Hemos escuchado mucho sobre el calentamiento global, pero realmente no estamos conscientes del peligro que corre nuestro planeta y las criaturas que habitan en él. Parece que no hay marcha atrás, pero juntos podemos combatir este gran problema.

 

 

El calentamiento global es consecuencia del efecto invernadero, el cual, a pesar de ser un fenómeno natural y necesario para regular la temperatura del planeta, se ha convertido en un gran peligro debido a la excesiva emisión de gases como el metano y el dióxido de carbono, lo que ha provocado que las radiaciones solares, que deberían salir a la atmósfera, se estanquen, provocando un alza en la temperatura en la Tierra. El último registro de aumento de temperatura fue de 2°C y se asegura que llegar a 3°C tendría consecuencias catastróficas.

Esta elevación de la temperatura da origen al cambio climático, que propicia que las estaciones del año ya no tengan un clima específico y que aumenten las lluvias y los huracanes y que se produzcan calor y frío extremos.

Es importante saber que este fenómeno no sólo afecta el hábitat de los animales, sino que también puede provocar algunas enfermedades cada vez más resistentes a los antibióticos, así como la proliferación de parásitos e insectos venenosos, nunca antes vistos en ciertas localidades.

Los glaciares se están deshielando; el hábitat de los osos polares está desapareciendo y muchos han tenido que recorrer grandes distancias para encontrar alimento, lo cual los ha obligado a llegar a zonas en las que habita el hombre y donde las temperaturas son más elevadas. Al igual que ellos, otros animales, como el caribú y el bisonte, no pueden vivir en lugares con temperaturas altas y mueren por los veranos cada vez más largos y más calientes.

Pero también los animales que viven en zonas cálidas están sufriendo, ya que el aumento de la temperatura provoca que muchas plantas no puedan sobrevivir, con lo cual se reduce su fuente de alimento. Y los incendios forestales son más frecuentes y más difíciles de combatir. Un ejemplo de lo anterior se padece en Australia, donde en los últimos años ha habido grandes incendios, como consecuencia de lo cual los koalas, emblemáticos de ese país, ahora se hallan en peligro de extinción.

El orangután, además de padecer la deforestación de su hábitat a manos del hombre, se enfrenta a largas sequías e incendios, por lo cual su alimento cada vez es más escaso. El elefante africano también ha perdido progresivamente su fuente de alimentación y su abastecimiento de agua, lo que lo obliga a recorrer grandes distancias para encontrar comida.

También los animales del mar están desapareciendo, pues son los más vulnerables a los cambios de temperatura. A pesar de que en el agua las variaciones no son muy notables, algunas especies no pueden tolerar un alza de calor de pocos grados. Algunos mamíferos marinos han cambiado sus rutas de apareamiento y los lugares donde dan a luz a sus crías, ya que buscan sitios con temperaturas templadas.

Asimismo, los insectos se ven afectados seriamente por el calentamiento global, ya que muchos dependen de las plantas para vivir, y al desaparecer éstas, ellos también desaparecen, en especial las abejas, que desempeñan un importante trabajo de polinización.

Las aves han tenido que cambiar su morfología, sus ciclos de reproducción y sus costumbres migratorias, y su población se ha visto severamente reducida. Aves que acostumbraban ir de un lugar a otro en bandadas estimuladas por el cambio de estación, han buscado otras rutas para hallar alimento y sobrevivir.

Tal vez al ser humano le parezca incómodo tener que convivir con algunas especies que no solían acercarse a su entorno ecológico, pero eso es el resultado del cambio climático, pues las migraciones se están intensificando en todo el planeta, ya que los animales están tratando de sobrevivir a incendios, a mareas altas, a sequías, etcétera. Lo anterior afectará la distribución de los animales en el planeta y modificará sus características para adaptarse a nuevos ámbitos, así como sus ciclos de reproducción, además de que provocará cambios importantes en el ecosistema, pues el ciclo natural y vital de alimentación de las especies sufrirá drásticas transformaciones.

 

¿Cómo podemos ayudar a frenar el cambio climático?

  • Reduce el uso del automóvil.
  • Ahorrando energía.
  • Reciclando, intercambiando y reutilizando.
  • Plantando un árbol.
  • Cambiando los focos convencionales por focos leds.
  • Utilizando electrodomésticos con calificación energética A.

Éste es nuestro mundo, el único que tenemos. Nuestra responsabilidad es cuidarlo junto con las criaturas que lo habitan. Pongamos un granito de arena para que las nuevas generaciones también puedan disfrutarlo.

 


 

* Protectora independiente de animales sin hogar desde hace más de 20 años.

 

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