Muchas veces la costumbre, la falta de presupuesto para invertir en ropa o el acelerado ritmo en el que vivimos hace que el atuendo laboral se convierta en un uniforme que no comunica todo el potencial de nuestro talento. Para evitar caer en esta situación, sigue las prácticas recomendaciones que te ofrecemos y haz de tu atuendo laboral un instrumento a tu favor.

 

 

A veces vestirse igual que los demás te mantiene a salvo de las críticas, pero también te hace parecer una persona conformista, sin ambiciones ni metas. Y eso, en el entorno de una empresa, simplemente no te ayuda a destacar. La perfecta indumentaria laboral es la que revela tu individualidad, pero de una manera sutil, que resulte acorde con el ambiente en el que te desempeñas en tu profesión u oficio. Considerando lo anterior, te presentamos cinco estilos de vestir que te servirán de guía para comenzar el año proyectando una imagen más asertiva en el trabajo.

 

1. Ejecutivos

Probablemente los ejecutivos sean los que mayor presión tengan en su apariencia laboral porque al estar en la cima son quienes marcan la pauta a seguir. Mujeres y hombres requieren outfits que, además de presentarlos como bien vestidos, los empoderen. Para los miembros del sexo femenino que se manejan a este nivel es importante que no caigan en la trampa de utilizar una versión femenina del traje masculino. Eso quedó atrás, en la década de 1980. Ahora la mujer ejecutiva debe ser un ejemplo de feminidad, con vestidos elegantes y lujosos zapatos de tacón que no les quitan su carácter de “damas de hierro”. Su joyería debe ser fina, pero sin caer en la ostentación, al igual que sus bolsos. Para los hombres no hay otra opción que los trajes, por excelencia el atuendo del poder, y en la medida en que puedan permitírselo, éstos deben ser de calidad superior, idealmente hechos a la medida. Es deseable poner especial atención a los zapatos. Invertir en marcas de lujo es esencial. Lo mismo ocurre con el reloj, ya que éste es la única joya que luce el hombre ejecutivo.

 

2. Empleados

Si te encuentras en un trabajo formal con horarios fijos, seguramente requieres cumplir con cierto código de vestir: hombres y mujeres deben tener una buena presentación. Lo cierto es que este protocolo tradicional es muy aburrido, por lo cual es necesario darle un refresh. Así, recomendamos a las mujeres que no se conformen con el traje sastre y que prueben las faldas con blusas muy femeninas pero serias, nada que sea provocativo. Eso es bien visto en la oficina. Asimismo, pueden combinar el saco con pantalones y un bonito suéter o, incluso, una camiseta, pero de buen material y con algún detalle discreto. Ahora bien, no siempre los tacones son lo más elegante. Si son muy llamativos pueden desentonar con el ambiente laboral, así que deben añadir a su outfit profesional zapatos de piso de modelos elegantes y femeninos. Éstos le ponen clase al conjunto, además de que son mucho más cómodos. Los hombres están obligados a vestir traje y corbata, pero a éstos se les puede dar un toque de modernidad. Por ejemplo, se pueden usar suéteres atractivos bajo el saco para darle vida al atuendo, así como vestir tanto corbatas como camisas de colores alegres que iluminen el rostro del hombre. También es importante llevar accesorios modernos, como una maleta urbana.

 

3. Freelance o autoempleados

Cada vez hay más personas que generan su propio empleo, pero el hecho de que no pertenezcan a una empresa no quiere decir que estén exentos de lucir una buena presentación. De hecho, el freelance tiene que comunicar más con su apariencia, puesto que se vende así mismo, por lo que cuidar su imagen es esencial. Normalmente, a las mujeres que trabajan bajo esta modalidad se les recomienda tener una “elegancia desenfadada”, jugando con prendas formales y semiformales en el mismo outfit. Por ejemplo, pueden optar por llevar un elegante vestido con una chamarra casual y un bolso espectacular. Es muy importante invertir en buenos accesorios, ya que zapatos, bolsos y joyería potencializan la imagen de la mujer, haciéndola parecer una persona de éxito. Lo hombres, por su parte, pueden presentarse al público usando jeans con una camisa sin corbata, pero con un saco de la más fina calidad, acompañado de un excelente par de zapatos y un lujoso reloj de pulsera, pues estos detalles hacen la diferencia.

 

4. Creativos

Ya sea dentro de una empresa o por cuenta propia, los creativos son aquellas personas que, como su nombre lo indica, son especialistas en la creatividad y por eso necesitan libertad para expresarla en su forma de vestir. Sean diseñadores, músicos, cineastas, actores, arquitectos, publicistas y demás profesiones en que la creatividad es fundamental, para ellos no existen más protocolo del vestir que su propia sensibilidad. Existe un amplio espectro de vestir en este grupo, por lo que es difícil sugerir reglas precisas. Lo único que se les puede decir es que ser diferente no significa ser descuidado: la comodidad no está reñida con la elegancia. Ellas pueden utilizar un par de zapatillas clásicas y chaquetas cortas que le den un toque profesional a su apariencia. Ellos no deben descartar una chaqueta de buena calidad que eleve su estilo y les permita ser libres, pero sin estar fuera de contexto.

 

5. Oficina en casa

Quienes trabajan en el hogar, las amas de casa incluidas, muchas veces descuidan su apariencia. Pero no deberían acostumbrarse a vivir siempre en “fachas”. Es recomendable que estas personas no se encajonen en la comodidad de los jeans, las camisetas y las sudaderas. Ellas pueden invertir en chaquetas de piel y zapatos tenis de moda, distintos de los que se usan para hacer deporte. Por su parte, ellos también deben sustituir la mezclilla por opciones casuales y cómodas pero que luzcan más serias, como los pantalones khakis, las camisas deportivas y los sneakers, esto es, el calzado que oscila entre lo deportivo y lo formal, además de una chamarra de piel, de gamuza o de lona, pero que sea de buena calidad.

 

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