Jorge Luis Velarde Danache*

Cuando una persona desea disponer la transmisión de su patrimonio después de su muerte, debe hacerlo a través del testamento.

La ley establece que el testamento es un acto jurídico unilateral, personalísimo, revocable, libre, solemne, por el cual una persona capaz transmite sus bienes. Éste es válido únicamente en las formas establecidas de manera expresa en la ley, de modo que es nulo el testamento otorgado en memorias, comunicados secretos u orales, o en cualquier otro medio que no se apegue a las formas establecidas. Así pues, al señalarse la nulidad por ley de este tipo de testamentos, si usted recurre a ellos su voluntad se verá afectada y su deseo de nombrar a sus herederos se truncará, abriéndose en consecuencia la sucesión legítima mediante la cual heredarán otras personas y no precisamente quien usted decida.

Por estas razones, la mejor forma de que su voluntad quede plasmada en un documento que cumpla los requisitos que señala la ley, y que se respete su decisión de que su patrimonio será heredado por quien usted haya determinado, es que acuda con el notario público de su confianza para que lo asesore sobre la mejor forma de disponer de sus bienes después de su muerte y elabore el testamento adecuado a sus intereses y apegado a las normas legales.

Existen varias formas de otorgar testamento. La más recurrida y la más recomendable es el testamento público abierto, el cual se otorga ante notario público —un profesional del Derecho investido de fe pública que se encarga, por encomienda de la ley, de dar la forma legal a los contratos en general y a los testamentos en particular, entre otras facultades y obligaciones—.

El notario redactará por escrito las cláusulas del testamento, sujetándose estrictamente a la voluntad del testador, y las leerá en voz alta para que éste manifieste si está conforme. Si lo estuviere, firmarán la escritura que contenga el testamento, tanto el testador como el notario y, en su caso, los testigos y el intérprete, asentándose el lugar, el año, el mes, el día y la hora en que hubiere sido otorgado.

En caso de que el interesado no pueda ir a la notaría a otorgar el testamento, el notario público podrá acudir al lugar en que se encuentre, dentro de su jurisdicción legal, a fin de que ante su fe se otorgue dicho documento.

El testamento se puede otorgar en cualquier momento y es posible revocar (cambiar) el que haya otorgado con anterioridad. El notario de su confianza lo asesorará adecuadamente para proteger sus intereses.

* Notario público 150 de Matamoros, Tamaulipas (www.notariojvelarde.com).

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