Entrenar a un perro puede ser una tarea fácil si le dedicamos un ratito diario para que nuestra mascota refuerce su aprendizaje. Te invitamos a conocer el entrenamiento canino en tres fases —obediencia, guardia y protección, y agilidad— y los ejercicios que tu perro debe ejecutar para ser un compañero educado.

 

Para comenzar el entrenamiento de tu perro, debes tener a la mano una correa de cuero de 1.50 metros de largo, un collar de castigo y una pechera.

 

Obediencia

Esta etapa es la más importante del entrenamiento, ya que depende del grado de obediencia de tu perro a tus órdenes, que logre alcanzar las metas durante las otras dos fases.

- Orden de caminar a tu lado. Debes tomar la correa con la mano izquierda y sólo hacer unos cuantos dobleces para poder soltarlos en algún momento. Tu perro debe caminar a tu lado sin que tenses la correa. Si se adelanta o se atrasa, jala la correa hacia abajo y hacia ti, diciendo: “Junto”. Al detenerte debes decir: “Alto” y jalar la correa hacia atrás y hacia abajo. Inmediatamente presiona la parte posterior de tu perro hacia abajo y haz que se siente, diciéndole: “Siéntate”. Para seguir caminando, da un pequeño tirón a la correa y dile: “Adelante”. Una vez que domine este ejercicio, enséñale a dar vuelta pegado a ti, y después ordénale que permanezca sentado. Cuando aprenda a sentarse, jalarás la correa hacia el suelo y, pisándola, le darás la orden: “Abajo”. El perro deberá echarse y a continuación le dirás: “Quieto”. Conforme el perro realice estos ejercicios sin forzarlo, podrás cambiar la correa por una cuerda y más adelante por un hilo delgado, con la finalidad de que “piense” que sigue amarrado, hasta que ya no uses nada que lo detenga. Para llegar a este nivel el perro debe permanecer siempre a tu lado; aunque existan distracciones no debe separarse más de medio metro de tu pierna.

- Orden de llamado. Inicialmente debes colocar al perro delante de ti, con la correa puesta. Haz que se siente y aléjalo de ti lentamente sin dejar de verlo. Al llegar al límite del largo de correa, llámalo por su nombre y ordénale: “Ven”. Jala la correa, y cuando el perro llegue hasta ti dale la orden: “Sentado” o “Abajo”, y enseguida: “Quieto”. Acto seguido le dirás: “Junto”, jalarás la correa, y lo harás pasar por detrás de ti para que quede de tu lado izquierdo. A continuación, le ordenarás: “Sentado”. Al igual que en el ejercicio de caminar, debes utilizar correas cada vez más largas para que la distancia cuando lo llames sea mayor. Cuando tu mascota haya alcanzado un nivel en el que no necesite la correa, pasarás al ejercicio de aport, o “tomar” y “soltar”; doblarás la correa, darás la orden: “Sentado”, y con cuidado harás que el perro tome la cuerda con el hocico, diciéndole: “Aport”. Dejarás que conserve la correa en el hocico unos segundos y la tomarás de nuevo, dándole la orden: “Suelta”. Poco a poco tu perro aprenderá estas dos órdenes, que serán muy importantes para la siguiente etapa.

 

Guardia y protección

Esta etapa debe ser guidada por un profesional, ya que el perro debe tener un entrenamiento completo de obediencia, mantenerse en equilibrio y ser sociable, lo cual lo ayudará a identificar una situación de peligro. Para llevar a cabo este ejercicio es indispensable utilizar el collar de castigo y la pechera.

Nuestro entrenador utilizará un gran traje, un tubo grueso de tela y una vara. Se acercará al perro, que tendrás asegurado con la pechera y la correa. Es importante que lleves una correa corta, o maniqueta, para que, en caso de que sea necesario, puedas sujetar al perro con el collar de castigo y retirarlo del ejercicio. Inicialmente el perro morderá el tubo de tela, el cual será azotado por el entrenador. Acto seguido darás la orden al perro: “Ve” o “Ataca”, o cualquier otra palabra clave, que utilizarás durante todos los ejercicios. Cuando el entrenador lo indique, darás la orden: “Soltar”. Él moverá la vara haciendo mucho ruido y caminará en forma dominante frente al perro. Tú deberás detener a tu perro inclinando el cuerpo hacia él y dando la orden con la palabra que has escogido. Cuando el perro muerda, darás la orden: “Soltar”. El entrenador deberá hacer que el perro olfatee el traje sin traerlo puesto, porque debe entender que el traje no es el que ataca, sino la persona que lo porta. También debe permitir que personas que el perro conozca y con las que tenga afinidad y apego utilicen el traje y los olfatee.

Poco a poco, el entrenador se colocará a mayor distancia para que tú puedas soltar al perro. Debes seguirlo de cerca para poder sujetarlo de nuevo y dar la orden: “Soltar”.

Con el tiempo el entrenador recurrirá a otra persona para fingir un ataque en tu contra: se colocarán uno frente al perro y el otro atacándote; al dar la orden el perro debe evitar a la persona con el traje que tiene enfrente e irá de inmediato a donde tú sufres el ataque. Al principio debes dar la orden, pero después el perro debe estar lo suficientemente atento para que no necesite tus indicaciones para ayudarte.

 

Agilidad

Esta fase debe ser como el recreo para tu perro: un ejercicio para relajarse y divertirse. En esta etapa tu mascota debe conocer bien tus órdenes y tenerte apego y confianza. Los elementos que se utilizan en esta fase son los siguientes: túnel, zigzag, escalera con plano inclinado, valla de salto y sube y baja.

En el túnel, debes ponerte del lado opuesto adonde comienza para llamarlo y hacerlo que pase por él; al principio le dará miedo pasar por el túnel, pero poco a poco lo hallarán divertido y pasarán a través de él sólo con hacerle la seña de que entre. Tanto en el zigzag como en la valla de salto al principio deberás pasar con él, para que entienda qué quieres que haga; poco a poco lo hará solo.

En escalera con plano inclinado los niveles de inclinación deberán ser graduales, ya que al principio tu perro puede temer a las alturas. Debes tener cuidado de que no caiga y darle mucho afecto, caminando muy pegado a él para que se sienta seguro. Finalmente, el sube y baja es el ejercicio más difícil, ya que al sentir el movimiento puede reaccionar bruscamente. En este ejercicio necesitas que alguien te ayude a balancearlo.

Te recomendamos que te acerques a la Federación Canófila Mexicana para investigar qué escuelas y qué entrenadores son los más adecuados para dominar estos ejercicios.

 


 

* Protectora independiente de animales sin hogar desde hace más de 20 años.

 

 

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