Amy Keyishian*

Algunas personas no sienten celos en ningún momento de su vida. La mayoría de las personas, creo, es como yo: segura de sí misma hasta cuando se enfrentan con la idea de que su pareja tiene un ex y tal vez en el pasado él o ella le prometió amor eterno.

Es bueno catalogar a los celos como una emoción absurda, pero no podemos negar el poder que tienen para estresarnos. Los efectos son diferentes en cada persona que los padece. Una mujer podría no tener ningún problema con la secretaria sexy de su marido, pero se morderá las uñas de los nervios cuando él asista a una reunión de sus amigos de preparatoria llena de ex novias. Otras personas luchan constantemente contra el impulso de preguntar cuán larga es la lista de amores de su pareja. Pero si sospecha que su pareja la engaña, ¿por qué está con esa persona? En general, los celos propician el fracaso de las relaciones amorosas.

“Lo más interesante sobre los celos es que tienden a ser engañosos e inesperados —asegura el doctor Robert Bringle, profesor de psicología en la Universidad Purdue—. Una persona, por más segura que sea, puede ser cegada por los celos”. La buena noticia, dice él, es que, incluso si no podemos asegurarnos de que no aparecerán, “sabemos lo que los alimenta, lo que significa que podemos matarlos de hambre”.

Para poner a dieta a tus celos, prueba los siguientes consejos.

 

Deshazte de los celos

“Lo primero que debes preguntarte es: ¿son mis celos un patrón? —afirma Ronald Mah, terapeuta de parejas en Berkeley, California—. Si tú tienes un patrón, esto es, si eres celoso en todas tus relaciones, entonces muy probablemente el problema seas tú y debes hacerle frente”. No es responsabilidad de tu pareja propiciar que te sientas seguro, dice Mah. Esto no significa que no le puedas pedir que sea un poco sensible ante tu susceptibilidad; pero si tu pareja se irrita por tu ojo vigilante, tendrás que retirarte y abordar tus propios problemas, olvidando el dolor de un ex que se alejó de ti, o de un padre que desapareció; probablemente debas hacerlo mediante una terapia, antes de que alejes a tu pareja actual para siempre.

 

Identifica la verdad en cada situación

La gente tiene una tendencia a generalizar, asevera el doctor Bringle. Es decir, si una persona siente sospechas, cada detalle, por más pequeño que sea, parecerá encajar en la situación que le provoca los celos. Es casi como una profecía que se cumple. Digamos que tu pareja responde a una de tus llamadas: “Te llamo en unos minutos”. Dados tus celos, asumes que está con otra persona con la que te está engañando. Resuelve esta situación observándote a ti mismo y pregúntate cómo has llegado a esta conclusión. No te limites a hacer suposiciones sobre la decencia de tu pareja. Si detectas un patrón de duplicidad, es claro que debes hacer preguntas, pero no permitas que persistan tus inseguridades.

 

Dilo en voz alta

La realidad es que las parejas deben tener una conversación (o incluso varias) para acordar lo que ambos esperan el uno del otro. “Muchas veces, tus celos pueden estar fuera de control porque tienes un complicado sistema de reglas y regulaciones de las cuales la otra persona no tiene ni idea”, afirma Mah. Disipa las dudas mediante una charla con tu pareja.

“Con tranquilidad, le expliqué a mi chico que cuando él salía con sus amigos, y decía: ‘Te llamaré más tarde’, pero no lo hacía, yo generaba todo tipo de locuras en mi cabeza —dice Julie, de Saint Louis—. Entonces le dije que así era como mi mente trabajaba, y que él no tenía que llamarme, ni decir que me iba a llamar. Que para mí estaba bien que él tuviera su noche de chicos, y punto.” Esta táctica de utilizar el lenguaje del yo para explicar cómo se siente uno es excelente, muy diferente al modo de culpar a la otra persona con acusaciones como: “¡Tú dijiste que me ibas a llamar y no lo hiciste!”

 

Consulta las fuentes adecuadas

Si tus padres no fueron el mejor modelo de pareja, quizás intentas descifrar cuál es ese modelo. “La gente comete mucho este error —dice Mah—. Pide consejos a personas que están tan ansiosas e inseguras como ellos y acaban reforzando sus malos hábitos”. Por eso es importante que solicites consejos a personas que han tenido el tipo de relación que tú quieres. Trata de convivir con ellos, observa y aprende de su comportamiento, como lo haría un antropólogo en entrenamiento.

 

Aumenta tu autoestima

“Los celos realmente reflejan inseguridad —sostiene Mah—. Si tu pareja es de confianza, debes reducir al mínimo estos sentimientos realizando las cosas que te hagan sentir bien, cultivando tus otras relaciones, o lo que sea que te haga sentir muy bien acerca de ti y de tu vida.”

 

Aprende a olvidar los tiempos difíciles

Cuando se presenta una situación de envidia, prepárate. “Todos sabemos lo que somos capaces de hacer cuando estamos estresados —dice Mah—. Pero eso no quiere decir que está bien exteriorizar tus temores cuando ocurren situaciones estresantes. Si tú sabes que te pones celoso cuando tu pareja tiene que ver a su ex para recoger a los niños, prepárate con anticipación.” Aunque resulte un ejercicio complicado, busca maneras saludables para manejar este estrés.

 

Sin embargo, según el doctor Bringle, no hay que erradicar los celos por completo. “Los celos son una señal de alerta —afirma—. Igual que el dolor, nos dice cuándo algo podría estar mal. Y puede ser saludable para una relación decir, por ejemplo: ‘Me siento celosa cuando ves a tu ex novia’ y tener una conversación sobre cada uno de los límites en su relación.” Es decir, utiliza la sensación incómoda como un punto de partida para una discusión, pero no como una forma para lanzar un ultimátum.

 

 

NOTAS

* Asesora de Match.com, ha escrito para Cosmopolitan y otras revistas nacionales.

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