El sueño de muchas personas asalariadas es poder tener el control de su tiempo y gestionar sus ganancias, es decir, ser sus propios jefes. El inconveniente de esto es que muy pocas personas saben cómo lograrlo sin desequilibrar sus finanzas mientras cumplen sus objetivos profesionales.

 

 

Si trabajas por tu cuenta o tienes la intención de hacerlo, es necesario que desde el inicio seas una persona organizada y aprendas a llevar un sistema de control y de administración de tu dinero. Para ayudarte en esta tarea, a continuación te ofrecemos algunos consejos que te permitirán controlar tus finanzas de una forma sencilla y ordenada.

 

Presupuesta

Si bien los ingresos de una persona que trabaja de manera independiente no son fijos, puedes planear una cantidad mínima que requieras mensualmente. Para lograrlo, es necesario elaborar un presupuesto mensual, con lo cual podrás tener claro a cuánto ascienden tus gastos fijos.

 

Separa tus gastos

Uno de los errores más comunes que cometen los freelancers al utilizar el dinero es que no separan los gastos de su negocio de los gastos personales. Realizar esta separación te ayudará a conocer los costos directos y el margen real de ganancias de tu negocio y te permitirá saber dónde optimizar gastos en épocas de poca actividad.

Para administrar mejor tus recursos coloca en dos cuentas bancarias tus ingresos: en una los ingresos que provienen de tu actividad económica (pago de clientes) y en otra lo que representa tu sueldo.

Con la primera cuenta paga los gastos fijos del negocio, como renta, servicios, proveedores e insumos, y con la segunda sufraga tus gastos personales.

 

Ahorra

Al trabajar de forma independiente debes ser una persona ordenada y disciplinada con tu dinero, ya que, por no contar con un sueldo fijo, no sabes a ciencia cierta cuándo volverás a tener ingresos. Por eso debes asegurarte de tener liquidez siempre, establecer metas financieras a distintos plazos y mantener un control minucioso del dinero que entra y sale de tu cuenta.

Asimismo, deberás destinar un porcentaje mensual de tus ingresos a una cuenta de ahorro para atender cualquier emergencia, pues es muy importante que preveas tiempos de vacas flacas y generes un ahorro, de seis meses a un año, para hacer frente a la falta de ventas o a alguna otra contingencia.

 

Aprende a cobrar

Organiza los días durante los que enviarás facturas a tus clientes para que sepan qué días tienen que pagarte y no debas esperar de 30 a 90 días para cobrar por tu trabajo. Una buena recomendación es que siempre solicites un anticipo de 50 por ciento, aproximadamente, por si debes comprar insumos y asegurar el pago completo.

Recuerda que es importante realizar contratos por escrito y garantizar que te firmen cotizaciones para que puedas protegerte en el momento de que entregues un trabajo o cobres por él.

 

Cumple con tus obligaciones fiscales

Generalmente los trámites fiscales de una persona asalariada suelen realizarlos la empresa para la cual trabaja. En el caso de quienes trabajan por su cuenta, son ellos mismos los que deben realizar esos trámites.

Como profesional independiente deberás emitir comprobantes fiscales digitales por internet (CFDI) por tus ingresos y tus actividades, y tomar en cuenta esos ingresos al preparar tus declaraciones de impuestos.

Considera que las personas físicas por honorarios tienen la oportunidad de hacer dos tipos de deducciones: las que tienen que ver con su actividad económica (por ejemplo, el costo del mobiliario y del automóvil, papelería y computadoras), y las personales, como honorarios médicos, aportaciones a los planes de retiro y los intereses hipotecarios, que no podrán superar 10 por ciento de tus ingresos anuales.

 

Seguridad social

Para cuidar tu salud tienes dos opciones: afiliarte al IMSS a través de la Incorporación Voluntaria al Régimen Obligatorio del Seguro Social, con una cuota anual, o contratar un seguro de gastos médicos mayores.

Si optas por el primer esquema, tendrás acceso a asistencia médica, quirúrgica, farmacéutica y hospitalaria, pensión de invalidez y/o viudez o vejez y orfandad. Pero en caso de que decidas contratar un seguro de gastos médicos, éste puede ser deducible de impuestos y puedes personalizarlo.

 

Piensa en tu retiro y en tus vacaciones

Es importante que identifiques qué etapas del año son las más bajas de ventas y planees tus vacaciones en esa temporada, sin comprometer ningún proyecto. Una opción que te puede ayudar a ahorrar para este objetivo es que, de las utilidades mensuales que generes, destines una parte proporcional al ahorro para sufragar tus vacaciones.

También es indispensable que pienses en tu retiro. Puedes abrir una cuenta de Afore o bien buscar un plan personal de retiro cuyas aportaciones también podrás deducir de impuestos.

 

Pon orden en tu horario

Como mencionamos, si trabajas por tu cuenta es indispensable que seas una persona muy ordenada, por lo cual es conveniente que establezcas horarios para revisar correos, atender llamadas, generar proyectos y ofrecer tus servicios. De lo contrario, no rendirás ni física ni mentalmente.

 

Aprovecha la tecnología

Actualmente es posible encontrar herramientas que te permiten llevar un registro de todos tus ingresos y egresos, calendarizar tus pagos y fijar algunos recordatorios importantes para que puedas llevar el seguimiento, orden y control de tus finanzas.

También puedes apoyarte en la tecnología, como las redes sociales y las páginas web, para dar a conocer tu marca o tus servicios.

 

© Voy vengo 2016 Todos los derechos reservados - Política de Privacidad