En los últimos años se ha vuelto muy sencillo encontrar información para cuidar nuestra salud —principalmente en internet y en documentales de televisión—, pero hay que tener cuidado, ya que no todas las fuentes son tan confiables y pueden generar más confusión que beneficios. En este artículo se analizan, desde el punto de vista nutricional, dos documentales que se han vuelto muy populares a últimas fechas en Netflix.

 

 

What the Health

El principal enfoque de este documental está basado en los productos derivados de animales, así como en su asociación con el desarrollo de enfermedades como diabetes, hipertensión, males cardiovasculares y cáncer.

Muchas asociaciones médicas dedicadas a la prevención de estas enfermedades o a su tratamiento recomiendan disminuir el consumo de alimentos procesados potencialmente peligrosos para estos padecimientos o para su desencadenamiento.

Este documental, que se refiere a la alimentación como tema central, nos habla de que el consumo de los productos de origen animal desencadena dichas enfermedades por la cantidad de grasa que contienen. Se sabe que el consumo de azúcar, refrescos y postres es dañino, pero también un consumo elevado de pollo, res, cerdo y pescado es potencialmente perjudicial. Además de la grasa que contienen, son altos en sodio, colesterol, triglicéridos, mercurio, hormonas, etcétera. Y aunque es cierto que la genética es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades, una mala alimentación influye directamente en la evolución de muchos padecimientos.

En el documental se menciona que 93 por ciento de las enfermedades provienen de productos de origen animal, pues las llamadas dioxinas se almacenan en el cuerpo, ya que no son fáciles de eliminar. Se asegura que el único grupo que puede eliminar estas toxinas son las mujeres, gracias al embarazo, pues las dos vías de expulsión de las dioxinas son por medio de la placenta o mediante la lactancia materna.

Los aspectos negativos que menciona el documental son los siguientes:

  • Pollo. Este producto de origen animal contiene altas cantidades de sodio, ya que la crianza de los pollos generalmente se realiza en granjas en las que se les alimenta de una forma inadecuada para acelerar su crecimiento, además de que tienden a padecer infecciones por el tipo de almacén donde se encuentran y, por lo tanto, contienen una gran cantidad de hormonas que a la larga pueden llegar a tener un impacto en la salud de quien los consume.
  • Pescado. Como bien se sabe, el pescado posee elevadas porciones de mercurio. El salmón es considerado uno de los alimentos más saludables; sin embargo, contiene grandes cantidades de mercurio que, en exceso, es sumamente dañino para la salud.
  • Res y cerdo. Estos alimentos suelen ser más saludables; sin embargo, en el documental se menciona que, al igual que los pollos, tienden a acelerar su crecimiento por medio de un tratamiento hormonal, además de que la forma en que son sacrificados para su procesamiento conlleva escasas medidas de higiene y, por lo tanto, se corre el riesgo de contraer infecciones.
  • Lácteos y sus derivados. En el mundo, una de las alergias más predominantes es la alergia a la proteína de la leche de vaca. Gran parte de la población considera que consumir leche “orgánica” —es decir, recién salida de la vaca— es mejor para la salud; sin embargo, algunos estudios demuestran que tanto la leche procesada como la recién salida de la vaca poseen las mismas cantidades de colesterol, lactosa, galactosa, entre otras sustancias.

En el documental se realizan entrevistas a las diferentes asociaciones de salud para conocer más acerca de por qué recomiendan alimentos peligrosos que pueden propiciar diversas enfermedades. Sin embargo, ningún entrevistado ofreció una respuesta convincente a esta cuestión.

En general, el documental nos hace ver lo dañino que puede resultar el consumo de productos de origen animal, ya que llega a desarrollar cáncer, junto con todos los factores ambientales y genéticos asociados.

Desde mi punto de vista, considero que, en efecto, los productos procesados y los productos de origen animal, en especial, pueden desencadenar una gran cantidad de enfermedades, pero, como en todo, lo malo es el exceso, aunque sea un buen alimento o un buen producto. Por ejemplo, por más saludable que sea, el agua en exceso es mala, porque puede provocar problemas en el riñón, y los azúcares refinados son malos, porque en exceso desencadenan obesidad y, por lo tanto, diabetes e hipertensión.

Aquí la mejor recomendación es llevar una alimentación balanceada, con todos los grupos de alimentos en cantidades adecuadas a cada persona y con todas las características de una dieta saludable.

 

The Truth about Alcohol

En este documental se habla del efecto del alcohol en casi todos los sistemas del cuerpo, desde la piel, los vasos sanguíneos y el sistema digestivo, hasta el corazón y el cerebro.

El consumo excesivo de alcohol afecta de varias maneras el cerebro: trastorna el equilibrio, altera la coordinación visomotriz —volviendo más torpe a la persona—, entorpece el autocontrol y afecta el sueño. Asimismo, aumenta el flujo sanguíneo de la piel, incrementa la temperatura corporal y disminuye la sensibilidad al dolor.

El documental analiza por qué, además de la cantidad de alcohol consumida, la cantidad de agua que uno tiene en el organismo es determinante para que una persona se emborrache más que otra, debido a la concentración de alcohol en la sangre.

El alcohol deshidrata; por eso es importante tomar mucha agua cuando se bebe, para mantener una concentración de líquidos saludable.

Otro punto importante que considera el documental es la cantidad de calorías “vacías” que el alcohol aporta al cuerpo, lo que evita mantener un peso saludable y aumenta el riesgo de presentar sobrepeso y obesidad, con los efectos negativos que esto conlleva. Si a lo anterior se suma que a mayor cantidad de alcohol ingerido mayor la cantidad de comida consumida, es obvio que aumenta considerablemente el riesgo de sobrepeso. Otra recomendación que se hace en el programa es no tomar alcohol con el estómago vacío.

Pero no todo son malas noticias, ya que una copa de vino tinto tiene efectos positivos, pues actúa como protector de los vasos sanguíneos y del corazón, gracias a los polifenoles que contiene. No obstante, con los alimentos podemos conseguir los mismos niveles de polifenoles sin los riesgos que representa el alcohol para el organismo. Por ejemplo, una manzana y media, 25 gramos de nueces o 85 gramos de blueberries aportan la misma cantidad de polifenoles que una copa de vino tinto; por lo tanto, con una dieta variada en frutas, verduras, nueces y cereales integrales se obtiene la cantidad de polifenoles necesaria para prevenir enfermedades coronarias.

Como todos sabemos, beber alcohol en exceso está relacionado con diferentes enfermedades, sobre todo del hígado (cirrosis) y el corazón, como hipertensión, pero también puede influir en la aparición de diferentes tipos de cáncer. Obviamente son muchos los factores que influyen: la cantidad de alcohol que se consume, el tipo de bebida, la genética, el estilo de vida, el peso, así como la alimentación de cada persona.

En conclusión, se puede y se debe comer y beber de todo, pero con moderación, ya que ningún alimento es malo, como lo hacen ver los documentales. No existen alimentos buenos ni malos. Lo importante es mantener una alimentación equilibrada, de acuerdo con las creencias y las necesidades de cada persona, ya que balancear los alimentos y las bebidas y mantener un estilo de vida sano es la clave para conservar una vida saludable.

Ante cualquier duda relacionada con la alimentación es muy recomendable acercarse al médico, al nutriólogo o al personal de salud más capacitado para que las aclare y no se ponga en riesgo la salud de las personas.

 


 

* Nutrióloga.

 

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