México es un país rico en cultura, tradiciones, historia y naturaleza, elementos que atraen cada año a millones de turistas extranjeros. Pero hay otra joya mexicana que fascina a los viajeros internacionales y locales: la comida.

 

 

La gastronomía mexicana es una de las más reconocidas a nivel mundial. Incluso en 2010 la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) la declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. A continuación te presentamos algunos de los platillos más representativos de cada uno de las entidades federativas, para abrir apetito y emprender un viaje delicioso. ¡Buen provecho!

 

Aguascalientes

El estado más pequeño del país tiene una gran tradición culinaria, en la que destaca el pozole de lengua estilo Aguascalientes, cuya diferencia de la gran variedad de pozoles que se pueden encontrar en el país es que se hace con un grano de maíz más grande llamado cacahuacintle, con más fibra y un sabor delicioso.

 

Baja California

Hay dos cosas que se deben probar cuando se visita este estado: la primera es la langosta, ícono gastronómico de la entidad por su carne suculenta, la cual se acompaña de arroz, frijoles y tortillas de harina; la segunda es el vino del Valle de Guadalupe, reconocido entre los mejores del mundo.

 

Baja California Sur

Otro estado que ofrece una rica cocina a base de pescados y mariscos. Los Cabos es conocido como “la capital mundial del marlín”, una especie que se puede comer ahumada, en tostadas, enchilada, en tacos y de una infinidad de maneras.

 

Campeche

No se puede visitar Campeche sin probar el pan de cazón, un platillo que se presenta de manera similar a la lasagna, pero que para su preparación requiere tortillas, carne de cazón, frijoles negros y salsa de jitomate con chile habanero. Una deliciosa tradición del sureste mexicano.

 

Chiapas

Aquí los tamales se encuentran por todas partes. El más representativo del estado es el de chipilín, que es una planta silvestre muy utilizada en los guisos regionales. Para este platillo se revuelve la hierba con la masa y se rellena de pollo o queso. ¡Una delicia!

 

Chihuahua

Lo clásico en Chihuahua son los burritos: tortillas de harina enrolladas y rellenas de algún guiso. Los de carne de res con papas y chile rojo, conocidos como “colorados”, son los más comunes. No olvides acompañar este platillo con una cerveza.

 

Coahuila

Fiel al gusto norteño, en Coahuila no puede faltar la carne asada, la cual puede comerse en tacos o en un plato, acompañada de guarniciones también muy tradicionales en el estado, como son los frijoles charros, las cebollitas cambray, el guacamole o la salsa molcajeteada.

 

Colima

Entre los platillos colimenses más representativos están los sopitos: pequeñas tortillas fritas en manteca que se pueden encontrar rellenas o cubiertas con picadillo y bañadas en salsa de tomate y jugo de carne. Se acompañan con cebolla, lechuga, rábanos y queso añejo o cotija.

 

Ciudad de México

En la capital del país se pueden encontrar todos los platillos nacionales, pero si algo impera en la más grande metrópoli de la nación son los tacos al pastor, un suculento platillo de carne marinada con especias y achiote cocinada a fuego directo. Un deleite para cualquier paladar.

 

Durango

El caldillo durangueño es el rey en la cocina de este estado. Se trata de un caldo de carne seca de res, al que se le da sabor con chiles y comino. Es una receta representativa de la entidad, de ahí su nombre, y por lo regular se acompaña con tortillas hechas a mano.

 

Estado de México

Hay un alimento característico de esta tierra que es famoso en todo el país: el pambazo. La clásica telera rellena de papa y chorizo, bañada en salsa de guajillo, es un orgullo mexiquense. Por lo regular se acompaña de lechuga, aguacate y queso.

 

Guanajuato

La cuna de la independencia lo es también de las enchiladas mineras, un platillo compuesto de tortillas fritas rellenas de queso y bañadas en salsa de chile guajillo, acompañadas de papas y zanahorias. Un manjar que sobresale en la vasta cocina guanajuatense.

 

Guerrero

El pescado a la talla es una tradición en el estado, que es un huachinango untado con mayonesa, sal y adobo de guajillo, el cual se cocina a las brasas en una parrilla doble hasta que esté bien dorado. Éste se come por lo regular con tortillas y rodajas de tomate y cebolla.

 

Hidalgo

Se dice que la mejor barbacoa es la del estado de Hidalgo, donde se envuelve en una penca de maguey y se cocina con leña en un pozo, lentamente, lo que le da un sabor y una textura peculiares. No hay mejor manera de comerla que en un taco, con limón, cebolla, cilantro y salsa.

 

Jalisco

La tierra del tequila es también de la birria y las tortas ahogadas, que no son más que un bolillo relleno de carnitas de puerco y sumergido completamente en una salsa de chile de árbol, tomate y especias.

