Los animales, como parte importante de nuestro entorno, han sido protagonistas de muchas leyendas y fábulas contadas por el ser humano, las cuales han sido plasmadas en papel por muchos escritores, dándoles a esos seres una personalidad especial, para legar a las generaciones del futuro diversas enseñanzas y moralejas.

 

 

Las leyendas son narraciones populares que cuenta un hecho real o fabuloso, a veces enriquecidas con seres fantásticos o mitológicos. A continuación te presento algunos ejemplos.

 

La leyenda del nahual

Temerosos, los habitantes de Zacatlán, México, a sabiendas de que los niños del pueblo comenzaron a desaparecer, durante las noches se escondían al escuchar el graznido de una enorme ave. Un día enfrentaron al brujo del pueblo quien, se creía, tenía poder sobre el ave, para pedirle que se deshiciera de ella. Ante su negativa, salieron a matar al animal. Y cuando volvieron, el brujo ya no estaba en su casa. Jamás volvió a aparecer. Dicen que su espíritu se lo llevó el ave al más allá.

 

La leyenda del unicornio

Hubo una vez un hermoso animal, muy parecido a un caballo, en cuya frente llevaba un enorme cuerno. Este animal no podía ser tocado por nadie, más que por una dama virgen de corazón puro. Si alguna mujer lograba acariciarlo, el unicornio le sería fiel toda la vida. El unicornio era perseguido por cazadores y reyes, pues su cuerno se consideraba mágico.

 

La leyenda del hombre lobo

Durante una noche de tormenta, un pastor perdió a su oveja. Mientras la buscaba se topó con cuatro jinetes que le ofrecieron devolvérsela sana y salva con la condición de que comiera carne humana. De ese modo, el pastor recuperó a su oveja, pero días después comenzó a convertirse en lobo. En las noches de luna llena sale a cazar seres humanos, de preferencia niños y mujeres, y vuelve a su condición humana cuando la luna ha menguado.

 

La leyenda del chupacabras

En un bosque, cerca de una granja, se esconde un animal extraño, de cuerpo humanoide, con grandes colmillos y la piel verdosa. Durante las noches sale a cazar a sus víctimas, quienes al siguiente día aparecen muertas, sin una gota de sangre en sus venas.

 

Por otra parte, las fábulas son cuentos cortos que concluyen con una enseñanza moral. Las más conocidas son las del escritor griego Esopo.

 

El león y el ratón

El león dormía plácidamente cuando un ratoncito comenzó a jugar sobre su lomo. El felino despertó muy enojado y, a punto de comerse al roedor, éste le pidió perdón y le prometió que, si lo dejaba libre, él le regresaría el favor. Días más tarde, el león quedó atrapado en una trampa de cuerdas. El ratoncito, al escuchar sus rugidos de dolor, acudió en su ayuda. “¿Recuerdas que una vez me dejaste en libertad? Es tiempo de pagarte el favor.” Y royendo las cuerdas que sujetaban al león, lo liberó. Moraleja: “Nunca desprecies las promesas de nadie; algún día las cumplirán”.

 

El zorro y las uvas

Caminaba un zorro hambriento por el bosque, cuando descubrió un racimo de jugosas uvas verdes que colgaban de un árbol. Brincaba y brincaba, pero su hocico no podía alcanzarlas. Después de un rato, el zorro se dio por vencido: “Al fin que ni me gustan, y además están muy verdes”. Moraleja: “No pongas pretextos por lo que no puedes alcanzar”.

 

Hay muchos relatos, algunos convertidos en grandes obras de la literatura, algunos otros llevados al cine o al teatro, que narran historias relacionadas con animales y su convivencia con los hombres. Algunos de esos animales son protagonistas o bien caracterizan al ser humano.

 

Rebelión en la granja (George Orwell)

En una granja los animales organizan una rebelión contra su amo, hartos de ser sacrificados y utilizados para el beneficio de los hombres. Comandados por un cerdo, se proponen suprimir el capitalismo y erigir un gobierno socialista que termine con su maltrato.

 

El principito (Antoine de Saint Exupéry)

En un microplaneta vive un príncipe, quien cae a la Tierra y conoce a un aviador que se encuentra varado en el desierto. En su travesía conoce a un zorro hábil y a una serpiente traidora.

 

Platero y yo (Juan Ramón Jiménez)

Un niño le platica a su burro, que es su compañero y su amigo, todo lo que ve montado su lomo. En esa narración, ambos personajes comparten sus sentimientos de miedo, alegría, tranquilidad y añoranza.

 

Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes Saavedra)

Rocinante, el caballo de don Quijote, es el jamelgo más famoso de la literatura clásica (Cervantes tardó más de cuatro días en bautizarlo ya que deseaba un nombre que lo hiciera parecer hermoso, grande y fuerte). El fiel compañero de don Quijote era un caballo lindo y bonachón que, como su amo, termina siendo un potrillo flaco y cansado… aunque para el Quijote, en su delirio, era el caballo más hermoso y fuerte del mundo.

 

Ahora te comparto una anécdota sobre uno de mis escritores favoritos: J. R. R. Tolkien, el máximo exponente de la literatura fantástica, autor de El hobbit y El señor de los anillos. En sus inicios como escritor, publicó un cuento dedicado a su hijo: Roverandom.

Ésta es la historia de ese cuento. Un día, al pasear por la playa con su pequeño hijo, éste pierde a su perrito de peluche. Sólo cuando llegan a casa se dan cuenta de la pérdida. Y Tolkien, para evitar que su hijo llore, le platica la historia de su perro Rover, que fue convertido en un peluche por un mago. De acuerdo con su narración, Rover recorre mar y tierra en busca del mago para que lo regrese a su estado original, porque quiere volver a ser un perro de verdad.

Es importante enseñar a los niños la importancia de leer un libro, ya que de esta forma podrán echar a volar su imaginación, volviéndose más creativos. Y si mediante la lectura aprenden más acerca de los animales, qué mejor…

 


 

* Protectora independiente de animales sin hogar desde hace más de 20 años.

 

 

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