Alrededor del mundo hay ciudades o destinos que cada año reciben a millones de visitantes por su belleza y sus atracciones turísticas, pero también hay sitios espectaculares que son visitados apenas por un puñado de aventureros que se arriesgan a llegar a los rincones más alejados e inhóspitos del planeta para ser testigos de paisajes espectaculares.

 

 

Existen diversos lugares en el planeta a los que resulta complicado llegar o, más aún, en los que pensar en pasar una noche puede parecer imposible, debido a su lejanía, sus condiciones meteorológicas o su falta de infraestructura.

Se trata de destinos inhóspitos donde las temperaturas extremas, como el sol inclemente o el frío más extremo, así como alturas sofocantes o la falta de infraestructura turística, parecen elementos suficientes para alejar a cualquier persona, pero que, sin embargo, tienen muchos adeptos por el simple hecho de ofrecer vistas espectaculares por las que vale la pena visitarlos.

A continuación enumeramos algunos de los destinos más inclementes sobre la Tierra, pero también de los más bellos.

 

Siberia

Esta región es la parte más extensa de Rusia y del continente asiático, con 13 millones de kilómetros cuadrados; sin embargo, apenas la habitan 36 millones de personas debido a que es una de las zonas más inhóspitas del planeta, con temperaturas que pueden llegar hasta 68 grados centígrados bajo cero durante el invierno.

Siberia se extiende desde los Montes Urales en el oeste hasta el océano Pacífico en el este. La mayoría de su territorio es zona boscosa o pantanos, y la mayor parte del año la región está congelada debido al prolongado invierno ruso.

Sin embargo, pese a sus condiciones de frío extremo, este destino ofrece uno de los recorridos más espectaculares en el mundo, lleno de paisajes impresionantes. Se trata del ferrocarril transiberiano, el cual tiene una extensión de 9,288 kilómetros y atraviesa ocho zonas horarias en un recorrido de siete días, lo que representa el servicio continuo más largo del mundo.

 

Desierto de Atacama

Se trata del desierto no polar más árido de la Tierra: una zona al norte de Chile de casi 105,000 kilómetros cuadrados de calor extremo, que abarca las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y el norte de la región de Coquimbo.

En este desierto se registran algunas de las temperaturas más extremas del planeta, con noches frías de más de 25 grados centígrados bajo cero hasta el calor del día que puede rondar los 50 grados centígrados a la sombra.

La altura al nivel del mar, la escasa nubosidad y humedad del aire, así como la lejanía de ciudades y de cualquier contaminación lumínica y radioeléctrica, hacen de éste el mejor lugar de todo el planeta para observar el cielo, de ahí que haya varios observatorios a lo largo de esta región que, además, se ha convertido en un destino para realizar rallys.

 

Groenlandia

La isla más grande del mundo también es la menos poblada, debido a que poco más de tres cuartas partes de su superficie están cubiertas de hielo.

En sus 2.1 millones de kilómetros cuadrados sólo habitan alrededor de 60,000 personas, ya que su clima polar hace que sólo en algunas zonas de la costa la temperatura supere los 10 grados centígrados durante el verano.

Sin embargo, pese a lo inclemente que puede ser el clima, la ubicación de Groenlandia en el Polo Norte garantiza vistas espectaculares y únicas, que van desde auroras boreales hasta inmensos glaciares, pasando por senderos verdes en el verano, lagos cristalinos, aldeas coloridas y viejas ruinas de campamentos vikingos.

 

Desierto del Sahara

Este es el desierto cálido más grande del mundo, con más de nueve millones de kilómetros cuadrados de superficie a lo largo de 12 países del norte de África. También es una de las regiones más extremas en cuanto a clima, con temperaturas que van de 21 grados bajo cero por las noches a más de 60 grados en el día.

La temperatura del Sahara, así como su orografía, hacen de ésta una de las regiones más inhóspitas sobre la Tierra, lo que han provocado que durante siglos incontables expediciones se hayan perdido en las arenas de este desierto.

Sin embargo, sus enormes dunas de arena de más de 190 metros de altura, sus extensos oasis, sus mares de tierra y sus valles de roca, así como sus cielos despejados, atraen a miles de turistas que se internan en este desierto desde Egipto, Marruecos, Túnez o algún otro país, para recorrer su vastedad sobre un camello y pernoctar en algún campamento nómada para admirar el firmamento.

 

Salar de Uyuni

Con una superficie de más de 10,500 kilómetros cuadrados, se trata del mayor desierto de sal en el mundo. Una zona agreste y desolada de altas temperaturas, pero con un paisaje majestuoso.

Es conocido como el “espejo más grande del planeta”, porque su superficie llena de sal y litio hacen que todo se refleje en ella, por lo que el horizonte se pierde y brinda un paisaje único y espectacular.

Es tal la belleza de este sitio que cada año llegan alrededor de 60,000 turistas a visitarlo y a admirar el impresionante fenómeno del reflejo, así como cactus gigantes hasta de 10 metros de altura y montañas blancas de sal. Sin duda, una de las zonas más sorprendentes de América del Sur.

 

Antártida

Es el continente más austral y una de las regiones menos exploradas en la Tierra, ya que casi 98 por ciento de su territorio está cubierto de hielo, el cual tiene un promedio de dos kilómetros de espesor, además de que su clima es el más frío, seco y ventoso del planeta, con temperaturas que alcanzan 89 grados centígrados bajo cero, la más baja registrada en la historia del planeta.

Debido a su clima, la población de la Antártida se reduce a 1,000 personas en el invierno y 5,000 en el verano, todos ellos equipos de investigación de distintos países, aunque desde hace tiempo se ofrecen paquetes turísticos para ir a pasear al cuarto continente más extenso.

Lo más común para visitar esta región es partir desde el puerto de Ushuaia, en Argentina, y cruzar el pasaje de Drake hacia la Antártida, en un recorrido de aproximadamente dos días de navegación. Los viajes suelen ser de 10 a 21 días, para disfrutar de este lugar sin que el clima haga estragos, y así admirar la vida silvestre y los espectaculares paisajes blancos.

 

Himalaya

La cordillera más alta de la Tierra es, sin duda, uno de los lugares de más difícil acceso para el ser humano, pero también uno de los más hermosos y sorprendentes.

Esta cadena montañosa es conocida como el“ techo del mundo”, ya que cuenta con más de 100 cimas que superan 7,000 metros de altura y nueve con más de 8,000, entre ellas el Monte Everest, el pico más alto en la superficie del planeta, todas distribuidas a lo largo de cinco países: India, Pakistán, Bután, China y Nepal.

El Himalaya posee una de las condiciones más extremas en el mundo por su altura, con vientos extremadamente fuertes y falta de presión, lo que provoca enfermedades y pérdida de oxígeno en la sangre de sus visitantes. Sin embargo, la vista desde sus montañas es un espectáculo impresionante, lo que hace que cada año decenas de personas emprendan la aventura de escalar algunos de sus picos. Sin duda un viaje inolvidable. 

 


 

* Periodista por la UNAM y viajero por convicción. Ha trabajado en las redacciones de El Universal24 Horas El Insurgente. Twitter: @JvanRamos.

 

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