Numerosas historietas tienen como protagonistas a perros, gatos, patos, ratones, tortugas y muchas otras especies animales. No importa cuál sea tu historieta favorita y si la disfrutas en los medios electrónicos o en los medios impresos. Lo importante es reconocer que los animales son parte de nuestra cotidianidad y pueden ofrecernos grandes lecciones plenas de amor y sabiduría.

 

 

Todos hemos disfrutado un momento de relajación leyendo alguna historieta. Cuando éramos niños, los domingos buscábamos en el periódico, en la sección de las caricaturas, a nuestros personajes favoritos —algunos de ellos animales— que nos contaban sus aventuras en el mundo de los seres humanos.

Los cómics se definen como la representación gráfica de alguna acción, la cual tuvo su origen en los relieves y las pinturas egipcios y griegos que representaban la vida de los habitantes de esas culturas remotas. Algunas de esas obras se encontraban en bloques de piedra, formando una tira que seguía una secuencia.

Las primeras representaciones de animales en esos materiales estaban inscritas en cilindros de arcilla, esto es, recipientes utilizados para guardar la cosecha.

Con el paso del tiempo y el nacimiento de la imprenta, también surgió la historieta política, que se distribuía en las calles. En 1844 comenzó la producción de historietas para niños y en 1889 vio la luz el primer cómic en el que los animales son los protagonistas, en el suplemento dominical de The New York World: “Little Bears and Tigers”.

Con la aparición de los globos de diálogo, los personajes tuvieron la oportunidad de hablar y establecer conversaciones, así como de dar a conocer sus pensamientos. Esta herramienta ayudó a los animales a tener una interacción con los seres humanos. Las enseñanzas de estas historietas nos recuerdan las moralejas de las fábulas de Esopo, quien utilizaba animales para contar sus historias.

Algunos personajes fueron creados específicamente para los cortometrajes que se proyectaban en la década de 1920 en los cines. Debido a su éxito, debutaron en los medios impresos. Fue el caso del Gato Félix y Mickey Mouse.

Otros personajes de películas animadas y de series de televisión también fueron trasladados a impresos en libros y revistas, en los que se incluían historietas y actividades lúdicas para los niños: El pato Donald y sus sobrinos, Bugs Bunny, Tom y Jerry, Peter Rabbit, entre otros. Además, algunos personajes reales fueron caricaturizados y convertidos en cómics, como en el caso de Little Rascals (Pequeños traviesos) y Lassie.

Debido al gran éxito de las historietas impresas pronto surgieron los suplementos dominicales de los periódicos; en 1930 aparece Milú, un fox terrier, protagonista de Las aventuras de Tin Tin, y en 1950 surge Penauts o Carlitos y Snoopy. Poco tiempo después los creadores de Superman incluyen en sus historias al buen Supercán, el fiel y travieso ayudante del héroe. Por otra parte, Condorito aparece en 1949 y se convierte en la historieta más popular de Chile y de Latinoamérica.

En 1965 en la historieta Astérix aparece el leal perro Idéfix, que termina robándose la historia y se le dedican varias tiras a él como personaje principal. Este lindo perrito schnauzer es tan celoso que en sus berrinches destroza árboles, provocando que Obélix desista de usarlos como proyectiles contra sus enemigos.

En 1962 nace la historieta Dog Gone Funny, con base en anécdotas para los devotos de los perros, específicamente de un gran danés, que se convirtió en el protagonista de la tira cómica: su nombre Marmaduke. En la década de 1970 surgen nuevos personajes, como el gato Garfield, una representación de las mascotas que fungen como amos de sus dueños. Debido al éxito de estas dos tiras cómicas fueron llevadas a la pantalla grande. Sin embargo, a pesar de que se utilizó tecnología 3D para dar realismo a los personajes, no tuvieron éxito.

Pero no todos los protagonistas de los cómics se basan en animales reales. Por ejemplo, en 1985 se renueva el formato de las tiras cómicas de antaño y aparece Calvin y Hobbes, la historia de un niño que vive divertidas aventuras con su tigre de peluche, el cual, cuando no está presente ningún adulto, cobra vida.

A mediados de la década de 1990 surgen nuevas historietas con un formato parecido al de Calvin y Hobbes. Es el caso de la historia de Bucles, un perrito criollo que habla con las aves y las ardillas, y que aunque no habla el mismo idioma que sus dueños, establece un vínculo cada vez más fuerte con ellos. Asimismo, destaca la historia de Motas, cuyos mejores amigos son dos gatos, con quienes cuestiona el comportamiento de los seres humanos.

Con la llegada de internet y las redes sociales aparecen nuevas tiras cómicas: Catsu The Cat, El perro de la esquina, Dogs off the Leash, Canicaturas, entre otros. Estas nuevas historietas contienen un llamado a la humanidad para fortalecer los lazos entre los seres humanos y los animales, así como para hacer conciencia acerca del maltrato animal.

 

 


 

* Protectora independiente de animales sin hogar desde hace más de 20 años.

 

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