¿Hola, qué hace? (sí, ya sé que así no se escribe). ¿Congelándose por el frío o qué hace? ¿Qué onda con la “onda gélida” del mes pasado? “Provocó frío y lluvias en el país”, decía en un periódico. O sea, sí, pero... ¿Qué es? ¡A mí me sonaba a gelatina! No logré encontrar una explicación que me convenza de por qué carajos hizo tanto frío. Debieron ser los discos de (había puesto aquí el nombre de dos cantantes que no me simpatizan, pero mejor elija usted los que no sean de su agrado) que la gente tira a la basura.

Si está leyendo esto antes del 4 de marzo seguramente se encuentra emocionado (o no) por las 13 nominaciones de Guillermo del Toro al Oscar. (Si lo hace después y había apostado, pero además ganó... lo felicito, es usted rico). ¡A alguien tiene que irle bien en esta vida además de al Gordo! (Así le dicen a Del Toro).

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Si me lo preguntan, a mí no me hacen nada feliz sus nominaciones. Lo que sucede es que hasta el monstruo de La forma del agua tuvo con quien pasar el pasado 14 de febrero: con la señorita que limpia el laboratorio y yo... solo... Foreveralón. ¡Por esta razón decidí no asistir a ningún espectáculo; luego me acordé que tenía que escribir esta columna y decidí hacerles dos recomendaciones de la televisión!

El asesinato de Gianni Versace es la nueva entrega de American Crime Story, realizada por Ryan Murphy, un genio de la televisión; entre sus creaciones están Glee, American Horror Story y Feud. Ahí me tienen sintonizando el primer capítulo de la serie, en alta definición. Digo, si uno va a presenciar un asesinato debe hacerlo en las mejores condiciones posibles por si lo llaman más adelante para atestiguar. De pronto vemos que Gianni (interpretado por el actor venezolano Édgar Ramírez) se levanta, toma su jugo de naranja y saluda a todos los que trabajan en la mansión de lo más amable. ¿Quién podría matar a alguien así? En eso vemos a un loco en la playa gritando como eso: como un loco; tiene una revista y una pistola. Versace va al puesto de revistas y compra todas en las que aparece él, incluido un número de la revista Voy&Vengo de 1997. (No, no es cierto. Esto último lo acabo de inventar.) ¡Ahí estuvo el error! Teniendo a tantos trabajadores a su servicio... ¿por qué no mandó a uno de ellos por las revistas? O a dos, para que se cuidaran el uno al otro. Es más, si las compraba siempre, ¿por qué no estaba suscrito? ¡Era Versace! Podían enviárselas a su casa. En fin, adentro lo esperaba su novio Antonio D’Amico interpretado por Ricky Martin (quien sufre como Precious cuando el investigador del asesinato lo discrimina, y más adelante, cuando la hermana de Gianni lo regaña) pero ya no lo pudo ver porque el loco de la pistola llamado Andrew Cunanan le disparó en la entrada de su casa. Luego huye en una camioneta roja y celebra su hazaña. Sí, señoras y señores, el tal Andrew es un demente que me hace reír de nervios por el terror que me producen los encuentros con sus víctimas. En su historial, Cunanan contaba ya con cuatro asesinatos antes del de Versace y era buscado por el FBI. Podría enlistarle aquí una relación de adjetivos negativos que me produce ver a este psicópata; es más, si un día me lo encuentro en la fila del súper o del Starbucks se la voy a hacer de emoción. (Ya sé que es un actor de nombre Darren Criss, pero no le hace: no lo quiero ver ni en pintura). Si esto aún no lo convence, en el papel de Donatella Versace (la hermana regañona) está Penélope Cruz. Y aunque está basada en hechos reales, me niego a buscar en internet qué fue lo que pasó exactamente y cómo terminó esta historia. (Si usted lo sabe, por favor no me lo cuente, prefiero seguir sufriendo.)

#ACSVersaceEnFX se transmite todos los jueves a las 10 de la noche por el canal de televisión FX. Si aún no la ha visto, busque el canal y ya que lo encuentre pesque los capítulos atrasados porque están buenísimos. Si necesita ayuda con los horarios, búsqueme en Twitter como @hugohuguitu; estaré encantado de auxiliarlo y de paso gano un amigo para el próximo 14 de febrero.

Ahora, si todo lo que le acabo de contar le parece demasiado fuerte, vayamos a algo más rosa. Y es que en TV Azteca se han puesto de moda las historias turcas. En el canal Azteca Uno (así le pusieron al trece, por si no estaba enterado) está transmitiendo Maral, la historia de una chica que se llama Amaral que entra a trabajar a una tienda (como Sears o el Palacio de Hierro) y se enamora del pastelero chocolatero; pero en realidad no es lo uno ni lo otro sino el hijo del dueño de la tienda que está buscando vengarse de su padre, quien aún no sabe que el pastelero, repostero y boxeador... ¡es su hijo! En el segundo capítulo, Maral se convierte en directora de la tienda y se gana la enemistad de todas las que sueñan con ese puesto y una modelo.

Sarp, Halis, Alara y Oytun son algunos de los nombres de los protagonistas. ¡Tómelos en cuenta si tiene un bebé, un hermanito o un sobrinito en camino! Mientras tanto, le deseo buen viaje.

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* Colaborador del programa de radio La Taquilla, con René Franco.

 

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