Durante los meses en que arrecia el calor son frecuentes las intoxicaciones alimentarias, ya que las bacterias tienden a reproducirse con mayor velocidad. En este artículo te presentamos algunas recomendaciones que te ayudarán a alimentarte saludablemente y sin correr riesgos para tu salud.

 

 

La intoxicación alimentaria es una enfermedad provocada por comer alimentos contaminados. Ocurre cuando se ingiere agua o un alimento que contiene bacterias, parásitos, virus o toxinas producidas por estos microorganismos. La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria ocurren a raíz de bacterias comunes como el Staphylococcus aureus, la Escherichia coli (E coli), el Campylobacter, la Salmonella, la Shigella o las toxinas de pescados y mariscos dañados o en mal estado.

Los organismos infecciosos o sus toxinas pueden contaminar los alimentos en cualquier momento del procesamiento o de la producción, desde el cultivo, la cosecha, el procesamiento, el almacenamiento y el traslado, hasta la preparación. Si los alimentos se manipulan o se cocinan de manera incorrecta, la contaminación también puede producirse en el hogar.

La causa suele ser la contaminación cruzada, es decir, la transferencia de organismos nocivos de una superficie a otra; sobre todo con los alimentos crudos y listos para consumir (como ensaladas), ya que por no estar cocidos, los organismos nocivos no son destruidos antes de comer y pueden causar una intoxicación alimentaria que afectan a una persona o a un grupo de personas que hayan ingerido el mismo alimento. Es más común después de consumir alimentos al aire libre, en cafeterías de escuelas,en grandes reuniones sociales o en restaurantes.

Los síntomas de intoxicación alimentaria, que pueden comenzar unas horas después de haber ingerido alimentos contaminados, o días e incluso semanas después, varían según el origen de la contaminación.

En la mayoría de los tipos de intoxicación alimentaria se presentan uno o más de los siguientes síntomas: náuseas, vómitos, diarrea líquida o con sangre, dolor y calambres abdominales, y fiebre (mayor a 38°C).

Si se presenta cualquiera de estos síntomas, es importante acudir al doctor para que indique el tratamiento adecuado y para evitar complicaciones y deshidratación, ya que de lo contrario se requeriría hospitalización y líquidos por vía intravenosa. En casos extremos la deshidratación puede ser mortal.

 

Grupos de mayor riesgo

Quienes tienen mayor riesgo de padecer una intoxicación por alientos son los adultos mayores, las mujeres embarazadas, los niños en etapa lactante y los menores de cinco años de edad, así como las personas con enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión o cáncer). Lo anterior porque en estos casos el sistema inmunológico es débil, porque todavía no termina de desarrollarse, o porque está afectado por tratamientos como quimioterapia o radioterapia, los cuales reducen la respuesta inmune.

 

Consejos para prevenir la intoxicación alimentaria en el hogar

  • Realizar las compras de alimentos en lugares de confianza.
  • Lavarse las manos, los utensilios y las superficies donde se cocinan los alimentos.
  • Desinfectar frutas y verduras.
  • Mantener separados los alimentos crudos respecto de los que están listos para comer.
  • Al realizar las compras, preparar la comida o almacenar alimentos, mantener la carne de res, el pollo, el pescado y los mariscos crudos lejos de los otros alimentos (esto evita la contaminación cruzada).
  • Refrigerar o congelar los alimentos perecederos.
  • Descongelar los alimentos de manera segura (evitar hacerlo a temperatura ambiente).
  • Si se tienen dudas sobre algún alimento es mejor no consumirlo.

 

Mitos y verdades

Uno de los mitos más engañosos consiste en no consumir pescados o mariscos según la época del año, principalmente durante los meses cuyo nombre no contiene la letra “r” (mayo, junio, julio, agosto). Y es que con la llegada del verano se presentan enfermedades asociadas a la incorrecta manipulación de los alimentos, por no respetar su cadena de frío, por el lavado inadecuado de frutas y verduras, así como por el consumo de productos de mar contaminados o mal desinfectados. Sumado al aumento de la temperatura, los alimentos suelen descomponerse más rápido, sobre todo los que no tienen la debida refrigeración, como los que se venden en la calle.

Durante esos meses son comunes las enfermedades gastrointestinales, los golpes de calor y las alergias cutáneas, por lo cual se recomienda consumir alimentos bien cocinados, en lugares higiénicos, y mantenerse bien hidratados.

Además de lo anterior, en esa época se establece la veda de ciertas especies, como la barracuda o el marlín, los cuales se hallan en periodo de reproducción, y los ciclos biológicos que tienen lugar en el fondo del mar cambian, por lo cual los pescados y los mariscos pueden estar contaminados. Si uno decide consumirlos durante ese periodo, de preferencia deben ser cocidos o fritos; no cocidos con limón, porque éste no mata las bacterias que pudieran tener, lo cual podría desencadenar enfermedades gastrointestinales o virales.

 

 


 

* Nutrióloga.

 

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