Reconocidos por su comportamiento intachable y por su estrecha relación con Dios, a lo largo de la historia de la Iglesia católica los santos han sido no sólo modelos de conducta sino también poderosos intercesores. Venerados por haber convivido con Jesucristo, por ser fundadores de órdenes o movimientos religiosos, por sus dotes intelectuales, por su espíritu de sacrificio y su vida de pobreza, por su espíritu místico y contemplativo o por su actividad misionera, la Iglesia católica tiene cerca de siete mil. Aquí te dejamos una pequeña muestra de ellos. ¿A cuántos más conoces?

 

 

San Judas Tadeo

(año 2-entre 60 y 70)

Según el Evangelio fue uno de los discípulos de Jesús. Es el santo de las causas imposibles. En la Ciudad de México su veneración es muy popular, pues miles de personas acuden a visitarlo con su figura en brazos los días 28 de cada mes, con énfasis el 28 de octubre, día en que se hacen fiestas públicas en su honor. También es muy venerado en Zacatecas, Hidalgo, Puebla y Chihuahua. Santa Brígida de Suecia escribió que un día Jesús le recomendó que cuando quisiera obtener ciertos favores, los pidiera por intercesión de san Judas Tadeo. Por esta razón es considerado patrono de las causas imposibles.

 

San Francisco de Asís

(1181-1226)

Nacido en Asís, Italia, fue el fundador de la orden franciscana y de una segunda orden conocida como Hermanas Clarisas, ambas surgidas bajo la autoridad de la Iglesia católica durante la Edad Media. Su vida religiosa fue austera y simple, por lo cual animaba a sus seguidores a hacerla de igual manera. Esa forma de vivir no fue aceptada por algunos miembros nuevos de la orden mientras ésta crecía. Es el primer caso conocido en la historia de estigmatizaciones visibles y externas. San Francisco fue canonizado por la Iglesia católica en 1228. Se le venera el 4 de octubre.

 

San Antonio de Padua

(1195-1231)

Fue un teólogo, predicador y monje portugués. Nació en Lisboa en el seno de una familia de la aristocracia. En el verano de 1220 se volvió franciscano. Entonces adoptó el nombre de Antonio, en honor de Antonio Abad, a quien estaba dedicada la ermita franciscana en la que residía. Su primer campo de acción apostólica fue la Romaña, donde se enfrentó al catarismo. Conocido como “Doctor Evangélico”, escribió sermones para todas las fiestas del año y reunió a multitudes por la gran capacidad persuasiva de sus discursos evangélicos. Es considerado uno de los santos más milagrosos y es venerado en muchísimas partes del mundo. Sus devotos lo consideran el patrono del amor y de las cosas perdidas. También es el gran patrono de las solteras; el santo que se voltea de cabeza para pedirle un buen novio. A san Antonio se le conoce como “casamentero” pues en sus tiempos ayudaba a las mujeres que carecían de recursos, ya que se les pedía una dote para que pudieran casarse. Fue canonizado en 1232.

 

Santa Teresita del Niño Jesús

(1873-1897)

Teresa nació en Lisieux, Francia, y es la más joven de los santos doctores de la Iglesia. Tuvo una vida sencilla y oculta en el convento. Nos ha enseñado un caminito de amor profundo e inocente, como el de un niño, para llegar a Cristo. En su obra Historia de un alma dice: “No me abalanzo al primer puesto, sino al último... Sí, estoy segura de que, aunque tuviera sobre la conciencia todos los pecados que pueden cometerse, iría, con el corazón roto de arrepentimiento, a echarme en brazos de Jesús, pues sé cómo ama al hijo pródigo que vuelve a él”. Es considerada, junto con san Francisco Javier, patrona de las misiones.

 

San Charbel

(1828-898)

Es un santo ermitaño de origen libanés. Se asegura que su cuerpo se ha mantenido incorrupto y con la temperatura de una persona viva. En 1950, al pasarle un amito por la cara, quedó impresa en la prenda el rostro de Cristo como en el sudario de Turín. Es conocido como el santo de las enfermedades catastróficas; también suele implorársele por asuntos de trabajo. Es patrono de los que sufren en cuerpo y alma. Y atiende peticiones urgentes y difíciles. Los fieles colocan un listón de color en el cuello del santo en el que anotan su petición. Una vez cumplido el milagro, le atan un listón blanco como agradecimiento.

 

San Benito

(480-547)

Nacido en Nursia, Italia, fue un famoso monje que fundó la orden de los benedictinos. Es considerado el iniciador de la vida monástica en Occidente. Es muy conocida la medalla que portaba. Se desconoce exactamente el origen de esa pieza, pero se sabe que en códices antiguos fueron encontradas imágenes de san Benito con las palabras de la medalla que, se asegura, son efectivas para realizar exorcismos y alejar las tentaciones malignas.

