Aguascalientes es uno de esos estados encantadores que, inexplicablemente, se encuentran fuera del radar del gran público. Mucha gente piensa que el único atractivo de esta entidad es la Feria Nacional de San Marcos, y aunque sin duda este evento constituye una importante tradición, aquí te presentamos algunas recomendaciones para que disfrutes Aguascalientes durante todo el año.

 

 

Aguascalientes: histórica y monumental

La capital de Aguascalientes es, literalmente, el centro de México. Al pasear por la Plaza de la Patria vas a encontrar la efigie de un águila que señala el centro exacto del país. Esta ubicación geográfica dota a este territorio de importancia histórica, natural y productiva.

En su casco histórico encontrarás arquitectura colonial que interactúa armónicamente con plazuelas modernas. Sus espacios museísticos más importantes son el Museo Nacional de la Muerte, que explica cómo concebimos la muerte en México; el Museo José Guadalupe Posada, en honor del creador de “La Catrina”, o el Museo de la Insurgencia, dedicado al movimiento de Independencia. Por ser un estado pequeño, es muy cómodo hospedarte aquí para que conozcas los tres pueblos mágicos, todos los cuales se hallan a menos de una hora de distancia.

También es muy recomendable visitar la antigua estación del tren, ahora casa de cultura y galería, desde donde podrás admirar los atardeceres de esta ciudad, catalogados por National Geographic como los más bonitos de México. También es imperdible el Festival Cultural de las Calaveras, que tiene lugar la última semana de octubre y la primera de noviembre, y en el que podrás admirar altares de muertos, espectáculos nacionales e internacionales y actividades de arte y cultura, y que tiene su culminación con el Desfile Tradicional de Calaveras.

El resto del tiempo sigue la obra de Refugio Reyes Rivas, un indígena que de manera empírica dio vida a algunos de los monumentos más importantes de la ciudad, como el Templo de San Antonio, y que fue nombrado arquitecto después de muerto. No olvides probar el chile Aguascalientes —también obra de Reyes Rivas—, creado en el Gran Hotel Alameda, una preciosa casona porfiriana llena de historia y donde también conviene hospedarse.

 

Calvillo: dulce e interesante

¿Sabías que este pueblo mágico es la capital mundial de la guayaba? Aquí podrás conseguir todo tipo de productos elaborados con esta polifacética fruta. Por la mañana, después de desayunar una deliciosa birria en el mercado, visita Frutland para degustar gran variedad de dulces y conocer el proceso de su elaboración artesanal. Después, da un paseo en lancha por la Presa Malpaso, y si quieres probar una cocina sorprendente que tiene como base la guayaba, no puedes perderte la quinta Los Granados.

Después de comer, realiza un recorrido por el Centro Histórico para visitar el impresionante Templo del Señor del Salitre, y sigue la Ruta del Artista, que ostenta 17 obras, entre murales, instalaciones y esculturas de arte popular. Sube a lo alto del Templo de Guadalupe para admirar el atardecer y desciende por la calle de Las Graditas, que iluminada se ve aún más bonita. No olvides probar los quesos de adobera, especialidad de esta localidad ganadera.

 

Real de Asientos: pintoresco y misterioso

Quizás éste sea el más bonito de los pueblos mágicos hidrocálidos, con sus casas de fachadas de cantera y sus callecitas empedradas y sinuosas, donde las personas todavía andan a caballo. Pequeño y pintoresco, es un gran placer caminar tranquilamente y recorrer sus principales atractivos, como el Galerón de los Esclavos, el Museo Minero, la Parroquia de Nuestra Señora de Belén y sus túneles subterráneos, la Alameda y la Casa Larrañaga.

Pero lo más impresionante de este lugar es el Cementerio y Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, cuya construcción se asemeja más a un jardín que a un panteón y donde te vas a enterar de las bizarras maneras de disponer los restos de las personas que vivían allí. Un poco más lejos, el ex Convento del Tepozán, que guarda mitos y leyendas espeluznantes, es la cereza del pastel del recorrido y el sitio ideal para observar el ocaso.

 

San José de Gracia: naturaleza y misticismo

Comienza tu día con la adrenalina en el Parque de Aventura Boca de Túnel, donde a lo largo de dos o tres horas (dependiendo de tu condición física) realizarás una serie de retos físicos y mentales, como puentes colgantes eternos, tirolesas, escalada y canopy. Las vistas son espectaculares.

Para que descanses un poco después del ajetreo, toma una embarcación que te llevará a conocer la Presa Plutarco Elías Calles. Mientras navegas te encontrarás con macizos de piedra de aproximadamente 15 metros de altura y una rica vida silvestre, para concluir el recorrido en el Santuario del Cristo Roto, una escultura de más de 28 metros de altura a la que se le atribuyen numerosos milagros.

Y para terminar tu día en San José de Gracia, come o cena en el restaurante El Mirador, con una excepcional cocina que combina pescados y mariscos fresquísimos con impresionantes cortes de carne y las mejores margaritas. Además de un ambiente muy agradable, aquí encontrarás sin duda la mejor vista del paseo: la presa del Jocoque, un profundo cañón con un serpenteante río rodeado de verdes montañas, ideal para presenciar cómo se oculta el sol.

 

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