El chico Amarillo

¿Sabes cuál es el origen de llamar “prensa amarillista” al periodismo sensacionalista, cuyas noticias más frecuentes están relacionadas con escándalos, catástrofes, crímenes, robos y desgracias familiares, haciendo hincapié y exagerando los aspectos negativos? Su origen se ubica en los años 1895 a 1898, cuando los magnates de la prensa, Joseph Pulitzer del New York World y William Randolph Hearst del New York Journal buscaban el mayor número de ventas posibles, para lo cual crearon una tira cómica cuyo principal personaje era un niño que llevaba una camisa de dormir amarilla, la que se utilizaba para incluir los diálogos o los mensajes más importantes. Este niño rápidamente pasó a ser conocido como “el chico Amarillo”.

Aros olímpicos

Los aros olímpicos son el principal símbolo de los Juegos Olímpicos. Este símbolo está compuesto por cinco anillos entrelazados de colores azul, negro, rojo, amarillo y verde, y fue diseñado por el barón Pierre de Coubertin en 1914. A pesar de la idea popular de que cada anillo y su color representan a cada uno de los cinco continentes, esto es erróneo, pues el Comité Olímpico Internacional (COI) asegura que el verdadero significado está relacionado con los colores de las banderas de cada nación participante en los Juegos Olímpicos. El emblema fue convertido en la insignia oficial del Movimiento Olímpico y estrenado en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920, los primeros de la posguerra.

¿De dónde viene la pluma?

La pluma o bolígrafo, como se le conoce, fue creada por el periodista de origen húngaro Laszlo Biro quien, molesto por los trastornos que le ocasionaba su pluma fuente cuando ésta se le atascaba en medio de un reportaje, diseñó un prototipo de bolígrafo. Un día, mientras se registraba en un hotel, se puso a charlar con el presidente de Argentina, quien maravillado por esa forma de escribir, le ofreció residir en su país. El producto fue lanzado al mercado en el país sudamericano en 1943 con el nombre de Birome y su venta al público osciló de 80 a 100 dólares, un costo excesivo para esa época. Poco después Biro licenció su invento a Marcel Bich, fundador de la empresa francesa Bic.

La última letra

¿Sabías que la letra j fue la última en incorporarse al alfabeto, en el siglo XVI? Su origen está en el abecedario romano, donde a veces se utilizaba para indicar el carácter largo de la vocal i, pero otras ocasiones se empleaba sencillamente como una I mayúscula. Antes del siglo XVI, las palabras que ahora se escriben con j se escribían con i o con x. En las palabras con x el sonido se parecía al de sh. Por esta razón, Don Quijote era Don Quixote en las primeras ediciones. En el siglo XVIII se cambió definitivamente la letra x por la j, con algunas excepciones como en México y Texas. La pronunciación actual de la j se fijó definitivamente en el siglo XIX.

 

© Voy vengo 2016 Todos los derechos reservados - Política de Privacidad