Latinoamérica se caracteriza por ser una enorme región que atrae a los visitantes por los colores de sus paisajes, de sus ciudades y de sus pueblos, así como por los ritmos de su música, por la alegría de su gente y por los sabores de su comida. Y si hay un país con todas estas virtudes, ése es Colombia.

 

 

Ubicada en el extremo norte de Sudamérica, Colombia es una nación que maravilla por su riqueza natural, cultural, histórica, arquitectónica, musical y gastronómica.

El turismo es una actividad muy relevante del país sudamericano, pues representa casi 4 por ciento de su economía, y no es de sorprender por los paradisiacos destinos con los que cuenta.

Colombia limita al oriente con el mar Caribe, lo cual la dota de playas de arena blanca y aguas turquesas que son el deleite de miles de viajeros.

Este recorrido puede empezar a 700 kilómetros al norte de la costa continental del país, en San Andrés y Providencia, un archipiélago localizado frente a las playas de Nicaragua, cuyas aguas cristalinas y cayos paradisiacos atraen a miles de turistas cada año. Para llegar ahí la mayoría de las ciudades colombianas cuenta con vuelos directos.

Pero sin duda el mejor destino turístico del Caribe colombiano es Cartagena de Indias, ciudad que fuera uno de los puertos más importantes del virreinato de España en el siglo XVI. De esa época data la mayoría de las construcciones de su casco viejo, el sitio más visitado de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984.

En en seno de su antigua muralla esta ciudad guarda grandes tesoros, como casas coloniales de múltiples colores, famosas por sus portones y sus balcones; pequeñas plazuelas, iglesias y cúpulas de estilo renacentista, y callejuelas donde hoy se encuentran restaurantes, bares, hoteles y galerías.

Pero la costa atlántica de Colombia también posee destinos tan variados como el Parque Tayrona, con playas semivírgenes, grandes montañas, importantes reservas naturales y diversos vestigios arqueológicos, un lugar para aventureros; o bien, como Barranquilla, una de las metrópolis más importantes del país que atrae a millones de viajeros de negocios pero también a fiesteros que llegan entre febrero y marzo de cada año para disfrutar su carnaval, considerado el evento cultural más importante de la nación.

A dos horas al sur de Barranquilla se encuentra un pequeño poblado que ha cobrado renombre mundial, visitado cada año por miles de amantes de las letras: Aracataca, lugar donde nació el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.

Desde hace muchos años, esta pequeña localidad con poco más de 40,000 habitantes se ha vuelto uno de los principales destinos de culto del país sudamericano. Sus calles con murales de mariposas amarillas y remembranzas de la mítica Macondo, ciudad inventada por el escritor, son el sueño de miles de sus lectores de todos los rincones del planeta.

Pero la región caribeña no es la única atractiva de Colombia. La costa occidental, bañada por las aguas del océano Pacífico, es una zona rica de parques naturales, ideales para el ecoturismo, así como de bahías con espectáculos asombrosos, como el avistamiento de ballenas.

Entre los principales destinos de esta región están Bahía Solano, donde además de playas se puede visitar el Parque Nacional Los Katíos, en el que habitan más de 700 especies de reptiles, aves, mamíferos y peces. Los avistamientos de especies, los grandes paisajes, los atardeceres espectaculares y actividades como la liberación de tortugas vuelven único este lugar.

A unos kilómetros al sur, cruzando el Parque Nacional de Utría, está Nuquí, otra bahía rodeada enteramente por la naturaleza pero con la infraestructura suficiente para disfrutar actividades como el senderismo, la pesca, el avistamiento de ballenas y, para los aventureros, el surf.

Al sur de la costa del Pacífico, a 35 kilómetros mar adentro, se halla uno de los tesoros naturales más importantes de Colombia: la Isla Gorgona, una extensión de tierra de 26 kilómetros cuadrados que pasó de ser un centro penitenciario entre 1960 y 1984 a convertirse en un parque natural para realizar actividades como senderismo, avistamiento de aves, snorkel, buceo e investigaciones científicas, entre otras.

