Es importante que en este mes dediquemos unos minutos de nuestro tiempo para pensar cómo afectan los fantasmas financieros a nuestro bolsillo y qué podemos hacer para ahuyentarlos y alcanzar el futuro económico que queremos.

 

 

Seguramente conoces alguna versión del famoso “Cuento de Navidad” del escritor inglés Charles Dickens, en el cual se narra la noche que pasa el protagonista la víspera de esta festividad. Ebenezer Scrooge, un avaro anciano recibe tres fantasmas que le muestran claramente cómo se ha conducido en su pasado y su presente, y cómo, de seguir con ese mismo comportamiento, será su futuro.

Y aunque no lo parezca, todos en algún momento de nuestra vida nos tenemos que enfrentar a estos tres fantasmas, pero financieros.

 

Primer fantasma financiero: “el Pasado”

Nuestro pasado financiero determina muchas cosas que vivimos en el presente. A continuación te mostramos dos ejemplos:

1. No ahorrar ni invertir nos hace vivir al día, con lo cual aumentan nuestras probabilidades de endeudarnos en caso de tener algún imprevisto. Además, será un impedimento para alcanzar muchas de nuestras metas financieras.

2. Dejarse llevar por compras de impulso puede provocar que te endeudes más de lo que permite tu capacidad de pago o que dejes de pagar tus deudas, propiciando que gastes más dinero debido a las comisiones por pagos atrasados e intereses. Además, esto afectará negativamente tu historial crediticio, perjudicando tu capacidad de adquirir nuevos créditos en el futuro.

Y como estos ejemplos, hay otros malos hábitos financieros que pueden ser como cadenas que cargaremos en nuestro presente, e incluso hasta el futuro, si no hacemos algo para romperlas. Sabemos que el pasado no se puede remediar, pero darte cuenta de los errores financieros que cometiste te ayudará a poner manos a la obra en el presente para solucionarlos.

 

Segundo fantasma financiero: “el Presente”

Como ya te diste cuenta, tu presente financiero está ligado directamente con tus hábitos y decisiones del pasado, por lo que para comenzar a poner en orden tus finanzas te hacemos algunas recomendaciones.

Comienza por analizar tu situación actual. Saber exactamente qué pasa con tus finanzas te ayudará a encontrar una solución, pues no basta con decir “no tengo dinero”, “tengo muchas deudas” o “no me alcanza para ahorrar”, sino que es importante identificar las causas; por ejemplo, tienes muchos gastos hormiga, no llevas una planeación, gastas más de lo que ganas, etcétera. Para identificar las causas, comienza por elaborar un presupuesto lo más específico posible. Haz dos columnas: en la primera escribe todos los ingresos que tengas (sueldo, bonos, comisiones, pensión, aguinaldo, etcétera), y en la segunda, todos tus gastos (pago de renta o hipoteca, luz, gas, agua, comida, transporte, colegiatura, etcétera), sin olvidar incluir tus deudas.

Una vez concluido, estúdialo con detalle e identifica los rubros en que gastas más; así sabrás cuáles puedes disminuir o incluso eliminar; además, te permitirá elaborar un plan de acción para pagar tus deudas, ahorrar para cumplir tus metas e invertir en tu futuro.

Aparte de detectar los rubros en los que gastas más, es importante que identifiques los malos hábitos financieros que tengas y los elimines, pues generalmente éstos son la raíz de los problemas financieros; por ejemplo: gastar el sueldo antes de recibirlo, utilizar la tarjeta de crédito como dinero extra, no ahorrar, no establecer metas, no hacer un presupuesto, entre otros.

 

Tercer fantasma financiero: “el Futuro”

En el “Cuento de Navidad”, el tercer fantasma muestra a Scrooge cómo será su futuro si sigue por el mismo camino, el cual no es nada alentador. Imagínate cómo será el tuyo si no cambias tus malos hábitos financieros.

Recuerda que no se trata sólo de mejorar tu economía presente, sino de hacerlo para tener y disfrutar un mejor futuro. Para lograrlo te proporcionamos algunos consejos financieros que te servirán para construir el futuro financiero que deseas:

-       Dedícale tiempo a tus finanzas; elabora un presupuesto y ajústalo cuando sea necesario.

-       Ahorra y establece metas financieras medibles, alcanzables y a diferentes plazos.

-       Utiliza el crédito a tu favor; adquiere bienes de consumo duradero o para construir un patrimonio.

-       Controla tus tarjetas de crédito; evita gastar más de lo que puedes pagar.

-       Haz crecer tus ahorros mediante instrumentos de inversión que conozcas y en instituciones autorizadas.

-       No te olvides de tu futuro; realiza aportaciones a tu cuenta de ahorro para el retiro.

-       Asegura tus bienes y protege a tu familia; contrata los seguros adecuados a tus necesidades.

-       Compara diversas opciones e instituciones financieras antes de elegir productos o servicios financieros.

 

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