La Navidad y el Año Nuevo son una gran celebración, lo que propicia que diciembre sea uno de los meses más difíciles para mantener un peso adecuado y llevar una alimentación equilibrada. Sin embargo, no es tan difícil como parece. Aquí te decimos cómo lograrlo.

 

Las fiestas de fin de año están llenas de compromisos y, en consecuencia, de decenas de platillos deliciosos. De hecho, nadie sigue una dieta en esta época del año y la mayoría de la gente espera que pasen las fiestas para bajar los kilos ganados.

Si de por sí en México todo se festeja con comida, en esta época es muy difícil evitar las reuniones, los brindis y las cenas navideñas. Y aunque en casa se puede controlar más fácilmente lo que se come, fuera hay que enfrentarse a las reuniones con amigos, familiares, compañeros de trabajo, etcétera.

Tenemos una idea equivocada de la “fiesta” pues suponemos que es sinónimo de comer a todas horas, sobrecargando el estómago y haciendo trabajar en exceso al aparato digestivo. En estas fechas nuestros menús son altamente calóricos pues abundan las grasas, el azúcar y el alcohol.

En muchas ocasiones comemos mucho más de lo que normalmente consumimos. Este exceso suele provocar atracones, indigestiones o molestos trastornos: acidez, flatulencias, abdomen hinchado, pesadez de estómago, los cuales vuelven más lenta la digestión y aumentan las secreciones gástricas.

En esta época del año, en que estamos rodeados de platillos deliciosos, comer sin sentido se vuelve muy fácil y, lo que es peor, muy frecuente.

Para evitar estos excesos, te recomendamos que de lunes a viernes procures llevar una alimentación sana, dejando para los fines de semana los placeres navideños, pero sin abusar.

No obstante, aunque sea una época que nos pone frente a muchas tentaciones gastronómicas, puedes comer sin sentir culpa. Lo importante es hacerlo de manera moderada, saber elegir los alimentos que consumes y balancearlos. A continuación te ofrecemos algunos consejos:

-       No comas con mucha hambre.

-       Usa un plato pequeño.

-       Sírvete porciones pequeñas y equilibra los alimentos de tu plato.

-       Prepara un menú navideño sano y ligero. Recuerda que mientras más platos cocines, mayor será el riesgo de excederte.

-       Alterna los platos fuertes con los ligeros.

-       Toma mucha agua. Evita las bebidas enlatadas o muy azucaradas.

-       Si vas a tomar alcohol, opta por una copa de vino. Por cada vaso de alcohol que consumas, toma por lo menos uno de agua natural. (El agua no tiene calorías ni provoca los efectos secundarios del alcohol.)

Para reducir el contenido de grasa y aumentar el valor nutricional de los alimentos, sigue las siguientes recomendaciones:

-       No olvides consumir verduras. Prepara ensaladas.

-       Evita la mantequilla y las salsas cremosas para las recetas navideñas.

-       No consumas comida chatarra, sobre todo papas fritas, tocino y salami.

-       Elige los postres navideños que contengan menos azúcar.

-       Come fruta para mantener una dieta equilibrada.

Si vas a acompañar tus comidas navideñas, hazlo con pan integral, el cual es mucho más saludable que el pan blanco.

Uno de los errores más comunes que cometemos durante las fiestas de fin de año es ayunar durante el día porque sabemos que comeremos mucho en la noche, lo cual propiciará que uno llegue con mucha hambre a la cena y termine comiendo en exceso. Además de que el ayuno descontrola al organismo, éste ya no quemará la grasa adecuadamente y la almacenará como reserva. Por eso, lo más recomendable es realizar cinco comidas al día, consumiendo cosas ligeras, como ensaladas, verduras al vapor, pescados y carnes magras; así no tendremos tanta hambre en la noche y podremos elegir alimentos más sanos y frugales durante la cena.

Es claro que hay que saber elegir lo que consumiremos durante la cena navideña, pero también es importante determinar la cantidad que comeremos. Una opción es probar de todo en pequeñas cantidades. A la hora de sentarnos a la mesa tenemos que estar conscientes de que el organismo funciona igual en Navidad que el resto del año; por eso, aunque haya mucha comida y diversos platillos no tenemos por qué probarlos todos. Simplemente debemos ser selectivos y comer sólo lo que consideremos más sano y con menos calorías. Recuerda que comer sin hambre es muy perjudicial y acabará por sumar calorías innecesarias a nuestro cuerpo.

Después de la comida procura tomar un té o una infusión de hierbas para que tu cuerpo realice una mejor digestión. Si además puedes caminar un poco después de la cena, mejor, ya que esa actividad acelerará tu metabolismo y tu cuerpo quemará más fácilmente las calorías que hayas consumido.

No olvides las recomendaciones acerca de una dieta saludable: no saltarse comidas, comer despacio y masticar bien, moderarse, servirse porciones pequeñas y tomar mucha agua. De ese modo disfrutarás tanto los platillos como la Navidad en compañía de tus seres queridos.

 


* Nutrióloga.

© Voy vengo 2016 Todos los derechos reservados - Política de Privacidad