Mascarillas, cremas, pastillas, terapias hormonales, antioxidantes, ayunos, tés... son sólo algunos de los “remedios” —algunos incluso peligrosos para la salud— que se usan contra el envejecimiento. ¿Pero sabías que el ejercicio es un excelente método para mantenerse joven?

 

El envejecimiento es un proceso natural que mucha gente quisiera evitar. Y es que el cambio en el aspecto físico, que incluye la aparición de canas, arrugas, dolores articulares, malestar corporal y disminución de la fuerza o la agilidad, involucra muchos cambios personales y sociales, razón por la cual en los últimos años han salido al mercado múltiples productos que prometen rejuvenecerte. Pero, ¿realmente lo hacen? ¿Existe algún otro método eficaz para este propósito?

 

¿A partir de qué edad y por qué envejecemos?

El envejecimiento comienza entre los 60 y los 65 años de edad. Existen varias teorías que lo explican, una de las más aceptadas es la teoría del “reloj molecular”, basada en que existe un tiempo de vida programado genéticamente que indica la existencia de ciertos genes del envejecimiento, mientras que otras teorías destacan la alta toxicidad de los radicales libres para las células.

 

Radicales libres

Seguramente has escuchado hablar de los radicales libres. Se trata de moléculas nocivas que se acumulan en el cuerpo y que producen estrés oxidativo, lo cual contribuye al aumento del riesgo de padecer cáncer, enfermedades cardíacas, Alzheimer, envejecimiento prematuro de la piel, etcétera.

 

¿Cómo frenar su avance?

Los radicales libres son consecuencia, en gran medida, de un modo de vida inapropiado: exceso de grasas saturadas, tabaquismo, contaminación, estrés, sedentarismo... Por lo tanto, es necesario llevar una vida lo más sana posible, para lo cual el ejercicio ha demostrado actuar como un antioxidante en nuestro cuerpo.

 

¿Todos envejecemos igual?

No. Investigaciones recientes demuestran que si bien todos envejecemos, cada persona lo hace de diferente manera y depende del estilo de vida del individuo, de sus hábitos de alimentación, de su actividad física y de las enfermedades que padezca.

Uno de los principales factores que influyen en la calidad de vida de los adultos mayores es su función muscular, la cual es necesaria para realizar las tareas cotidianas, como subir y bajar escaleras, levantarse de una silla, caminar, etcétera, por lo que mientras más fuerza tenga, menor será el riesgo de sufrir caídas que puedan provocar una fractura.

A partir de los 50 años la fuerza muscular desciende de manera significativa, principalmente debido a:

  • Descenso de la producción de hormonas anabólicas.
  • Mayor actividad de citocinas inflamatorias.
  • Pérdida del apetito.
  • Reducción de la actividad física.
  • Menor producción de IGF1.

 

Tipos de ejercicio recomendados en la edad adulta

Si bien la flexibilidad, la coordinación y el ejercicio aeróbico son importantes en el entrenamiento, realizar ejercicio de fuerza con una intensidad adecuada es fundamental para las personas mayores, ya que facilita la retención de proteínas que permiten la contracción del músculo, retrasando la pérdida de masa muscular y de fuerza asociada al envejecimiento.

 

Efectos hormonales del ejercicio

El ejercicio, principalmente asociado a la fuerza, aumenta la liberación de ciertas hormonas, como la testosterona, el cortisol, el IGF1 y la hormona de crecimiento. Su efecto anabólico permite sintetizar colágeno, músculos y renovar las células en el ser humano, convirtiendo el ejercicio en el mejor método antienvejecimiento, además de mejorar la intolerancia a la glucosa que presentan muchas personas mayores.

Las personas con obesidad, estrés, cansancio y falta de sueño liberan menor cantidad de hormonas de crecimiento y no obtienen el desarrollo anabólico buscado.

 

Programas de ejercicio aeróbicos

El beneficio que genera el ejercicio de resistencia bien dosificado también mejora la condición física y optimiza el porcentaje de grasa, principalmente la que se encuentra alrededor de nuestros órganos, como el corazón, el hígado, los riñones, etcétera, la cual es más dañina y tiende a presentarse en mayor proporción con el envejecimiento. Por lo tanto, ejercitarse con frecuencia es fundamental para evitar una muerte temprana y hacer lucir a nuestras arterias y órganos internos mucho más jóvenes.

 

 


 

* Médico especialista en medicina del deporte. Contacto: www.fitmed.com.mx y @fitmedmx.

 

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