¿Perros contra gatos? ¿Gatos contra ratones? ¿Leones contra venados? Muchas veces creemos que el instinto de supervivencia de los animales les impide convivir con otras especies e, incluso, los hace ser enemigos naturales. Aquí te contamos algunas historias sobre amistades animales que no creeríamos que pudieran existir.

 

Bubbles, el elefante rescatado en África de manos de cazadores de marfil, al ser llevado a una reserva en Estados Unidos, conoce a Bella, una perra labrador que vivía ahí, y comienzan una gran amistad: comen juntos, juegan juntos y se bañan juntos. Bella ayudó mucho a Bubbles para que su vida fuera plena y para que volviera a confiar en otros seres.

El hipopótamo Owen perdió a su mamá en un tsunami, pero encontró a una vieja Tortuga que lo acogió como su hijo. Existe un libro que le llama Una mamá para Owen basado en esta extraordinaria historia.

El pato Dennis, que quedó huérfano después de que un zorro atacara a su madre, fue adoptado por un perro labrador llamado Fred. Su amistad es muy tierna, ya que Dennis sigue a todos lados a Fred y trata de ser como él. Por su parte, Fred lo cuida, lo acicala y duerme con él.

Anhana, una chimpancé que cuida a dos tigres blancos que fueron separados de su madre después de una inundación, les ha proporcionado todos los cuidados de una madre. A pesar de que ellos siguen creciendo, la quieren y la respetan como si realmente fuera su mamá.

Vilma, una avestruz, convive con una jirafa en una reserva. Los avestruces no son animales sociables con otras especies, pero Vilma siempre busca a su larguirucha amiga para pasar gratos momentos.

En un pueblo de Noruega, Timmy, un pastor alemán, es el mejor amigo de un zorro. Estos dos lindos amiguitos recuerdan la historia de Disney acerca del perro y el sabueso, sólo que ellos han crecido y siguen siendo amigos.

Nilo es un perro salchicha que adoptó a un cachorro de león discapacitado. Pasan el tiempo juntos, sin importar la diferencia de sus tamaños. Nilo, que sigue siendo el líder, a veces lleva a algunos amiguitos, canes como él, a comer con ellos.

Sherekan el tigre, Baloo el oso y Leo el león, tienen una amistad increíble. Los tres fueron rescatados de las garras de un traficante que los maltrataba. Cuando los encontraron, Baloo estaba gravemente herido por las cadenas que llevaba en el cuello. Hace un año Leo falleció, ya que era un león viejo, y aunque lo extrañan, Sherekan y Baloo siguen siempre juntos.

Osiris, un perro abandonado, conoció a la ratita bebé Rifrat. Son los mejores amigos ya que Osiris la llevó a casa para resguardarla. Sus dueños no entendían al principio si la tenía como presa, pero al ver cómo se acurrucaban y cómo dormían juntos, terminaron por adoptar a la roedora como otro miembro de la familia.

El caso más extraño de una amistad entre animales de diferentes especies es el de Oshan, una serpiente, con Gohan, un hámster. Oshan estuvo muy enferma y no quería comer. Acostumbraba devorar ratones congelados. Pero al ver que no comía, sus cuidadores pensaron que, llevándole un hámster vivo, su instinto de caza la ayudaría a recuperarse. Sin embargo, no se lo comió, sino que lo protegió y lo adoptó. (Curiosamente, Gohan significa comida.)

Pumkin, un gato que vive en un refugio, es un excelente terapeuta, ya que los animales que llegan nerviosos y desconfiados comienzan a convivir con él y terminan siendo los más sociables, sin importar si son perros, gatos, ratones o animales de cualquier otra especie.

En Canadá, en una reserva llamada “El Lugar de los Osos”, siempre llega un oso polar a visitar a los perros que jalan los trineos, pero busca especialmente a un can con el que tiene una linda amistad. No le gusta acercarse a los demás, ni los ataca, pero con este perrito en particular sus muestras de afecto son efusivas, aunque delicadas.

En una reserva de África, una oveja llamada Lammie cuida a dos rinocerontes Gertie y Matumba. Ambos animalitos la siguen y la obedecen como si fuera su mamá.

Pancake, una guepardo, y Dayo, un perro crestado rodesiano, fueron compañeros desde bebés ya que Pancake necesitaba compañía para crecer sana. Ambos han crecido y ella es un ser absolutamente sociable, que ama a los animales y a las personas. Al parecer, Dayo le ha enseñado a portarse muy bien y a ser obediente.

Pumpkin, un mapache que cayó de un árbol, fue rescatado de una casa donde vivían dos perros. Su comportamiento es igual al de los canes: juega, brinca y hace trucos, a pesar de que a los mapaches se les conoce por ser desconfiados y agresivos. Haber convivido con perros lo convirtió en una mascota perfecta.

Rosie fue rescatada por un husky llamado Lilo, quien la ayudó a estar calientita y acompañada. Cuando se recuperó le presentaron a otros dos huskies. Rosie se convirtió en un gato-perro, ya que hace las mismas actividades que sus hermanos caninos y hasta ha aprendido algunos trucos. Con el paso del tiempo, Rosie ayuda a sus dueños —que son rescatistas— a cuidar a animales salvados del abandono, mientras encuentran un hogar amoroso que los adopte.

En Irlanda hay un labrador dorado que todos los días corre al puerto para nadar con sus amigos delfines. Esta historia ha sido muy inspiradora y se ha recreado en diversos anuncios publicitarios y en un corto en el que un delfín salva a un perro de ser atacado por un tiburón, como muestra de la fidelidad interespecies.

Por último, quisiera platicarles una historia muy linda pero triste: Scout, un gato bebé, y Charlie, una cruza de rottweiller ya viejito, sostuvieron una amistad muy fuerte durante el tiempo que estuvieron juntos. Scout fue hallado por Charlie en las calles y decidió llevarlo a su casa para cuidarlo. Charlie enfermó de cáncer y Scout estuvo junto a él durante su enfermedad. Cuando éste falleció, Scout se deprimió tanto que no quería comer. Su dueño intentó todo hasta que se le ocurrió poner en una tableta videos de Charlie. Scout se acostaba junto a la tableta hasta quedarse dormido. Con el tiempo superó el duelo y volvió a comer y a jugar. Poco tiempo después le llevaron a Owel, un cachorrito labrador, para que le hiciera compañía. Poco a poco han hecho amistad y su dueño espera que lleguen a quererse como se querían él y Charlie.

Todas estas historias, que parecen sacadas de un cuento o de una fábula, nos dejan ver que los animales son muy agradecidos, amistosos y nobles con los que están sufriendo, sin importar si no son de su especie. Son un ejemplo que los seres humanos deberíamos seguir.

 


 

* Protectora independiente de animales sin hogar desde hace más de 20 años.

 

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