 

Michoacán

Y si hablamos de carnitas, no hay como las michoacanas. Es carne de cerdo frita en su propia manteca que se prepara por lo regular en un cazo de cobre. La forma tradicional de servirlas, y casi única de comerlas, es en tortillas de maíz, con cebolla, cilantro y salsa.

 

Morelos

¿Quién no ha oído hablar de la cecina de Yecapixtla? Es carne de lomo de res en tiras grandes saladas y oreadas, que puede ser natural o enchilada. La mejor manera de comerla es, efectivamente, en taco, con aguacate, frijoles y salsa al gusto.

 

Nayarit

Si hay un platillo típico de Nayarit es el pescado zarandeado, que se asa y se ahúma con carbón de leña, previamente marinado con una salsa de limón con soya y chile. Tradicionalmente se sirve con rodajas de tomate, cebolla y pepino.

 

Nuevo León

En la cocina regia el mandamás es el cabrito, el cual se puede preparar de distintas formas: al pastor, guisado en salsa, en su sangre —estilo conocido como fritada— y horneado. Por lo regular se come con tortillas, salsa molcajeteada y una rica cerveza.

 

Oaxaca

Entre la gran variedad de platillos en el estado sobresale el mole negro, una receta que destaca por su cantidad y su diversidad de ingredientes, así como por la complejidad de su elaboración artesanal y, claro, por su exquisito sabor.

 

Puebla

No hay platillo más representativo de Puebla que el chile en nogada, el cual incluso es casi un símbolo nacional. La receta, laboriosa y compleja, sólo puede disfrutarse entre agosto y septiembre, mes de fiesta nacional.

 

Querétaro

El nopal en penca sobresale en la variada cocina queretana. Está relleno de nopales, chiles, ajo, cebolla y orégano, asado y servido con aguacate, queso y pico de gallo.

 

Quintana Roo

Aquí acostumbran preparar pescados como pargo o mero, marinándolos en achiote y naranja agria, para cocinarlos a las brasas y servirlos en una hoja de plátano. Esta receta es conocida como Tikin Xic, tradicional de la región.

 

San Luis Potosí

Las enchiladas potosinas son el platillo por excelencia del estado. La masa con la que se hacen las tortillas se mezcla con chile ancho molido, éstas se rellenan con queso en salsa verde y se fríen en manteca de puerco, para servirlas después con queso espolvoreado, cebolla picada y guacamole.

 

Sinaloa

A lo largo de todo el estado no hay lugar donde no se pueda encontrar el aguachile, receta emblemática de la cocina sinaloense hecha con camarones en salsa de chile serrano, cilantro y limón, con rebanadas de pepino y cebolla morada.

 

Sonora

Si algo hay que reconocerle a este estado son sus postres: un delicioso mosaico de panes y dulces que maravillan a cualquier paladar. Pipitoria, jamoncillo, calabaza en miel, cacahuate tostado y pastel de elote son sólo algunos ejemplos de la dulzura sonorense.

 

Tabasco

El platillo tabasqueño más famoso es el pejelagarto, un pez común del estado que por lo regular se prepara asado, al mojo de ajo o guisado en chirmol, una salsa a base de semillas de calabaza. Su sabor es similar al del cazón y se come con tortillas y salsa.

 

Tamaulipas

La tampiqueña es el guiso más representativo del estado. Se trata de una carne asada acompañada de enchiladas, rajas con elote, guacamole, frijoles refritos con manteca, queso fresco de rancho espolvoreado y totopos.

 

Tlaxcala

Esta entidad es privilegiada porque ofrece uno de los alimentos más famosos de México: los escamoles, conocidos como el “caviar mexicano”. Desde tiempos prehispánicos en el estado se cocinan fritos con mantequilla y epazote, o también se revuelven con huevo.

 

Veracruz

Aquí sobresale el pescado a la veracruzana, un sabroso guiso, que es un filete cocinado con cebolla, ajo, jitomate, aceitunas, pimiento morrón y chile güero, el cual se sirve con arroz blanco y unas gotas de limón. ¡Una delicia!

 

Yucatán

Es un estado rico en platillos, pero el más famosos es, sin duda, la cochinita pibil: carne de puerco deshebrada y cocinada en achiote y naranja agria. Se puede comer en torta, tostadas o tacos, pero siempre acompañada de rajas de cebolla morada y salsa de chile habanero.

 

Zacatecas

El platillo típico del estado es el asado de boda, que se elabora con lomo de cerdo troceado y frito, aderezado con una salsa de chiles anchos rojos, dorados en manteca, que se acompaña con rebanadas de cebolla cruda y sopa de arroz. Una verdadera fiesta para los sentidos.

 


 

* Periodista por la UNAM y viajero por convicción. Ha trabajado en las redacciones de El Universal, 24 Horas y El Insurgente.

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