Int FRIBA (RIBA International Fellowship) después de su nombre, con lo cual se reconoce las contribuciones que los arquitectos hacen al mundo.

 

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