 

San Juan de la Cruz

(1542-1591)

Nació en Fontiveros, provincia de Ávila, España. Estudió con los carmelitas en Medina del Campo y en 1563 ingresó a la orden con el nombre de Juan de San Matías. Antes de terminar sus estudios, conoció a santa Teresa de Jesús, con la que encabezó una reforma de la orden carmelita (los carmelitas descalzos). Fue capturado por los monjes que se oponían a su reforma y encarcelado en Toledo en 1577. Su prisión le sirvió para componer parte de su Cántico espiritual. Después de nueve meses en la cárcel, logró escapar y continuar su misión. Fundó monasterios en Baeza y en Jaén. En 1582 se consagró como poeta. Compuso Subida al Monte Carmelo, Noche oscura y Llama de amor viva, y concluyó el Cántico espiritual.

 

Santa Teresa de Ávila

(1515-1582)

Fue una mística, escritora y reformadora española de la orden carmelita. Era una figura influyente y fundamental de su generación. Cuando era niña, Teresa mostraba signos de una naturaleza profundamente religiosa; a menudo se retiraba en silencio para la oración y disfrutaba dando limosnas a los pobres. Estaba muy cerca de su madre, que proporcionaba un cálido contrapeso a la severidad de su padre. Durante su adolescencia, falleció su madre. La joven santa Teresa cuenta su desesperación y cómo instintivamente recurrió a la Virgen María para consolarse.

 

San Ignacio de Loyola

(1491-1556)

Fue militar y líder religioso durante la Contrarreforma. Su devoción por la Iglesia católica se caracterizó por la obediencia absoluta al papa. Fue fundador de la Compañía de Jesús (jesuitas). Sus Ejercicios espirituales, publicados en 1548, ejercieron una influencia proverbial en la espiritualidad como herramienta de discernimiento. ​ El metodista Jesse Lyman Hurlbut lo consideró como una de las personalidades más notables e influyentes del siglo XVI. La Iglesia católica lo canonizó en 1622 y Pío XI lo declaró patrono de los ejercicios espirituales en 1922.​

 

San Nicolás

(270-entre 345 y 352)

Nicolás de Myra (como se le conoce en Oriente) o Nicolás de Bari (como se le denomina en Occidente) fue un obispo que vivió en el siglo IV. Más de 2,000 templos están dedicados a su figura en todo el mundo. Es considerado protector de las mujeres en edad casadera o que buscan marido. Esto se debe a que en una ocasión supo de tres jovencitas que pretendían casarse, pero su padre no podía pagar la dote correspondiente. Nicolás (pretendiendo realizar la caridad sin ser visto) dejó caer por la chimenea unas monedas de oro que por coincidencia cayeron en unas medias de lana que las jóvenes habían colgado para que se secaran. Por eso se cuelgan las medias tejidas que sirven para que ahí deje los regalos que el niño Jesús envía desde el cielo. Su festividad se realiza el 6 de diciembre.

 

San Martín de Porres

(1579-1639)

Fue un fraile peruano de la orden de los dominicos, conocido como sanador y trabajador incansable en el servicio caritativo a los pobres. En 1962 fue canonizado por el papa Juan XXIII, quien lo designó santo patrono de la fraternidad universal. Aunque siempre ha sido una figura famosa en el seno del catolicismo latinoamericano, Martín comenzó a recibir renovada atención en los últimos años del siglo XX, debido en parte a su origen mestizo. Era uno de los escasos santos católicos que podían ser clasificados como negros y ayudaba sin distinción a los nobles españoles y a los esclavos recién traídos de África.

 

Santo Tomás de Aquino

(1225 -1274)

Fue un reconocido teólogo y doctor de la Iglesia católica que vivió en la Edad Media. Fue el máximo representante de la tradición escolástica y el padre de la escuela tomista de filosofía. Es conocido como Doctor Angélico y Doctor Común. Su trabajo más conocido es la Suma teológica, tratado en el cual postula cinco vías para demostrar la existencia de Dios. Canonizado en 1323, fue declarado doctor de la Iglesia en 1567 y patrón de las universidades y los centros de estudio católicos en 1880. Su festividad se celebra el 28 de enero.

 

San Jorge

(275 o 280-303)

Jorge de Capadocia es el nombre de un soldado romano de Capadocia (Turquía), mártir y más tarde santo cristiano. Su popularidad en la Edad Media lo ha convertido en uno de los santos más venerados por los diferentes creyentes cristianos e, incluso, en un extraño fenómeno de sincretismo, por el mundo musulmán. Tras diversas torturas, Jorge fue decapitado frente a las murallas de Nicomedia el 23 de abril del año 303.

 

Santo Niño de Atocha

santo niño de atocha

Aunque no es propiamente un “santo”, esta representación del niño Jesús es una de las más populares en los países católicos, especialmente en México. Aquí tiene un santuario en Plateros, en Fresnillo, Zacatecas, y dos iglesias, en Tuxtla Gutiérrez y en Aguascalientes. Según las creencias populares, el niño que la Virgen de Atocha llevaba en brazos, en una iglesia de Plateros, Zacatecas, apareció sucio. En ese momento, un grupo de mineros que había quedado atrapado contó que un niño les había llevado comida y les había señalado el camino de salida. Una historia similar ocurrió en España durante la ocupación de los moros, cuando el niño que cargaba la Virgen con el mismo nombre apareció con los zapatos sucios después de que presos españoles recibieran comida por parte de un pequeño. En México es el patrón de los mineros. El Santo Niño de Atocha se ha convertido en un símbolo de Zacatecas.

 

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