No, esta vez no se trata de la famosa cannabis que apareciera por primera vez en los años sesenta del siglo XX en los alrededores del bellísimo puerto de Acapulco. No. Esta vez no se trata de drogas ni asesinatos por lo que Acapulco vuelve a ser noticia en todo el mundo. Todo lo contrario: el deporte, el entretenimiento sano y la convivencia familiar (de la clase media pudiente para arriba, debido al alto costo de los boletos) son algunas de las características que reúne, como lo hace desde hace 18 años, el Abierto Mexicano de Tenis.

Y es que si bien se considera como oficial el arranque del prestigiado torneo en 1993, cuando se realizaba en las instalaciones del Club Alemán de la Ciudad de México, no fue sino hasta 2001 cuando la sede se traslada al famosísimo Hotel Princess, ahora Princess Mundo Imperial.

Pero empecemos por el principio: ¿por qué se le llama tennis a este deporte? No, no es porque se juegue con el calzado deportivo comúnmente llamado tenis. La etimología de la palabra proviene de mediados del siglo XIII (o sea, por ahí de 1250), del francés antiguo, y por el término anglonormando tenez, que se traduce como “agarre”, “reciba” o “tome”, avisos que se realizaban antes de poner en juego la pelota.

Dicho lo anterior algunos de ustedes se preguntarán: “¿Y a mí qué me importa el tenis si en mi vida jamás he agarrado una raqueta, y cuando a veces lo veo en la tele me sirve como ansiolítico natural?”

Sabemos que el tenis no es un deporte muy popular en México, que somos muy pocos los que lo hemos practicado, aunque sea de forma ocasional, y que si se tratara de mencionar nombres de mexicanos famosos que hayan triunfado en esa disciplina… casi nadie podría señalar a más de dos.

Pues bien, como diría el mismísimo Silvester Stallone: “Te hace falta ver más bax”. Pues así, pero en relación con el tenis. ¿Las razones? Hay muchas. Primero que nada, los jugadores que se presentarán en Acapulco del 26 de febrero al 3 de marzo de este año no sólo son atletas de altísimo rendimiento, sino que además son famosos, guapos y millonarios. El tenis ha cambiado mucho desde las épocas en que los tenistas jugaban en chorcitos y falditas blancos, cuando sus raquetas eran de madera y se parecían a los matamoscas eléctricos que venden en los semáforos. Ahora el “deporte blanco” es un deporte (con excepción del tenis de Wimbledon) lleno de color y glamour.

Luego, resulta que viene nada más y nada menos que el número 1: Rafael Nadal, un joven de 31 años de edad, español de nacimiento, que ha ganado más de 90 millones de dólares a lo largo de su ya larga carrera profesional de 15 años.

Y, por último, la mejor razón para seguir de cerca este importante torneo a nivel mundial es porque eventos de este tipo colocan a México en un lugar privilegiado. Los ojos del mundo deportivo estarán pendientes de lo que suceda en Acapulco en estos días y los mexicanos queremos que atestigüen cómo, de la mano del medallista de oro olímpico Rafael Nadal (Pekín, 2008, y Río de Janeiro, 2016), el hermoso puerto guerrerense tiene la altura para seguir siendo Acapulco Gold.

 


 

* Productor de televisión, profesional del entretenimiento y fan de los deportes.

 

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