Evan Marc Katz*

Para muchas personas que siguen solteras, la expectativa no realizada de tener una pareja se convierte en frustración. ¿Dónde radica el secreto para conseguir compañía? ¿Simplemente es cuestión de suerte o podemos hacer algo para remediarlo? Aquí te ofrecemos algunos tips para el momento de buscar a tu otra mitad.

Como entrenador en citas, paso mucho tiempo tratando de administrar las expectativas de la gente. Sí, todos queremos amor. Sí, todos lo merecemos. Y mientras no lo encontremos, es común que nos sintamos frustrados, que lamentemos la falta de buenas opciones, que sintamos celos cuando nuestros amigos han conseguido una relación o que experimentemos dolor cuando alguien que nos gusta no nos corresponde. Aun así, si ya estás cansado de la montaña rusa emocional que acompaña a la vida de una persona soltera, hay formas para afrontar y aceptar el hecho de que encontrar el amor es una cuestión en la que también interviene la suerte y que implica estar en el lugar y en el momento adecuados. Aquí encontrarás algunos conceptos que debes tomar en cuenta mientras te topas con tu alma gemela.

Apuntar hacia las estrellas toma tiempo

Yo vivo en Hollywood. Cuando era más joven y frecuentaba los bares, conocí a actrices que se mudaban a Los Ángeles para convertirse en la nueva Julia Roberts —lo cual ciertamente no es un crimen—. Entonces ellas me platicaban sus planes y yo descubría que estaban condenadas al fracaso. “Si no soy famosa para el próximo año —sentenciaban— me regresaré a casa.” Esto lo decían como si darse 12 meses para convertirse en una celebridad fuera un periodo de tiempo razonable. Por fortuna, enamorarse no es una experiencia tan excepcional como el superestrellato, pero sí requiere un tiempo razonable, y esto debe ser considerado. ¿Cuántas veces en la vida has estado enamorado de verdad? Probablemente puedas contarlas con los dedos de las manos. Vamos a reflexionar: digamos que estás en tus cuarenta, que llevas cuatro amores en tu registro y estás consternado porque hace dos meses te inscribiste en una página de internet para solteros y aún no has encontrado a nadie. Ponlo un poco en perspectiva: si has logrado encontrar a alguien especial cada varios años, entonces tienes mucha suerte, lo cual significa que habrá bastantes citas de por medio para lograr tu objetivo. Así es la vida… y está bien.

Jugando a la lotería: ¿cuáles son las probabilidades?

Hay tres cosas que pasan en cualquier relación: tú dejas a alguien, alguien te deja a ti, o ambos viven felices para siempre. Como la última opción sucede muy, muy, pero muy poco, ¿por qué nos sorprendemos y nos enojamos cuando nuestras relaciones no funcionan? Imagina que compras un boleto de lotería y que después pierdes la fe por no haber ganado nada; exactamente de esto es de lo que estamos hablando. No digo que debes ser insensible y resignarte en las cuestiones emocionales como las citas; sólo creo que necesitamos aceptar que, aunque no nos guste, las cosas pueden no funcionar. Thomas Alva Edison lo dijo claramente cuando inventó el foco. “No he fallado, he encontrado 10,000 maneras de cómo no funciona.” De hecho, tener citas es como jugar a la lotería. No olvides el lema más popular de la lotería: “¡Tienes que entrar para ganar!” Rendirse es una mala opción.

Colocando el estándar en alto: muy pocos lo alcanzan

Recorre 100 fotografías en una página de encuentros en internet, con personas de tu interés que vivan en tu área. Después responde las siguientes preguntas: ¿qué porcentaje encontraste de personas físicamente atractivas? ¿Qué porcentaje tenía información que te haya llevado a pensar que te gustaría tener una conversación con ellas? ¿Qué porcentaje cumplió con tu lista básica de cualidades: altura, peso e ingreso? ¿Con qué porcentaje de la gente que conociste en persona tuviste química? Asumiendo que una persona cumple con todos los requisitos anteriores, ¿qué porcentaje de estas personas sienten lo mismo por ti?

Los resultados de este ejercicio tienden a ser reveladores. Lo más probable es que encuentres que el porcentaje de personas que cubren todos (o la mayoría) de tus requisitos es muy bajo. Estamos hablando de menos de 5%. Esto no es un juicio para nadie, sino sólo una forma de ilustrar lo alto que solemos colocar los estándares cuando buscamos una pareja adecuada. Dado lo anterior, es razonable pensar que la mayoría de las personas no son “la adecuada” y que un porcentaje aún menor tienen potencial para ser nuestra pareja de por vida.

Ninguna de éstas debe ser una razón para desesperarse. Millones de personas se enamoran y se casan cada año, y decenas de miles lo hacen mediante citas en línea.

Con frecuencia veo a personas buenas y optimistas que se colapsan bajo el peso de sus propias expectativas. No hay nada malo en tener grandes pretensiones cada vez que conoces a alguien que te gusta. Pero aun cuando pienses que hay algo bueno en la relación, recuerda: esta persona también tiene que pensarlo bien, pues ambos deben ser compatibles y estar disponibles para una relación de largo plazo. Ambos deben estar dispuestos a intentar hacer que la relación funcione para el resto de sus vidas.

Enamorarse es como buscar oro; se hace un gran esfuerzo para obtener una pequeña recompensa... hasta que finalmente lo logras. Pero cuando hablamos de cosas tan importantes del corazón, ¿acaso tenemos una opción diferente a ser perseverantes? Lógicamente, la naturaleza del amor es que es poco común. Si pudieras ir a la tienda de la esquina y comprarlo por diez pesos, no tendría mucho valor. Entonces hazte un favor y no te frustres cuando la aguja en un pajar sea, en realidad, una aguja en un pajar.

* Asesor de Match.com y autor de Por qué aún eres soltero: cosas que amigos cercanos te dirían si prometieras no enfadarte.

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