En su interior, Colombia también tiene mucho qué ofrecer. La orografía del país, lleno de montañas, hace que los traslados entre sus ciudades sea largo, aunque los destinos a los que se llega valen mucho la pena. No obstante, el país cuenta con una red aeroportuaria y conexiones que vuelven más sencillos los trayectos.

Bogotá, la capital del país, es el principal destino turístico de Colombia. Casi todos los viajeros pasan por la ciudad, ya sea para pasar unos días ahí o para concectarse con otras urbes. Su oferta turística es vasta: museos, parques, iglesias, plazas, centros nocturnos, restaurantes, bares, teatros y monumentos históricos hacen de Bogotá una de las capitales más atractivas de América Latina. Además, es el punto de encuentro de la nación entera, pues todas las culturas del país tienen cabida en la capital, desde la gastronomía de la zona cafetera hasta el turismo de la región caribeña, pasando por el legado artesanal de Boyacá y la fiestas típicas del Valle del Cauca.

Sin duda un punto obligado es el barrio de La Candelaria, en el centro histórico, donde se pueden admirar casonas de la época de la Colonia envueltas en un ambiente bohemio único en la mítica plaza del Chorro de Quevedo.

Medellín, conocida como la Ciudad de la Primavera por su clima que promedia 24 grados centígrados todo el año y por su exuberante vegetación, es una metrópoli que cautiva. Pese a que hace unas décadas fue considerada la ciudad más violenta del mundo, debido al imperio que instituyó Pablo Escobar, hoy en día es una urbe que vive de la cultura y el entretenimiento.

En el centro de la ciudad se pueden admirar las esculturas de Fernando Botero, uno de los principales artistas plásticos colombianos de los últimos tiempos. Además, sus museos y sus plazas están plagados de obras de corrientes artísticas de distintas épocas.

Medellín también es famosa por la Feria de las Flores, un festival que se realiza durante las primeras semanas de agosto, reconocido a nivel mundial por la gran variedad de flores que presenta. A poco más de dos horas de camino, al oriente de la ciudad, se encuentra Guatapé, un pintoresco pueblito que por sí solo es muy atractivo, pero que es famoso por la Piedra del Peñol, un imponente monolito de 220 metros de altura que constituye un reto para los visitantes que se animan a subir a su punta y cuyo premio es el disfrute de una espectacular vista del valle y del lago artificial que rodea la zona.

Pero si hay una ciudad donde Colombia late es Cali, al suroeste de Bogotá, conocida como la capital de la rumba.

Durante el día se pueden visitar sus barrios, museos, restaurantes e iglesias, entre las cuales destaca la catedral neoclásica de San Pedro, en cuyo interior alberga pinturas de la Escuela de Quito.

También es imperdible visitar el monumento a Cristo Rey, una estatua de 26 metros de altura ubicada en el Cerro los Cristales, al occidente de la ciudad, desde donde se puede observar una espectacular panorámica de Cali.

Por las noches, la ciudad se convierte en una fiesta en los bares y centros nocturnos que pululan en los barrios céntricos de esta capital.

Colombia cuenta con una diversidad de destinos para todos los gustos, los cuales se pueden recorrer disfrutando la riqueza gastronómica del país, con platillos tradicionales que funden las herencias española, indígena y africana con el toque moderno de la actual tradición nacional. El arroz atollado, las empanadas vallunas, las arepas, la bandeja paisa, el sancocho de gallina, el asado santafereño, la sopa de tortillas, el aborrajado valluno, la carne oreada y la crema de choclo son sólo algunos de los platillos que se pueden degustar durante la visita a ese colorido país.

 

 


 

* Periodista por la UNAM y viajero por convicción. Ha trabajado en las redacciones de El Universal24 Horas El Heraldo de Mexico. Instagram: @jvanramos.

 

© Voy vengo 2016 Todos los derechos reservados - Política de Privacidad